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Presentamos Cuentos de Keukenhof, nuestro podcast del fútbol neerlandés

Ya está disponible el primer episodio de "Cuentos de Keukenhof", un espacio donde el fútbol neerlandés cobra vida a través de sus historias más fascinantes. Y no podíamos comenzar de mejor manera que rindiendo homenaje a un verdadero goleador de leyenda: Ruud Geels.

En este estreno repasamos la trayectoria de un delantero que vivió para el gol. Geels marcó tantos que las redes parecían hechas a su medida, pero por sus características de artillero clásico no siempre recibió el reconocimiento que merecía. En una época donde el Fútbol Total de Johan Cruyff y sus compañeros dictaba la forma de jugar en los Países Bajos, él se mantuvo fiel a su instinto asesino en el área, demostrando que hay muchas formas de brillar.

Además, nos adentramos en el arranque de la Eredivisie 2025/26, una jornada inicial que nos dejó victorias de Ajax, PSV y Feyenoord, pero con contextos muy distintos. Analizamos cómo los tres gigantes neerlandeses afrontan el inicio de campaña: desde el Ajax, que busca recuperar la hegemonía, pasando por un PSV que quiere consolidarse como aspirante serio, hasta un Feyenoord que pretende seguir construyendo sobre su sólido proyecto.

Este capítulo no es solo un repaso estadístico, sino un viaje que combina historia, presente y emoción. Es para los que aman el fútbol con aroma a tulipanes, para los que disfrutan escuchando sobre figuras que marcaron época y para quienes quieren entender el pulso actual de una de las ligas más encantadoras de Europa.

Dale play en Spotify o Apple Podcasts y acompáñanos en este viaje por la historia y la actualidad del fútbol neerlandés. "Cuentos de Keukenhof" apenas empieza, y tú puedes ser parte de esta primera página. Aquí, cada gol tiene su relato y cada relato, su lugar en la memoria.

Las heridas del olvido


Recuerdo que para el Mundial del 2010 me compré la camiseta de Países Bajos con el dorsal de Arjen Robben, haciéndome la promesa que para cada torneo grande donde la Oranje llegase a competir actualizaría la indumentaria con el dorsal del ídolo del momento en la selección. Como siempre he sido muy simpatizante de intentar prever a la próxima figura a seguir del mundo fútbol tiraba cabeza de ver quien podría ser el nombre que llevaría en la espalda, y en ese mismo año lo tenía bastante claro: Ibrahim Afellay

A pesar de ser aficionado Ajacied no podía tapar el sol con un dedo; el oriundo de Utrecht siempre una debilidad para mí por su capacidad de desequilibrio, regate y un golpeo de balón que hacía renegar con la cabeza a todos los porteros del campeonato tulipán. Era un jugador diferente con un techo altísimo y por sobre todas las cosas, un líder capaz tanto de impulsar como motivar a quienes jugaban a su alrededor. Para esas épocas ya estaba demorando demasiado en dar el salto a alguna liga de mayor envergadura a nivel internacional. 

Y le llegó la posibilidad de llegar al FC Barcelona. Sinceramente parecía un salto demasiado ambicioso tomando en cuenta la competencia que tendría para hacerse con un hueco en la terna ofensiva, pero que por perfil parecía de sobra un futbolista con condiciones óptimas para la filosofía de juego culé y sobre todo de lo que buscase Pep Guardiola en un extremo. Sin embargo, historia de gloria a la que Afellay estaba supuestamente destinado a vivir vestido de blaugrana nunca se consumó. 

Un regate y un pase. Aquella jugada en el Santiago Bernabéu por las semifinales de Champions donde limpió del camino a Marcelo y le puso el balón a Messi dentro del área para que definiese tan cerrado encuentro fue todo lo que se le recuerda de blaugrana. La complicada tarea de encontrar continuidad siendo nuevo en un equipo donde tienes a David Villa, Pedro y Bojan (en su mejor momento) se le puso más cuesta arriba al necesitar una operación para la reconstrucción del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha.

Para quienes le seguimos desde sus pininos esto fue un golpe al corazón. Esa lesión le puso la cruz prácticamente, cerrando la posibilidad de triunfar no solo en el Barça, sino en su carrera. Imposible en el Schalke, Olympiakos, Stoke City... la regularidad y relevancia de problemas musculares hicieron que el bueno de Ibrahim recibiese el castigