Mostrando entradas con la etiqueta Brasil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Brasil. Mostrar todas las entradas

Bruno Guimarães critica a la Conmebol por declaraciones de su presidente

Bruno Guimarães, mediocampista de la selección brasileña y del Newcastle, cuestionó duramente las declaraciones del presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, quien comparó la posible ausencia de los clubes brasileños en la Copa Libertadores con "Tarzán sin la mona Chita".

En una rueda de prensa previa al duelo entre Brasil y Colombia por las eliminatorias sudamericanas,  duelo que ganó la Canarinha por 2-1, Guimarães expresó su descontento, señalando que Domínguez “tiene muchas cosas de las que preocuparse antes que hacer ese tipo de bromas”.

Polémica por el racismo en la Libertadores

El futbolista también criticó la gestión de la Conmebol ante los casos de racismo, en particular el episodio sufrido por Luighi Hanri, delantero del Palmeiras, quien fue víctima de insultos racistas en un partido de la Copa Libertadores Sub-20 contra Cerro Porteño. La sanción impuesta al club paraguayo fue una multa de 50.000 dólares, lo que Guimarães calificó de "falta de respeto tremenda".

Pese a sus críticas, el jugador evitó profundizar por temor a represalias, pero instó a la Conmebol a actuar con más firmeza contra el racismo en el fútbol sudamericano.

Respuesta de Domínguez y disculpas posteriores

Las palabras de Domínguez generaron un gran revuelo, especialmente después de que la presidenta del Palmeiras, Leila Pereira, sugiriera que los clubes brasileños podrían unirse a la Concacaf si la Conmebol no aborda el racismo de manera efectiva.

El lunes, durante el sorteo de la Libertadores, Domínguez convocó a una reunión con federaciones y gobiernos sudamericanos para combatir el racismo, pero sus comentarios posteriores opacaron esa iniciativa. Ante la polémica, el dirigente pidió disculpas asegurando que su frase era una expresión popular y que no tuvo la intención de menospreciar a nadie.

Neymar vuelve al menos por seis meses al Santos

Neymar ha vuelto a casa. El astro brasileño firmó un contrato de seis meses con el Santos, el club donde se dio a conocer al mundo, con la posibilidad de extender su vínculo. Durante su presentación en el estadio Vila Belmiro, dejó claro que su regreso no es solo un gesto simbólico: "Volví para jugar, ser feliz, marcar goles y ayudar al Santos", afirmó.

El delantero, que rescindió su contrato con el Al-Hilal saudí tras una etapa marcada por las lesiones, busca recuperar su mejor nivel de cara al Mundial de 2026, el que probablemente sea el último de su carrera. Neymar espera que su desempeño en el Santos le permita volver a la selección brasileña y completar su "última misión".

Su llegada ha generado una revolución en la ciudad de Santos. Miles de aficionados celebraron su regreso con pancartas, cánticos y camisetas con su nombre y el dorsal 10, que también vistió Pelé. Comerciantes, vendedores ambulantes y seguidores de todas las edades se congregaron en las inmediaciones del estadio para recibirlo con los brazos abiertos.

El Santos, que vivió momentos difíciles en los últimos años con su descenso y posterior ascenso a la élite del fútbol brasileño, ve en Neymar la esperanza de un nuevo renacer. Los hinchas confían en que el talento del "menino Ney" sea el motor que impulse al equipo hacia nuevas glorias.

A pesar de las dudas sobre su estado físico tras un año casi inactivo por lesión, la confianza en Neymar es total. "Si dice que va a jugar, seguro que lo hará bien y nos dará un título", afirman los aficionados. Ahora, el reto está en sus pies.

Hinchas del Corinthians buscan saldar la deuda del Neo Química Arena

La barra brava Gaviões da Fiel, la más grande del Corinthians, ha lanzado una ambiciosa campaña para recaudar 700 millones de reales (aproximadamente 115 millones de dólares) y liquidar la deuda del club por la construcción del estadio Neo Química Arena. En menos de 24 horas, lograron reunir 10 millones de reales, pero el ritmo de recaudación se ha ralentizado desde entonces.

La iniciativa, liderada por los propios hinchas, busca involucrar a toda la comunidad del Corinthians. Aquellos que donen cualquier cantidad recibirán un certificado que reconoce su amor por el club, mientras que las contribuciones superiores a 100 reales serán honradas con una placa en las paredes del estadio.

João Roberto Basílio, ídolo del club, es uno de los embajadores de la campaña. Confía en que el inicio del Campeonato Paulista impulsará nuevamente las donaciones. Por su parte, Alexandre Domenico Pereira, presidente de Gaviões da Fiel, explicó que la idea surgió en 2019, pero se retrasó por la pandemia. A pesar de la magnitud del objetivo, Pereira cree que la meta puede alcanzarse en seis meses.

La campaña ha atraído el apoyo de figuras destacadas, como Maurício Chamati, fundador de Mercado Bitcoin, y el juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes. Incluso el futbolista neerlandés Memphis Depay, reciente fichaje del club, planea liderar una campaña individual para fomentar las donaciones.

Más allá de las cifras, el estadio Neo Química Arena es un símbolo de pasión para los hinchas. Tamara Thomaz, quien se casó frente a 40,000 personas en el entretiempo de un partido, regresó al estadio para contribuir con la campaña. “Es mi casa”, afirmó, al tiempo que prometió seguir apoyando al club de sus amores.

El Corinthians, segundo equipo con más seguidores en Brasil, demuestra que su fuerza está en la unión de su hinchada, que lucha por mantener viva la grandeza del Timão.

CBF valora como blandas las condenas a racistas contra Vinícius

La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) ha emitido un comunicado en el que valora positivamente la condena a ocho meses de cárcel dictada en España contra tres aficionados por insultos racistas dirigidos a Vinícius Júnior. A pesar de ello, calificó la sentencia como "blanda".

"El fallo es un comienzo y muestra la importancia de la presión social para que las autoridades se impliquen realmente en la lucha contra el racismo", afirmó Ednaldo Rodrigues, presidente de la CBF. Aunque celebra el fallo, Rodrigues considera que el castigo es insuficiente para un delito tan "terrible", subrayando que "solo quienes han sufrido el racismo conocen la magnitud del dolor".

Rodrigues, quien se encuentra en Estados Unidos para la preparación de la selección brasileña con vistas a la Copa América, manifestó que aunque el racismo no desaparecerá de la noche a la mañana, esta decisión judicial fortalece la lucha contra esta lacra.

La sentencia, la primera penal en España por comportamientos racistas en campos de fútbol, fue resultado de un acuerdo entre la Fiscalía, las acusaciones y las defensas, ratificado en un juzgado de Valencia. El pacto incluye la suspensión de la pena de cárcel, lo que implica que los acusados no ingresarán en prisión.

Los incidentes ocurrieron el 21 de mayo de 2023 durante un partido entre el Valencia y el Real Madrid en el estadio de Mestalla, generando una fuerte reacción por parte de las autoridades brasileñas, incluyendo al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

La ministra de Igualdad Racial de Brasil, Anielle Franco, también expresó su apoyo a la sentencia en las redes sociales, calificándola como un "paso firme en la lucha contra el racismo".

Vinícius Júnior, actualmente concentrado con la selección brasileña en EE.UU., celebró el fallo y afirmó que no se siente víctima del racismo, sino "verdugo de racistas". "Esta primera condena penal en la historia de España no es por mí, es por todos los negros. Que los otros racistas tengan miedo, vergüenza y se escondan en las sombras", señaló en sus redes sociales.

La carga de la expectativa


Obviamente todos quieren ver a todos jugar en el Mundial. No importa de qué latitud o nivel sean las selecciones, el principal premio que todos tienen al llegar a la Copa es la exposición que la misma representa. El primer domingo de actividades era más que interesante; el arranque del Campeón defensor, la Verdeamarelha y la gran sorpresa del torneo anterior eran protagonistas estelares del día del padre... por cierto, Feliz día del Padre atrasado para todos los amigos que están leyendo esto y ya ejercen este rol en sus vidas, espero haya sido un día satisfactorio.

Tan satisfactorio como el fútbol que se vio en suelo ruso. Partidos muy cerrados, en donde detalles fueron encaminando los resultados definitivos de la jornada. En términos generales todo fue una sorpresa, tanto para bien como para 'mal'. Por estos lares el Mundial arranca a las 7 de la mañana, lo que para un día domingo representa un verdadero reto. Pero para alguien que no durmió desde la noche del jueves para ver el sábado en la madrugada a Francia, las horitas de descanso previas al debut de los ticos fueron más que beneficiosas para el cuerpo. Lo que uno hace por amor a la Copa.

Costa Rica 0-1 Serbia
El caballo negro de la pasada edición mundialista pretendía mantener un estilo de juego al contragolpe con algunas variantes incorporadas, las más importantes sin lugar a discusión residen en las limitaciones lógicas por la edad de muchos jugadores que fueron pilar en aquella justa brasileña. Mientras los serbios llevaban toda la carga del compromiso, los centroamericanos se dedicaban a pescar el error rival en los últimos 40 metros de cancha, donde Bryan se encargaba de poner el peligro con distribuciones en profundidad.

Sin embargo, esa pasividad le pasó factura ante un adversario curiosamente lento. A pesar de la pobre capacidad de definición y un ralentizado ritmo para la conducción del balón, en el medio sector dieron cátedra de cómo se protegen espacios, y claro, si tienes a Milinkovic-Savic junto a Matic es bastante complicado poder hacer mella sobre esa zona. Aunque la acción del soberbio tiro libre por parte de Kolarov era bastante claro en que se consumó como una jugada de otro compromiso, las sensaciones que dejaron los europeos sobre el terreno hacen imposible discutir el resultado.

Alemania 0-1 México
Luego del sorteo se veía bastante claro que tanto el Campeón defensor como el grande de la Concacaf eran los máximos candidatos a llevarse el sector y que en la inauguración del mismo iban a ofrecer un partido vibrante, pero lo que terminó por ocurrir absolutamente nadie lo podía prever. Los teutones salieron a la cancha siendo demasiado imprecisos con la distribución de la pelota, en la presión por parte de la contención, así como en la coordinación de movimientos en la zaga central, situaciones anormales que sólo se pueden ver en el Mundial.

La dificultad que tuvieron Hummels y Boateng para competir en el cuerpo a cuerpo con Chicharito resumen cómo se vivió el partido.

México tomó ventaja de las facilidades otorgadas por el rival, congeniándose con el excelso trabajo de un equipo inspirado. La entrega de Héctor Herrera, la celeridad con la que Chicharito incomodaba a la pareja de centrales rival o la profundidad que tuvo Layún por el sector derecho para atacar y defender se puede estipular que es para los pupilos de Juan Carlos Osorio el triunfo fue muy bien merecido y no se cuajó en un estilo amarrete sino todo lo contrario, teniendo inclusive la posibilidad de aumentar el marcador de haber tenido mucha más claridad adelante.

Brasil 1-1 Suiza
De hace mucho los queríamos ver. Un torneo que tantas cabezas grandes había tumbado en el transcurrir de los días necesitaba que por lo menos uno de los favoritos rindiese, para mantener la salud mental de prácticamente todos. Sin embargo, no fue así. Los primeros instantes del partido fueron interesantes por toda la movilidad que los tres ubicados (Coutinho-Neymar-Willian) atrás de Gabriel Jesús. Para el primer tiempo, todas las cosas que se comentaban de este equipo parecían no estar lejos de la realidad.

El complemento, una historia aparte. Se fue apagando la llama sudamericana cuando los suizos se volvieron más férreos en el centro con la mancuerna Xhaka-Behrami, impidiendo movimientos del '10' y superando en galones a un Casemiro lejos de su mejor versión en cuanto a cobertura de espacios se refiere. Al desconectar la delantera brasileña, los últimos minutos parecieron un acuerdo de no agresión y sobre todo conformismo con lo obtenido, algo inadmisible para Brasil. El conjunto helvético es un siempre complicado rival, pero lo que genera un equipo por sus jugadores, pasado reciente o historia, siempre se termina convirtiendo en una pesada maleta, una molesta carga.

Mejorando en vacaciones


Nuestro querido fútbol es un espectáculo por donde se mire. Desde mucho antes que el Eintracht Braunschweig fuese pionero de la publicidad en las camisetas, aquella recreación de los pescadores y herreros ingleses por allá en el siglo XIX tenía un efecto increíble sobre la gente, al cual lamentablemente se le vio la posibilidad de sacarle tajadas enormes de dinero. Esto lo hemos conversado un millón de veces y estoy seguro que si vuelvo a poner las cosas en el contexto que normalmente seguirían introducciones así estaría aburriendo enormemente a la gente. Así que vale de movernos con lo que hay en el mundo.

El culebrón Neymar-PSG es un asunto que honestamente me ha causado mucha gracia. Los días en los que el periodismo deportivo sobre-exaltó banalidades del diario vivir tanto de futbolistas como del propio consumidor terminó por hacer que la cobertura de la transferencia más cara en la historia de este deporte fuese algo más parecido a rumores-chismes-bochinches de barrios antes que algo realizado por un diario impreso o digital. Lo cierto es que los ruidos de descontento que salían del vestuario catalán terminaron con el astro brasileño ganando el triple de su salario anual anterior, ahora en su nueva casa: la capital francesa.

Como americano residente de un país tercermundista -lo es, no hace falta discusión- la impresión que se tiene de París conlleva elegancia y exclusividad como puntales mayores. Después cultura, mejor calidad de vida y gente bonita en abundancia. Teniendo la oportunidad de compartir con viajer@s durante el transcurso de todo este año he podido confirmar todas las características arriba mencionadas y algunas otras más. A diferencia de la gran mayoría de sitios en Europa, en la Ville lumière no son muy abiertos a la comunicación en un idioma distinto al nativo. A pesar de que la gran mayoría de ustedes piensa que esto es totalmente irrelevante, piénsenlo por un segundo. No tengo que masticar todo.

A un ambiente muy exclusivo, de grandeza, terminó yéndose Ney. Desde que Al-Khelaifi tomó control de la cartera de los parisinos el proyecto Campeones de Europa se ha puesto en camino con destellos de cosas bastante interesantes. La todapoderosa plantilla se ha convertido en el dueño absoluto de las glorias que temporada tras temporada se disputan en territorio galo, salvo por la temporada pasada en la que se encontraron al conjunto del Principado como única horma en su zapato para conseguir el trébol por otra campaña consecutiva. Dominio total.

Por el ritmo que lleva la Ligue 1 en estos momentos se hace más que improbable la aparición de un contendiente real al título, entendiendo que los interesantes proyectos en Marsella y Mónaco distan bastante de poder enfrentar a este mastodonte con la constancia que se requiere. Más allá de lo visto en la campaña 2016/17 las cosas han cambiado bastante dentro de las escuadras protagonistas. Entendiendo el total dominio con el que debe consagrarse dentro del campeonato galo, el brasilero se va para ser un ganador casi que permanente.

Un verdadero rey. Ni siquiera Zlatan se podría haber sentido tan a gusto con todas las facilidades que tanto dentro como fuera de la cancha está teniendo y seguirá teniendo en sus tiempos venideros el nuevo '10' parisino. Pero si algo nos ha enseñado el amor, las películas de vagabundos redimidos y el fútbol inglés es que el dinero no lo es todo en esta vida. Centrándonos en lo que compete al balompié quedaba bastante clara la idea de Neymar al cambiar de aires en busca de más protagonismo individual así como continuar con la explosiva evolución de quien está llamado a ser el sucesor de Messi y Cristiano en la categoría de jugadores diferentes.

Pero honestamente, la movida al PSG -entendimiento de este servidor- está muy lejos de ayudarle en su desarrollo. Cuando juegas en el Barcelona no solamente recibes la ayuda de jugadores en el equipo con mayor experiencia y calidad, sino que te expones ante otros conjuntos que sin importar las circunstancias representan un reto enorme, algo que te obliga a ser mejor día tras día. Los exigentes escenarios siempre terminan por depurar figuras, separando a quienes consideramos clase mundial del resto de la plebe. Un nivel de presión que claramente no tiene la liga francesa.

No es lo mismo jugar ante Real Madrid, Atleti, Sevilla o Villarreal que ante Mónaco, Bordeaux, Lyon o Marsella. Mucha más diferencia se da cuando comparas las plantillas y los argumentos futbolísticos que tienen los clubes en los que el brasileño ha estado ante los rivales domésticos se hace mucho más absurda la comparativa dado que con los culés las cosas no eran tan sencillas como ahora. Viendo los partidos de capitalinos en la ligue uno observa los pequeños detalles que marcan las grandes diferencias, como la generalizada falencia de los defensas galas en cuanto a la distribución de espacios entre ellos con las líneas del mediocampo. 

Los permanentes huecos en él área ideal para un mediapunta se combinan también con la inesperada lentitud en los retrocesos del adversario. Inesperada porque el fútbol francés es la vitrina del futbolista africano, veloz y férreo por naturaleza, aunque queda claro que para labores defensivas no fluyen tan bien. La displicencia con la que se sale jugando o siquiera realizar el marcaje denota sin forma de argumentar en contra que las diferencias de nivel son abismales. Claro está que en el fútbol español no hay 20 equipos en total igualdad de condiciones, pero no es lo mismo tener cinco o seis rivales muy inferiores a tener 14.

No me queda la menor duda que el brasileño brillará rompiendo récords con sus parisinos al lado de Cavani y el meteórico Mbappé, será un deleite verles jugar por el fútbol fantasía que despliegan cada fin de semana. Eso sin discutirlo, pero, ¿realmente fue una decisión correcta pensando en su desarrollo deportivo? Con pocos rivales que realmente pongan resistencia, los años venideros para Neymar serán de "crecimiento" y "mejoría" en las que prácticamente son unas vacaciones para él. 

Jogo distinto


Luego de tres procesos de eliminatorias mundialistas, no es Japón la primera selección nacional clasificada a la fase final de la Copa del Mundo. Para el Mundial en Rusia ha sido Brasil quien se ha adjudicado el honor de llevarse el primer cupo cuando todavía quedan cinco partidos por disputarse en al región de Sudamérica. Hace más de un año cuando empezó la carrera rumbo a la cita magna del futbol, nadie apostaba ni un solo céntimo por una escuadra que tenía dudas hasta en el menor de los detalles; hoy escasas personas pueden imaginarse a un mejor candidato para alzar la copa en Moscú el 15 de julio del 2018 próximo, incluyendo a este servidor. Apresurar las cosas siempre tiene desenlaces muy negativos, es por ello que se hace más prudente ir analizando poco a poco lo que ante la vista del mundo ha sido un indudable resurgir del conjunto verdeamarelho

Borrar de la memoria colectiva el increíble desenlace que tuvo esta selección en casa durante el Mundial 2014 será imposible. El orgullo de un país como este ante la clase de situaciones que se dieron tanto en las semifinales como en el partido por el tercer lugar ha quedado marcado, siendo estos dos partidos heridas que nunca se podrán sanar. Dunga fue re-llamado para tomar las riendas del combinando brasileño aún cuando su primer proceso fue extremadamente cuestionado, empezando por el hecho de que el futbol vistoso había desaparecido por completo. Ya el daño a la forma de juego estaba latente bajo el mando de Felipão Scolari, así que no parecía una idea del todo descabellada... del todo. Como muchos esperaban, las cosas no se dieron la forma esperada, reduciendo a una imponente selección a tal nivel de verse como una más del montón, inaceptable para los niveles acostumbrados. Con el fiasco ocurrido en la Copa América Centenario de ni siquiera superar la fase de grupos, era evidente que el proceso del Capitán de la selección ganadora en Estados Unidos 1994 debía detenerse con carácter de urgencia.

Increíblemente o no, se habló en algún momento de contratar a Pep Guardiola para el cargo dentro de la selección de Brasil, aunque fortunadamente esta contra -natura decisión nunca se llegó a tomar y se le dio paso a Tite. Adenor Leonardo Bacchi no era muy reconocido internacionalmente, pero era un nombre que de hacía mucho tiempo había rondado en la Confederación Brasileña para tomar el timón de un descarriado equipo, inclusive previo a la Copa del Mundo en propio terreno. Sin mucho esplendor en su corta carrera como futbolista, como estratega del Internacional de Porto Alegre y Corinthians, principalmente este último, había ganado mucho terreno dentro de todos los conocidos del futebol para que se le diera la oportunidad; más allá de su estrategia, por la forma de manejar los vestuarios y claro está, por los grandes éxitos conseguidos. Toda la confianza depositada en un entrenador con basta experiencia en el ámbito local, aunque nunca con una selección nacional, por lo que el reto era sumamente excitante así como difícil con todo lo que acarrea estar en ese banquillo.

Nueve partidos de eliminatoria y algunos amistosos después, La Canarinha no conoce otro resultado que no sea la victoria. Además de sumar siempre de a tres puntos, se puede ver un equipo realmente cómodo y feliz dentro de la cancha, algo que hacía demasiados años se había ausentado dentro de una selección acostumbrada al éxito interminable. Uno de los puntos más elementales del fútbol es que si no se disfruta no se puede jugar bien y realmente esta selección de Brasil ha entendido esta premisa a la perfección, aunado a esto la sencillez que demuestran dentro de la cancha es algo que difícilmente se pensaría de un equipo plagado de tantos futbolistas que en su día a día se encuentran rodeados de atención y de mucha presión, algo que realmente el entrenador ha sabido manejar de la forma más adecuada posible. Por encima del trabajo técnico y táctico, ser un motivador en un vestuario tan complicado como el brasileño, es un mérito que muy pocos pueden llegar a alcanzar con éxito.

Tite preferido el grupo por encima de cualquier otras variantes, tanto es así que jugadores que disputan la liga de fútbol China juegan en este equipo, algo que hace tres años hubiese sido una locura total. Brasil indudablemente está jugando muy bien pero hay algunos aspectos en los que en la histeria colectiva tersgiversa un poco la realidad, por ejemplo, el hecho de que esta selección juega ese clásico estilo de jogo bonito que por tantos años le dio muchas alegrías no solamente la afición de su país, sino a todos. ¿No hay jogo bonito en esta selección? No señoras y señores. Brasil es el único equipo de Sudamérica que realmente entiende a qué juega, pero no es aquello que tantas ilusiones nos generaba. Éste combinado dista mucho de tener las cualidades colectivas que pudo tener algún equipo con Ronaldinho, Roberto Carlos o Ronaldo no existe esa chispa.

El orden táctico es muy importante para el entrenador, el equipo juega muy bien en bloque y cubre a la perfección la mayoría del terreno de juego en aspectos de triangulación y circulación del balón. Posee figuras de primer nivel que tienen una capacidad individual amplia y que probablemente ni siquiera hemos visto al 100%, pero no dejan de ser individualidades que de vez en cuando sacan un chispazo de calidad y nos terminan regalando tantos de gran categoría. Los goles que se ven en este equipo son muy bien trabajados en el colectivo, lo que nos indica realmente que existe un gran orden táctico dentro de los planes de juego del entrenador. El jogo bonito es otra cosa, es osadía, alegría, ver cosas imposibles, cada cualidades que no entran necesariamente en lo que partido a partido está haciendo este combinado brasileño muy apegado a la estrategia y a la generación de espacios por medio de los volantes que halan marca en todos los encuentros.

Mucho deseamos que volviese ese juego bonito. Genera grandes sensaciones el poder ver una selección de Brasil imponente y hasta cierto punto invencible, pero no es fácil volver a lo que alguna vez fue algo tan generoso para el espectáculo del fútbol. De todas las lecciones que están disputando si un boleto rumbo a la copa del mundo, no cabe la menor duda que este equipo dirigido por Tite es el que mejor entiende a lo que busca en cada encuentro, es importante siempre para todo entrenador que sus pupilos capten la idea y la puedan transmitir dentro de la cancha. La Verdeamarelha es un equipo distinto, es un equipo feliz, equipo ganador. Dentro de todo esta euforia que causa ver de nuevo a este equipo disfrutar del juego, es importante recalcar que no es el tipo de juego que buscamos, es un jogo distinto.

Río de Oro, día 1


Si lees desde mi hermosa Panamá, no, no voy a hablar en los próximos párrafos de la famosa línea de panaderías que desde hace muchos años forman parte del día a día de nuestro país. Sin embargo, espero que tengan mucha levadura los textos que tendrán lugar en esta pequeña sección. ¿Sección? Pues sí, ya que un evento importante está teniendo lugar en estos precisos momentos.

Oficialmente los Juegos Olímpicos 2016 arrancan hoy con la ceremonia de apertura, ese protocolo que todos ansiamos ver cada cuatro años, el cual podemos asegurar que corta la cinta de lo que es la máxima fiesta deportiva a nivel mundial. Los mejores atletas de todo el mundo están concentrados en Río de Janeiro en lo que serán dos semanas que a todos seguramente nos van a entretener muchísimo. Sea cual sea disciplina, ya sea practicándola o simplemente viéndola, a todos los habitantes del globo terráqueo nos fascina ver este certamen.

No se puede negar que la esencia de las Olimpiadas se ha ido perdiendo, dado que se supone los participantes deberían ser deportistas amateurs y no figuras altamente conocidas, pero igualmente la disfrutamos. A pesar de que en el estadio Maracaná todos los ojos observarán la inauguración, ya las actividades arrancaron con el fútbol, tanto femenino como masculino. En este espacio cubriremos lo sucedido en cada jornada del balompié varonil en esta sección que se llamará Río de Oro. En estas dos semanas plagiaremos a la panadería para darle nombre al recuento de actividades del fútbol U-23 que ya se está disputando desde Brasil.

A pesar de que oficialmente los Juegos Olímpicos tendrán lugar en Río, el fútbol toma lugar en varias sedes y todos los partidos de las distintas jornadas se disputan el mismo día, debido al corto tiempo de duración del evento imposibilita y obviamente la cantidad de estadios ubicados en la ciudad. Hay que verlo desde el lado bueno, cuando hay fecha tenemos todo, toooodo un día de fútbol. :)

Bueno, empezamos a repasar lo ocurrido en la jornada 1 de la fase de grupos masculina disputada este jueves 4 de agosto de 2016:

Irak 0-0 Dinamarca

Iniciaba el Grupo A. Como en todos los torneos de fútbol, el local tiene una suerte muy, muy conveniente en los sorteos y estos JJOO no han sido la excepción. Dos selecciones de las cuales se espera poco o nada durante el transcurso de esta competencia fueron las encargadas de inaugurar el fútbol varonil desde el estadio Mané Garrincha en la capital del país sudamericano. Una poca afluencia de público, aunque debido a que el local jugaría a segunda hora en este engramado, permitía por lo menos unos 18 mil rostros en la grada.

A pesar de un primer tiempo movido, donde las dos selecciones intentaron ser propositivas en la medida de sus posibilidades y con los europeos como mejores protagonistas, no hubo goles. En el complemento la selección iraquí tomaría con más seriedad el asunto aumentando su nivel de juego a tal punto de esconderle el balón a los daneses y llegar con mucha más solvencia al área rival pero sin conseguir el gol. Sin duda alguna los asiáticos merecieron más, pero no hubo goles a primera hora.

Honduras 3-2 Argelia

El segundo partido del día correspondía al Grupo D y tomaba lugar en la ciudad sede las Olimpiadas, en el engramado del Estadio Olímpico. El único representante de Centroamérica en el concurso tenía una prueba complicada ante una selección africana, que si bien es cierto no tiene mayores referencias en esta categoría, es del conocimiento de todo el mundo del fútbol que en categorías inferiores África es una verdadera potencia.

Contra viento y marea, los catrachos consiguieron los tres puntos. Sin conducir los hilos del encuentro, Honduras se impusieron en un encuentro en donde fueron contundentes, aunque esa contundencia se le deba acreditar primordialmente al guardameta argelino Farid Chaal, el cual tuvo dos errores garrafales en el segundo y tercer gol centroamericano, sobre todo en el tercero. Una alegría para nuestra región y por supuesto para un muy cuestionado Jorge Luis Pinto.

Brasil 0-0 Sudáfrica

Si hay presión sobre alguien, sin lugar a duda es sobre Brasil. Nunca ganar el Oro Olímpico en fútbol, estar jugando en casa, el fiasco del Mundial 2014 y de la Copa América Centenario pocos meses atrás, permean sobre un equipo al cual no se le aceptará el no conseguir la máxima presea. Teniendo un grupo definitivamente accesible para ellos, se esperaba que desde el día 1 la Canarinha demostrara que su favoritismo va más allá de ser locales y contar con Neymar en sus filas.

No fue así. La selección sudafricana dejó un muy buen sabor de boca tras empezar dominando el partido con llegadas importantes y con un estilo de juego agradable así como muy bien definido. Brasil fue de menos a más con el transcurso de los minutos, haciendo al veterano portero Khune figura, sin embargo, en ningún momento supieron romper el candado defensivo del adversario, lo cual los obligó a tener el disparo de media/lejana distancia como único argumento para buscar el gol. Sudáfrica jugó la última media hora con diez hombres y, como era de esperarse, el abucheo fue total cuando se señaló el final del encuentro.

México 2-2 Alemania

Londres 2012 quedó atrás. después de cuatro años de gloria pura, el defensor del Oro abría su participación ante los siempre complicados teutones. Los dos claros favoritos para avanzar de ronda en el Grupo C medían fuerzas en la Arena Fonte Nova en Salvador de Bahía, al noreste del país. Más allá de que sean tres encuentros en la fase de grupos, ambas selecciones tenían claro que arrancar con era derrota no era una opción, principalmente por el rival que respectivamente tenían enfrente.

Una paridad táctica se vio reflejada en el marcador del primer tiempo cuando ambos se fueron en blanco, por lo que en el complemento ambos debían buscar el punto de quiebre. Serían los mexicanos quienes se adelantarían el marcador por medio de Oribe Peralta, el héroe en la Final de hace cuatro años en Wembley, pero el desequilibrio de Serge Gnabry les pasaría factura, ya que a pesar de volver a irse adelante los aztecas tras la igualdad, el volumen de juego de Alemania subiría exponencialmente hasta lograr el empate, cerrando el partido con posibilidades de darle la vuelta.

Portugal 2-0 Argentina

Después la victoria de Honduras, el Grupo D presenciaría otro de los encuentros más llamativos de toda esta fase de grupos. El equipo U-23 del Campeón de Europa ante una selección argentina que después de tantos problemas pudo conformarse de cara a estos Juegos Olímpicos, el cual representaría su regreso a la competencia después de perderse Londres 2012. A pesar de faltar dos fechas por disputarse, el compromiso daba la sensación de ser definitorio para el liderato del sector.

Los lusitanos mostraron mejor disposición tanto colectiva como individual desde el primer tiempo, resaltando las deficiencias de una selección albiceleste prácticamente improvisada y cuyas falencias defensivas eran evidentes. Los goles cayeron en la segunda mitad, donde el protagonista fue Gerónimo Rulli, quien regaló el segundo gol a los portugueses, pero que de igual manera fue pieza clave para que la derrota no fuese mucho mayor. Desde la final de Atlanta 1992, Argentina no perdía un partido en JJOO.

Suecia 2-2 Colombia

El Grupo B arrancaba desde Manaos, específicamente en la Arena da Amazonia. El calor de Brasil no sería impedimento para que dos equipos, si bien es cierto alejados de los favoritos, con propuestas interesantes midieran fuerzas. Para el fútbol colombiano los Juegos Olímpicos traen amargos recuerdos, ya que en sus pocas participaciones nunca han podido superar la fase de grupos, algo que buscan estando tan cerca de su tierra.

Iniciaban ganando los cafeteros por medio del veterano Teo Gutiérrez, pero cerca del descanso un verdadero golazo ponía tablas en el marcador. Muy diferente al primer tiempo, los suecos inclinarían la balanza en su favor no sólo en el resultado, sino en todos los aspectos del juego, inhabilitando todas las propuestas de los colombianos con solvencia. Sin embargo, una mano en el área propició un penal que dio la igualdad definitiva faltando 15 minutos para el final del encuentro.

Fiji 0-8 Corea del Sur

Salvador de Bahía volvía a presenciar un enfrentamiento del Grupo C, esta vez, entre los dos equipos que, según la lógica, deben abandonar Brasil en las primeras de cambio. Como todos lo apuntaban, la incógnita de cara a este compromiso era la cantidad de goles por la cual los surcoreanos lograrían la victoria. Desde que Australia abandonó la confederación oceánica todas las selecciones que llegan a competencias, sin ánimo de ofender, terminan siendo relleno.

Sorpresa en el primer tiempo, debido a que la ventaja sólamente era de uno. La selección de Fiji mostraba un orden defensivo que le estaba costando demasiado a los asiáticos destrabar hasta los 62' que cayó el segundo tanto de la noche. Después de allí, tres goles cayeron en dos minutos, vino un descanso y al 72' siguió la fiesta. Seung-woo Ryu aprovechó para meterse en la tabla de goleadores de la competencia con tres tantos logrados en este compromiso.

Nigeria 5-4 Japón

El cierre de la primera jornada correspondía al segundo encuentro del Grupo B. El partido estaba programado a las diez de la noche hora local de Manaos, situación que no fue impedimento para que los nigerianos se presentasen a pesar de permanecer el mismo día en Atlanta hasta las tres de la tarde por un retraso en su vuelo de conexión. A pesar del desastre de logística, es indudable que la euforia de disputar unos Juegos Olímpicos es inmensa.

Vaya partido. En los primeros 13 minutos cayeron cuatro goles; un festival de errores defensivos hicieron posible al descanso el marcador de la Arena da Amazonia indicara 3-2 en favor de los africanos. De cara al segundo tiempo ninguno de los dos aprendió de sus falencias y, más allá de las imperfecciones claras, nos ofrecieron a todos un duelo lleno de emoción por la cuantía de anotaciones. Oghenekaro Etebo cierra la primera jornada del fútbol masculino olímpico como el máximo goleador, gracias a cuatro tantos anotados en este partido loco.

La segunda jornada de actividades será este domingo 7 de agosto. Después de una primera fecha en la que vimos de, absolutamente todo, esperamos con ansias el segundo día. Los Juegos Olímpicos han arrancado de gran manera.

Naturaleza pura


El hombre es la especie más evolucionada de la cadena genética, nuestra capacidad de razonar o valorar con emociones diversas circunstancias nos hace únicos, pero no por ello se deja de ser un ente que en algún momento de sus variaciones históricas tuvo identidad primitiva, instintiva. Los instintos, las reacciones, acciones propias de la naturaleza pura del humano.

Fue una semana muy especial, no todos los días podemos contar con la posibilidad de observar los cuartos de final de una Copa América, la cual ciertamente dejó muchísimas dudas en su fase de grupos, pero que al darse encuentros directos estimulaba la imaginación en favor del espectáculo que tanto había quedado a deber.

La seguidilla de compromisos que arrancó desde el pasado jueves volvió a caer en sendas críticas por el nivel mostrado por la mayoría de los equipos, pero independientemente de ello también nos ha dejado detalles muy puntuales para evaluar y hacer valoraciones de cara al desenlace de este torneo que finalizará el próximo 4 de julio.

Chile 1-0 Uruguay

Se daban por iniciados los cuartos de final con el equipo anfitrión, blanco de críticas por detalles futbolísticos y extra-futbolísticos, salía a la cancha con la ilusión de seguir en el torneo que tanto habían esperado. Del otro lado estaba la Garra Charrúa, que después de un campeonato glorioso en 2011 quedaba muy poco para hacer analogías, pero siempre manteniendo su apego a la entrega total para disputar cada centímetro del campo. Contemplando las maneras de juego de cada uno de los equipos, se esperaba un compromiso apretado, lento honestamente, pero apretado.

La acción vergonzosa de Jara deslució el encuentro y desbalanceó las cosas en favor de Chile.

La acción vergonzosa de Jara deslució el encuentro y desbalanceó las cosas en favor de Chile, que ciertamente había hecho más que el combinado Charrúa durante todo el partido, finalmente conseguirían el gol de la clasificación tras un mal despeje por parte de Muslera, que había hecho las cosas bastante bien hasta ese instante. Desde el principio los locales fueron los proponentes ante los pupilos de Washington Tabárez, que se dispondría a esperar a su rival para luego buscar una salida rápida, pero arriba Cavani en ningún momento le pudo ayudar, terminando expulsado en un torneo que por el bajo rendimiento mostrado no cabe duda que lo ha devaluado.

Como todo no puede ser malo, es indiscutible que quedan detalles a rescatar de ambas selecciones. Los de Sampaoli están compenetrados y disputan los partidos de una manera más ordenada, al mismo ritmo todos, mezclando esto con la madurez y tranquilidad que han mostrado desarrollar para momentos de mucha presión como el vivido en este compromiso, puede ser un detalle importante de cara al compromiso ante Perú. Uruguay por su parte ha demostrado que su resistencia defensiva y dureza para jugar son propias de la Garra, del instinto natural que tienen para jugar al fútbol; igualmente tiene valores a mediano y largo plazo para suplir a figuras de peso, puntualmente el defensor José María Giménez, quien seguramente será un líder indiscutible en unos años; pero también es necesario concentrarse para dar paso a una renovación urgente de la plantilla de cara a la clasificación a Rusia 2018.

Bolivia 1-3 Perú

Un sorpresivo empate ante México y la mayor e inesperada victoria sobre Ecuador transmitían un mensaje claro: Bolivia está aquí. Independientemente de la goleada sufrida ante el conjunto local, el conjunto boliviano mostró las cualidades necesarias para sobrevivir en un torneo corto: contundencia, dominio y suerte, mucha suerte. La experiencia de personajes como Chumacero o Marcelo Moreno brindaban la experiencia necesaria para pensar con más claridad durante los compromisos, por ello se habían convertido en un equipo a temer. Los dirigidos por Ricardo Gareca no habían tenido una participación destacable hasta el momento, con muchas complicaciones en un grupo que a pesar de las expectativas fue el más discreto en fútbol, situación por la cual este equipo lleno de experiencia se preparaba con mucha seriedad para este encuentro.

Muy discutido, pero efectivo Paolo Guerrero.

Arrancaba el compromiso y eran los peruanos quienes se adueñaban de la pelota, empezando a tejer el control sobre el partido, asfixiando las salidas de Bolivia con la presión constante de los volantes Farfán y Cueva, quienes hacían de los esfuerzos de Yotún en la contención aproximaciones a gol. Habían sido inútiles las embestidas rojiblancas, pero llegó el momento en que la defensa rival cedería ante la aparición de Paolo Guerrero, criticado por prácticamente todos, pero que ha llegado a responder con tres goles en este compromiso, llegando a cifras históricas para un delantero fiel a los colores de su bandera.

Bolivia deberá aspirar a mantener este bien momento anímico de cara a las eliminatorias que tampoco están a mucho de empezar, procurando desde ya asegurar los puntos en la altura de La Paz, puesto que parece la manera más segura de realmente entrar en la batalla por un puesto a la Copa de Mundo. Por su parte, el combinado peruano ha demostrado que la experiencia puede ofrecer novedades todavía, con un cuadro con veteranos como Zambrano, Vargas, Farfán, Pizarro, los dirigidos por Gareca mostraron buen dinamismo en el partido de cuartos de final. Ciertamente era un conjunto boliviano ya desarmado, pero de todas formas las variantes en las líneas, principalmente con el entendimiento que tiene Guerrero adelante con los volantes, estaba siendo digno de estudiar.

Argentina 0-0 Colombia

Sin mucho que decir llegaban ambas selecciones a esta ronda de cuartos de final, donde a pesar de los nombres, la incertidumbre no paraba de crecer. La albiceleste pasó sin convencer en lo más mínimo su fase de grupos, ganando dos de tres y empatando uno, pero sin la convicción necesaria para ser un equipo que tiene como variantes ofensivas a Messi, Higuaín, Pastore, Aguero, Di María yTévez; demasiados problemas estaban visualizándose sobre Gerardo Martino, que a pesar de la idea que ha querido implementar el tiempo no le ha beneficiado en lo más mínimo. Los cafeteros por su parte venían decepcionados de una fase de grupos en la que con demasiados páramos se metieron a la siguiente ronda, además de la discreta actuación de figuras desequilibrantes, dejándole todo el trabajo a Cuadrado y James.

Un inspirado David Ospina evitó la victoria albiceleste en lo 90'

Para sorpresa de casi todos Colombia salió con variantes, movimientos más entendibles unos de otros, pero que evidentemente respondían a un cierto tipo de molestia causada en lo partidos anteriores para Pékerman, quien siguió generando dudas sobre el equipo cuando antes de los 25 minutos decidió sacar a Teo Gutiérrez, dudas sobre los jugadores principalmente. De no ser por la gran labor de David Ospina, la seleccción argentina hubiese salido airosa en lo 90 minutos reglamentarios, ya que los de Martino plantearon un mejor partido, pero se llegaron a contagiar por la poca fineza de juego presentada por el conjunto rival. A pesar de que el guardameta fue figura, los chispazos de clase fueron demasiado eventuales. En lo penales se hizo ''justicia'' a lo visto en el partido, con unos tiradores colombianos que coronaron la mala presentación de la Copa América con sus disparos.

Mucho más necesita el Subcampeón del Mundo para realmente dejar una imagen intimidante sobre la cancha, ya que las instancias a las que han llegado son las esperadas, pero la manera tan mezquina al fútbol con la que se están presentando limita las capacidades de sus jugadores que pareciese no carburan en lo absoluto. Por el otro lado, pensar en fracaso no es un concepto nada alejado de la realidad para Colombia, que deberá tomar cartas en el asunto con el estilo de juego y con el material humano al que siempre se les da el voto de confianza, aunque pareciese no demostrar acorde a lo dado.

Brasil 1-1 Paraguay

El buen fútbol se fue de paseo, bastante lejos de Chile, así como la identidad de juego brasilera, que lleva más de un año extraviada. Una gris y preocupante presentación en la fase de grupos por parte de Brasil hacían necesaria la victoria en esta ronda por parte de los dirigidos por Dunga, aunque hasta los más optimistas veían complicada obtención del título, la cual muchos consideran se llegó a perder desde la convocatoria. Con presiones y prioridades extremadamente distintas se presentaban los guaraníes, quienes luego de llegar hasta la gran final en Argentina hace unos cuatro años, jugaban sin la referencia de favoritos, pero sí peligrosos.

Una Paraguay pragmática se impuso a una versión muy triste de Brasil.

Y de pronto golea Robinho. El reemplazo en el once titular de Neymar era Robinho, que a los 15 minutos exigía su físico para conseguir el tanto que adelantaba en el marcador a la canarinha, que con pasos lentos buscaba presionar al rival y cerrar la victoria, pero en ningún momento demostraron capacidad de dominar el partido. Paraguay ratificó su categoría a nivel colectivo con la presentación del encuentro, donde al ser un equipo ya estratégicamente distribuido en todo el campo no sólo por posiciones, sino también reacciones. Una sencilla pero efectiva insistencia guaraní llevó a la falta de enfoque de Thiago Silva, que cometía penal, el cual convertiría el joven Derlis González. El infortunio y carencia de lógica de que Everton Ribeiro patease un penal fueron el primero de los clavos del ataúd de Brasil, seguido por el de Douglas Costa y el gol final del '10' paraguayo. Se repetía la historia del 2011 para la verdeamarelha, pero el libreto esta vez fue peor.

Resulta difícil saber qué sucederá con Brasil, una selección que necesita, por encima de nombres propios, carburar, funcionar, jugar al fútbol aunque sea, porque este equipo llenos de jugadores caros ha demostrado ser una de las peores representaciones de la Pentacampeona del Mundo. Paraguay por su parte va encaminada a una semifinal con mucho mérito de la mano de Ramón Díaz, quien ha sabido responder a un reto complicado luego de su salida del fútbol argentino, esperando sorprender nuevamente a la Albiceleste, pero esta vez saliendo victoriosos.

Irrefutable lentitud, escasez de ideas, gestos impropios del deporte, y mucho contacto... Esto ha sido en parte los cuartos de final de la Copa América, donde el común denominador ha sido la entrega con la cual se han dado los partidos, esa entrega y ganas son parte del instinto del hombre, ese instinto que se traduce en la naturaleza del jugador sudamericano.

Cuatro episodios de Copa América


La fiesta más antigua del fútbol a nivel de selecciones se está llevando a cabo, celebrándose hoy mismo el arranque de los cuartos de final con el choque entre Chile y Uruguay, es necesario recapitular lo sucedido en las anteriores semanas donde el fútbol ha estado presente, en diferentes estados y formas, pero es indudable que ha estado presente.

Se hace prudente entonces revisar a pinceladas largas los sucedido en esta fase de grupos, donde esos estados de fútbol pueden presentarse y exponerse en diversos cuadros, escenarios o episodios, que han marcado definitivamente lo que han sido 18 partidos.

I.

Cuando en el segundo compromiso del torneo, bolivianos y aztecas empataban sin goles en un partido donde a pesar de las ocasiones desperdiciadas, el ritmo del compromiso no fue el ideal, uno arrancaba con temor a fallar en el espectáculo. Posteriormente partidos como el Uruguay-Jamaica, donde el ritmo fue bajo, Colombia-Venezuela sin mayores sobresaltos, Argentina-Uruguay tan esperado, el Perú-Colombia de este pasado domingo... Discreción con el espectáculo hasta más no poder.

La temporada fue larga para la gran mayoría de los jugadores sudamericanos, es evidente que el agotamiento físico es una realidad de cara a esta competencia, pero lo mínimo que se le puede y debe exigir a selecciones de este calibre es meterle más intensidad a los compromisos y evitar los fastidiosos y antifúbol pelotazos. Muchos problemas pasaron los equipos grandes para poder demostrar sus capacidades de juego, tanto a nivel colectivo como individual.

Entregarse reservadamente en el partido a partido, podría titularse el primer episodio de esta competencia.

II. 

El mayor problema del fútbol después de los dirigentes son los árbitros. Haber abusado del beneficio de la duda durante los últimos cinco años en decisiones arbitrales han imposibilitado que el público tenga confianza en la buena voluntad de los encargados de impartir justicia en los diversos compromisos. Durante la presente copa han existido fallos arbitrales, unos más puntuales que otros, pero aunque parezca mentira, no son el núcleo principal de este episodio de la competencia.

Las decisiones y la permisión con la que se encargan de dirigir los partidos han dado lugar a las molestias y frustraciones propias del calor de los partidos, pero han sido llevadas al mayor extremo por múltiples futbolistas, dejando partidos ríspidos con constantes confrontamientos. El sentir de la impotencia, de la rabia no dejó de ser una constante en esta fase inicial.

Aquella imagen de Neymar en el compromiso ante Colombia es la principal postal de este episodio de la Copa América, al cual podríamos titularle sin mayores problemas Las frustraciones de once, no olvidando la constante molestia colectiva en los diversos compromisos.

III.

Parte fundamental del fútbol es la sorpresa que puede llegar a presentarse en un momento dado; si ya se supiera quién ganará y por cuanto ya no habría sentido para sentarse por 90 minutos frente al televisor. Afortunadamente dentro de la discreción con la que se ha jugado la mayoría de la ya finalizada fase de grupos, hemos podido observar interesantes hechos o equipos que no entraban en el plan inicial de que pudiesen ofrecer algo más allá de lo esperado.

A pesar de su eliminación, Jamaica vendió caras sus tres derrotas, demostrando en fases puntuales de los compromisos sus pobres cualidades futbolísticas, que pudieron haber cambiado su suerte de tenerlas un poco más afinadas. El caso puntual de Bolivia, que fue un equipo al cual la buena fortuna le acompañó, pero igualmente tuvo la disposición necesaria para hacer goles que le han llevado hasta los cuartos de final.

De sorpresas en Valparaíso se puede titular este episodio de la competencia, haciendo alusión a la sede donde el conjunto boliviano dio la sorpresa ante la selección ecuatoriana.

IV.

Como parte elemental de la competencia, es imprescindible remarcar los encuentros que nos hicieron suspirar, ya que fueron muy pocos y valen la pena recordarlos. El pasado 15 de junio arrancaba la segunda jornada de la fase de grupos en el grupo A con dos compromisos que sin lugar a dudas fueron los puntales de todo el espectáculo visto hasta ahora.

Ecuador 2-3 Bolivia y Chile 3-3 México fueron partidos que tuvieron de todo: atajadas, golpes, emoción, errores, suspiros, amonestados y goles por supuesto. Muchas veces los goles no reflejan lo vivido dentro de la cancha, pero en estos compromisos la incertidumbre y las ocasiones dieron fe de sus marcadores. Igualmente se pueden mencionar sin problemas los partidos Uruguay 1-1 Paraguay y Argentina 2-2 Paraguay, siendo el segundo tiempo de este último muy intenso por la verticalidad de ambos equipos.

Chispazos de grandeza se han dejado ver en este episodio de la Copa América, donde el espectáculo en general ha sido bastante pobre, pero queda la esperanza de que las cosas mejoren, de que estos futbolistas élite den lo mejor de sí en tan histórico torneo.

Saber empujar


Honestamente, me costó mucho darle un interés prioritario a la Copa del Mundo Sub-20 que se disputó en Nueva Zelanda el último mes, a tal punto que nunca llegué a hacerlo. A pesar del arranque interesante que tuvo, de las expectativas generadas que siempre surge cuando tu país llega a estas competiciones, el resto de compromisos que llegué a apreciar en las pesadas noches panameñas/tardes neozelandesas, no eran lo suficiente para cumplir las expectativas de un torneo que siempre genera tantas emociones.

Numerosos tiempos extra y penales después, me encontré frente al televisor en la madrugada de este sábado. Venía llegando después de las noches de viernes, no fue planeado, pero el compromiso llegué a verlo. Una Brasil que en ningún momento de la competencia llegó a convencerme, mucho menos del golpe de suerte que fue clasificar en la eliminatoria ante Portugal, donde los europeos marcaron el ritmo y las ideas en todo momento. Por otro lado estaba Serbia, un equipo llamado a hacer su nombre como un legado a lo que la antigua Yugoslavia llegó a representar en el fútbol mundial, pero que en sus compromisos había mostrado más compromiso que fútbol vistoso.

El partido había comenzado. Los minutos pasaban de par en par y a ese mismo ritmo, de crecimiento, las ideas futbolísticas de los entrenadores Rogerio Micale y Velko Paunovic se plasmaban en el engramado del North Harbour Stadium. Sólo comparable con el ajedrez, las líneas marcadas, principalmente en el sector de recuperación, se prestaban para un gran espectáculo.

Siendo el orden el principal argumento de ambos equipos, para resquebrajar tales planteos por fuerza se debía avocar al error del rival, y como en la juventud se dan esos deslices propios de la inexperiencia, vaya que tendríamos un partido para recordar por bastante tiempo.

Un partido tácticamente brillante. Palmas para Micale y Paunovic

Verticalidad, inteligencia y picardía propia de un país sudamericano transmitía Brasil por medio de Guilherme, Gabriel o Jean Carlos, acompañados posteriormente por Malcom y Andreas Pereira, quienes entraron desde el banquillo para darle más profundidad al ataque verdeamarelho. La artillería ofensiva mostrada por Serbia también infringiría el daño acorde a la presión que lograron ejercer, con Saponjic, Zikvkovic, Mandic y Maksimovic, quienes lograban generar espacios con recuperaciones desde muy atrás bastante rápidas. Argumentos ofensivos habían de sobra dentro de la cancha.

Las batallas en el medio sector sin lugar a dudas fueron lo más importante del compromiso, estando siempre los mediocampistas más habilidosos de ambos equipos empujando desde atrás, recuperando, anticipando las habilitaciones rivales y robando espaldas para hacer posibles las habilitaciones de juego. Más atrás las defensas mostraron solidez y celeridad, principalmente los brasileños con un lateral como Marlon, quien tuvo un partido más que destacado. Por su parte Antonov y Veljkovic apretaron mucho las acciones de los ofensivos rivales, dándole a Serbia seguridad en la parte trasera del conjunto.

Presiones y anticipos mal realizados fueron la llave para las ocasiones durante el compromiso, generándose siempre aproximaciones por las bandas, las cuales al llevar dirección a portería terminaban encontrándose con las manos de los porteros Jean y Rajkovic, quienes indudablemente fueron figuras cruciales de esta gran final.

Gran muestra colectiva de brasileros y serbios. Superlativo el guardameta Predrag Rajkovic

El primer gol del partido caía con menos de media hora para el final del partido, en una jugada donde Mandic llegó de forma oportuna a rematar ese balón que le llegaba desde la derecha para empujarla hacia el fondo de las redes. Los serbios saltaban de alegría y el seleccionador les pedía calma, la cual no llegó de la manera como los propios hubiesen imaginado o esperado.

Tres minutos después el conjunto serbio seguía presionando las posibilidades de llegada por parte de Brasil, pero el recambio Andreas Pereira de pronto crea una jugada personal donde hizo exposición de su buen regate para deshacerse de la marca de más de tres jugadores serbios y para lograr el disparo a puerta que les permitiría jugar el tiempo extra. Un buscado y bien elaborado gol con el que se metía mucho más dramatismo al compromiso.

En una serie de encontronazos ida y vuelta, el partido se iría al tiempo extra. El dinamismo brasileño encontraba obstáculo en el férreo planteamiento del conjunto europeo, que ante los embates rivales procuraba salir de la mejor forma posible. Por las bandas, por el centro, de todas partes llegaba la verdeamarelha con buena cantidad de jugadores, pero se encontraban con el Capitán serbio, Predrag Rajkovic, quien fue una de las mayores figuras de todo el compromiso.

Les estaba costando mucho a los europeos generar una jugada que se dirigiera de hacia la mitad del campo rival, pero esta falta de ideas la compensaban con el gran poderío físico que había sido bien trabajado por el cuerpo técnico. Ya para el segundo tiempo extra las aproximaciones tomaban forma, pero no terminaban de ser las más limpias de cara a la portería rival. Cuando todo indicaba que el compromiso se iría a la tanda de penales una jugada de contragolpe se pudo originar para la causa serbia, dando como resultado el gol definitivo que pondría Nemanja Maksimovic, a dos minutos del final. Tres pases cortos dejaron al dorsal ''8'' frente al guardameta y rematar de tres dedos por debajo de los pies del mismo.

Tristeza y alegría sobre la cancha, sentimientos propios de una final. Dos selecciones con jugadores menores de 20 años nos dieron un gran espectáculo de 120 minutos, para recordar de las finales de esta categoría. Después de haber visto un torneo al cual no le presté la mayor de las atenciones por el discreto espectáculo que estaba ofreciendo, tuvo un compromiso definitorio para la posteridad, cambiando positivamente mi percepción de un equipo como este de Brasil. Claramente, quedan para el seguimiento las figuras serbias que saldrán a partir de aquí.

La victoria hubiese sido justa para cualquiera de los dos, pero sólo uno pudo alzarse con el trofeo, aquel equipo en las circunstancias más difíciles supo empujar para dar el gran paso final.

Satisfacciones y penumbras


En cinco partidos se pueden hacer las cosas suficientemente bien para aspirar a llegar a la Final de la Copa del Mundo. Parece increíble que en tan pocos partidos se pueda lograr llegar hasta la cima de este deporte, e igualmente parece increíble que uno se pueda caer tan fácilmente. 

Las dos selecciones que se vieron la cara este sábado cayeron, cayeron justo al frente del abismo luego de tantas ilusiones y expectativas. Una parte vivió un partido inolvidable en la historia de los Mundiales, no por su calidad o nivel, sino por el significado del resultado; el otro por su parte fue protagonista de uno de los duelos más grises en la historia de unas semifinales, que al final terminó perdiéndola por penales.

Al ser dos selecciones que siempre apuntan a lo alto, el partido por el tercer y cuarto lugar desbordaba su intrascendencia por todas partes; para estos dos equipos, sólo ganar el título era consuelo válido. Con esa cortina de tristeza salían los dos a la cancha de Brasília, donde se debía jugar porque son las reglas que hay finalmente. Sin mucha prisa, veríamos otro duelo de esos que la historia lo ha colocado entre los atractivos de siempre en Copas del Mundo.

Uno no terminaba de sentar cabeza buscando los cuatro antecedentes a este partido cuando de pronto se pitó un penal para Holanda. Ni el regreso de Thiago Silva al once titular parecía suficiente para cicatrizar, aunque fuese temporalmente, la herida que quedó de la goleada germana; parecía increíble que la línea más sólida de Brasil previo al Mundial fuese la principal culpable de ocho goles (en ese momento) en dos partidos...

Vino la repetición y bueno, empezamos con el show...

El árbitro argelino Djamel Haimaoudi cometió una serie errores garrafales en la jugada del primer gol del partido: primeramente, no hubo penal, Silva tumba a Robben fuera del área chica; en segundo lugar, amonesta al Capitán de Brasil por esa acción... Al ser último hombre e impedir una acción manifiesta de gol esto debió ser para expulsión inmediata, pero no fue así. Al final Van Persie terminó anotando su cuarto y último gol del torneo.

A pesar de la intrascendencia del partido, el cuerpo arbitral comandado por el argelino Haimaoudi fue responsable del peor arbitraje visto en toda la Copa.

Casi ocho o nueve minutos después del primer gol cae la ratificación del mal momento carioca. Centro por la banda derecha de Van Persie buscando a alguien en el área, David Luiz cabecea justo al medio del área y Blind recibe el regalo defensivo, se acomoda y remata. Partamos con el hecho más relevante de esta acción: el cabezaso del defensor; cuando se está en la escuela y en divisiones inferiores esta es una de las primeras cosas que se le instruyen a los muchachos en aspecto defensivo: jamás, JAMÁS dejar un rebote en el centro del área, igualmente sucede con los porteros. Un defensor de 50 millones de euros lo hizo y bueno, ahora las dudas no sobran.

Ahora, el segundo hecho relevante de la jugada: cuando Van Persie recibe el balón por la banda derecha, está adelantado. Una pierna entera de diferencia a la última línea brasilera es la marca de una jugada que se dio frente al árbitro de línea y ni por enterado se dio de la acción.

Una inevitable frustración se percibió en el ambiente desde el primer instante. Brasil se fue y volvió al descanso con la idea de hacer algo un poco diferente, pero el propio Scolari coartaba esa posibilidad con los cambios. Perdiendo por dos goles y el primer cambio que se le viene a la mente al entrenador es Fernandinho. Este cambio fue protagonista de una jugada en la segunda mitad donde derriba a Robben dentro del área y el línea no se da cuenta de ello y dice el conocido siga, siga. Terrible arbitraje.

#ElPartidoDeWijnaldum

No me cansé de cuestionar la inclusión de Georginio Wijnaldum en las alienaciones de Holanda luego del partido ante Australia, no por la falta de calidad del mismo, sino por el inexplicable posicionamiento del mismo como compañero de contención al lado de De Jong.

Wesley Sneijder se lesionó en el calentamiento previo al inicio del partido y Van Gaal se vio obligado a hacer un cambio, ingresando a De Guzmán. Ahora, el parado táctico Oranje en el centro del campo pintaba a Clasie junto a De Guzmán como los encargados de hacer el trabajo sucio y Wijnaldum en la tarea de intentar ser un enganche. La diferencia se notó de manera inmediata, ya que corrió, encontró espacios para los que llegaron por las bandas y tuvo la posibilidad de anotar su primer gol en Copas del Mundo.

Tras varios partidos donde tácticamente nunca entendí su presencia en el equipo me he de quitar el sobrero ante el trabajo realizado en el partido en Brasília. Previo al Mundial el equipo no presentaba un reemplazo natural para Sneijder en el caso de que tuviera un contratiempo, pero estuvo Wijnaldum. Igualmente, parecía increíble pensar en ver a Wijnaldum en el Mundial luego de la temporada que tuvo, en la que apareció más en el hospital por las interminables lesiones que en el campo de juego; muy poco estuvo presente en el césped de Eindhoven.

Uno valora los hechos del partido y el ritmo del mismo y puede concluir algo: con o sin árbitro Holanda hubiese pasado por encima a Brasil. Los espacios fueron demasiados, y con esas facilidades un tipo como Robben puede hacer lo que se le venga en gana.

Tanta fue la impotencia local que uno de los hechos que inmortalizará este partido fue la curiosa posición de Jasper Cillessen, que mostraba el triste trabajo ofensivo brasilero y que hacía a la gente desde su casa hacer volar la imaginación. Van Gaal igualmente se dio el lujo de cambiar de portero para dar ingreso a Vorm, único futbolista que no había tenido minutos en la Copa del Mundo por Holanda, imponiendo una estadística que quedará para la posteridad.

El tercer lugar no es un premio de consolación, ni para Holanda ni para Brasil, pero valorando el aspecto positivo dentro de la frustración del jugador, queda la satisfacción para Louis van Gaal y sus pupilos de haber hecho una Copa Mundial por encima de las expectativas, mientras que del otro lado las sombras y penumbras se postran sobre una imagen, la imagen de haber encajado diez goles en dos partidos.

Nuevos fantasmas


La primera transmisión por televisión de una Copa del Mundo que se dio en Panamá fue en 1970, Mundial que como por obra de la providencia nos dejó una de las mejores selecciones nacionales de todos los tiempos. Este fenómeno futbolístico se plantó dentro de la memoria de todos aquellos que vivieron esa época, cosa que no era posible evitar; un fútbol enamoradizo que se complementó con los interminables comentarios del míster Edmundo Vargas en pantalla, quien nunca pudo ocultar su fanatismo por la canarinha, aunque no nos lo vamos a comer por eso, cada uno tiene la decisión de tomar el mensaje que llega sí o no.

Yo nací 24 años después de esa primera transmisión, mi padre nunca fue un amante tan grande del fútbol como para inculcarme esas palabras que el señor Vargas plantó en la mente de muchos panameños. No, yo tuve la fortuna de encontrar el camino por mi cuenta, y lo hice desde mi casa, una tarde donde se estaba jugando al fútbol en Marsella. Traigo esto a colación por el simple hecho de que este martes jugaba Brasil, una selección que por lo arriba expuesto ha ido adhiriendo seguidores y seguidores en los últimos 40 años por las leyendas de los padres o, por que culturalmente el panameño es así, hay personas que apuestan al favorito/ganador.

En la calle había muchísimo optimismo, casi plena seguridad de la victoria sudamericana, inclusive este servidor veía a los de Scolari disputando la final el domingo, esto debido, a criterio muy personal, a que esta selección alemana en los últimos ocho años ha venido sin demostrar algo nuevo y flaquea en las instancias más sensibles del torneo. Todo esto pensado a pesar de la notable experiencia que se vivía en la escuadra teutona.

El himno, el suéter de Neymar... Todo apuntaba a una noche donde Brasil saldría por la puerta grande.

La intimidante afición local cumplió con el himno y con el recuadro, en una tarde donde se debía mantener en pie el sueño de arrollar a Holanda o Argentina en domingo en Río de Janeiro. Todo, todo apuntaba a ello, hasta un pequeño homenaje al lesionado Neymar hubo... No parecía posible una caída, mucho menos si se valoran los primeros cinco minutos locales, donde hubo profundidad hasta más no poder, mas no certeza al momento de jugarla; pero el gol de Kroos señaló el fin del partido de los locales.

El 0-1 inicial pareció más desgarrador para los brasileros que un gol en la reposición del partido, quedaron atónitos, petrificados, avergonzados... Y cuando menos se lo esperaban cayó el 16to gol de Klose en Mundiales. Un lapso de 18 minutos fue suficiente para quebrantar la voz de todos los asistentes a la cancha del Mineirao y luego callarlos. Costara lo que costara creerlo, el marcador del mediotiempo era 0-5.

Un par de goles más de Schurrle y un gol de Óscar terminaron de señalar el definitivo 1-7. Parece increíble pensar que la goleada más grande (hasta el momento) en el Mundial la sufriría Brasil, una goleada que no sólo los aparta de la posibilidad de disputar la sexta estrella, sino que además se ha plasmado la derrota más humillante de todos los tiempos.

Es muy fácil hacer leña del árbol caído, que la ausencia de Neymar pesó, comentar que el karma pasó factura tras eliminar injustamente a Colombia y Chile y que la ausencia de gente como Kaká, Ronaldinho o Robinho en la convocatoria definitiva fueron los detonantes de esta catástrofe... Todo esto es muy fácil de decir, cuando hay un resultado en la mano. Estos partidos no son normales, me trae muchos recuerdos del partido inaugural de España en este torneo, ya que a veces hay circunstancias que no parecen casualidad, que nacen de tal manera, para que algo se de. Estaba escrito en algún lado de la existencia que Alemania debía ganar 7-1. Futbolísticamente no hay una diferencia de siete goles entre estos dos países, fue un partido anormal.

De todo lo que se especula hay que hablar de cosas que son muy ciertas, empezar con Brasil:

1. Brasil en cinco partidos anteriores nunca encontró un rival de verdadero nivel hasta ayer. Croacia, México, Camerún, Chile y Colombia no son pintados en la pared pero fueron superados claramente (menos México) por la canarinha. Como quien dice, arrugaron ante los dirigidos por Scolari que nunca despejaron sus dudas.
2. Igualmente, por encima de una baja de Neymar, la ausencia de Thiago Silva fue tremendamente notable, ya que Dante no paró absolutamente a nadie y David Luiz, a pesar de todas las lágrimas que conmovieron al mundo al final del encuentro, tuvo un partido verdaderamente para el olvido.
3. Fernandinho perdió el balón en cuatro de los primeros cinco goles alemanes, esto es indicativo de algo, ¿no?

Del lado alemán:

1. Alemania jugó uno de los partidos más correctos en toda su historia. Después de encuentros donde arrojaron muchas dudas, con la ayuda de lo inexplicable encajaron siete goles a los sudamericanos... Cuando hablo de lo inexplicable no quiero demeritar de ningún modo la victoria teutona, no hay manera humana de hacerlo.
2. El partido que se han mandado Khedira, Kroos y Muller ha sido inolvidable. Tácticamente fueron una aspiradora desde el centro de la cancha hasta el área de Júlio César, se hizo esto durante todo el partido, increíble.
3. La figura de Toni Kroos. Recuerdo cuando lo vi jugar por primera vez en el Mundial sub-17 del 2007; cuando el buen fútbol y la pubertad hacían de las suyas en este ambicioso jugador. Dos goles e interminables habilitaciones frente a la portería fueron los aportes de este jugador para lograr el éxito.

Cuando finalizó el encuentro no pude hacer otra cosa más que ver el televisor y no encontré en ningún lugar algo diferente: incredulidad, indiferencia, tristeza y humillación. Lo que había sucedido no tenía precedentes, estábamos frente a la derrota más dolorosa que una selección del calibre de la verdeamarelha había sufrido y habrá sufrido jamás, impresionante.

Hubo disturbios y demás señales de molestia en ese país, no era para menos, el fútbol lo viven por ellos lares de una manera que jamás podremos hacer nosotros acá. Es comprensible toda esa rabia que fue canalizada en actos completamente antisociales. Es el calor del momento, el dolor de la impactante derrota.

Esta no es la diferencia futbolística entre dos países, es el resultado del nacimiento de un partido diferente. Esto jamás se podrá olvidar, de ninguna manera, nuevos fantasmas atormentarán el resto de los días a una selección y un país que tantos dolores de cabeza sufrió previo al que debía ser el torneo más memorable de su historia.

Víctimas del dolor


No hubo caravana en Vía Argentina, esto por un partido de fútbol... Que viva este lindo pero sufrido deporte. El color de la Copa del Mundo es único, jamás me cansaré de decirlo, pero no puedo siquiera imaginármelo de la forma en que ese color inundó Fortaleza en la tarde de viernes.

Cuando juegan dos equipos la tendencia es que el aficionado neutral apoye al más chico, en este caso era Colombia, equipo que volvió después de 16 años a un torneo de esta magnitud y por la manera en que estaban realizando las cosas, se ganó el cariño de muchos. Las claras victorias en fase de grupos y octavos de final hicieron atractiva a esta selección, pero, siendo un poco profundos, los rivales no eran de tanto peso; tendrían ante Brasil la primera prueba de fuego.

El jugar con fuego no le fue muy bueno al conjunto dirigido por José Nestor, ya que en los 90 minutos los locales fueron notablemente superiores en todo, partiendo con una sólida defensa, unos mediocampistas algo rudos pero cumplidos, y una delantera que a pesar de no hacer los goles supo irse adelante en todo momento... Menos Fred, el caso Fred es excesivamente especial.

La selección brasilera mostró una mejoría profunda con respecto a los primeros cuatro partidos de este certamen, donde en ningún momento permitieron al rival hacerse con la pelota, neutralizando el trabajo del joven James Rodríguez, quien además del penal y la jugada que llevó a ella, poco más pudo hacer durante el complicado partido.

Los goles llegan de jugadas a balón parado, donde el Capitán Thiago Silva aprovecha una terrible marca de Carlos Sánchez y más tarde, David Luiz coronó un partido impecable con un soberbio gol de tiro libre que parece sacado de un vídeo-juego. A pesar de finalizar apretando, ha sido este el mejor partido de Brasil en lo que va de competencia.

Siga, siga

El fútbol a medias y la entrega que los futbolistas dejaron en la cancha se vio manchada por la actuación lamentable del árbitro español Velasco Carballo, quien parece haber olvidado las tarjetas amarillas en el hotel donde se hospeda. Hubo un exceso de golpes por ambas partes en el encuentro, cosa que al final terminó llevando a una durísima falta de Camilo Zúñiga por detrás a Neymar, quien se ha fracturado una vértebra y se pierde lo que queda del Mundial.
Es una pena que la irrefutable mala actuación de Velasco Carballo resuene más en la mente del aficionado alrededor del mundo que la notable mejoría de Brasil, que terminó doblegando muy bien a Colombia.
Lo permisible para muchos no parece ser el tema en cuestión con respecto al arbitraje, ya que muchos hablan de que se benefició a Brasil de principio a fin. Es una verdadera pena esto, porque el conjunto local tuvo una notable mejoría en su fútbol, no fue producto de un error o errores arbitrales que se dio la victoria.

Colombia fue sencillamente superada, no pudo encontrar la forma de romper el esquema local, menos a los dos centrales que lucieron sensacionales en este partido y pegaron, suena feo pero es así, pegaron los vecinos.

Se habla de un fuera de juego mal pitado en contra de los cafeteros... No sé, díganme ustedes:





El fútbol es de discusión, de debatir... Si fuese lo contrario esto sería realmente aburrido, esto se los digo por la suspicacia que ha levantado en algunos esta jugada del fuera de juego, pero vamos, una imagen dice más que mil palabras.

También se habla de las faltas pitadas a favor del local, que fueron muchas, bueno, es conveniente recordar (además de la criminal entrada sobre Neymar) que en la primera mitad el mismo Zúñiga le deja la pierna a Hulk, haciendo contacto con la rodilla del fuerte delantero dando como resultado una entrada muy fuerte, que de no ser por el biotipo del futbolista hubiese terminado como una grave lesión. Estas dos jugadas fueron para tarjeta roja directa, pero nadie quiere recordar eso (?).

Una gran actuación de Brasil queda manchada. El recuerdo de un trabado partido queda latente en la retina de todos los aficionados que esperaban ver que David venciera a Goliat. Esto del árbitro no lo soltará nadie por los próximos meses, así mismo como en México se mantiene el tema del penal, del cual se ha encontrado en estos un artículo muy interesante sobre la amargura que se resume en un cántico (in)adecuado.


El Mundial pierde hoy a una de las selecciones más alegres del torneo, a un James Rodríguez que debe valer 80 millones de euros ahora mismo por seis goles, a Neymar que era de lo más rescatable de esta selección pentacampeona... Todos ellos víctimas, víctimas en diferentes circunstancias pero con un común denominador: el dolor.

El abrazo grupal


Un Mundial donde los temas principales suenan con un ''Dale'' o un ''La la la la la la... LEGO'' no apuntan a nada bueno, pero bueno, es lo que hay... Afortunadamente estas deprimentes canciones mundialistas no han afectado el nivel de este espectáculo.

El arranque de los octavos de final se dio con la selección brasilera ante una poderosa Chile, que se hizo con el respeto de todos los integrantes del torneo al eliminar al Campeón del Mundo en la fase inicial. A pesar del buen fútbol y la entrega mostrado por ambos conjuntos en los tres primeros partidos, este partido mostró el recelo y la cautela con la que ambos estuvieron en la cancha.

Poco entendible lo visto en este partido, donde Brasil mostró un pánico escénico de principio a fin, cosa que se reflejó en el campo cuando ningún jugador del centro de la cancha quería agarrar la pelota, por lo cual se vio un constante revoleo del balón por parte de David Luiz y Júlio César a lo que saliera hacia arriba, donde estaban Hulk y Neymar. Aunque parezca mentira, esa fue la tónica del partido brasilero, algo que era poco probable ver en la época dorada de esta gloriosa nación futbolera.

A un centímetro de la gloria

Después del empate de Alexis Sánchez, el entrenador argentino Jorge Sampaoli prácticamente le dijo adiós al fútbol ofensivo, entregando el balón y esperando... Dios sabrá qué, para que su equipo se hiciera con la victoria. A grandes rasgos uno puede presumir que el conjunto chileno estaba jugando para llegar hasta los penales, los cuales, a pesar de ser una lotería, fueron pateados de manera terrible por parte de los encargados de La Roja de Todos.

A pesar de la pobre actuación chilena, Mauricio Pinilla en el último minuto del tiempo extra pegó un balón en el poste de la portería local, quedando a un centímetro de la gloria.

Después de un gris partido, nadie quería patear los penales por parte de Brasil, ver a Thiago Silva, el Capitán del conjunto nacional llorando apenas finalizado el tiempo extra deja mucho que desear respecto a la preparación física y mental de esta ambiciosa pero joven camada de futbolistas. Hace poco más de un año parecían disipadas todas las dudas, pero el presente dice otra cosa lamentablemente.

Si hay algo más peligroso que el aspecto físico en este tipo de torneos es el aspecto mental y anímico, un equipo que su pilar más importante es el abrazo grupal donde todos buscan ser líderes aunque se les escuche la voz quebrada. Hay mucho camino por recorrer todavía, no en este Mundial, en la vida de estos futbolistas.
© all rights reserved
Mano en el Área 2025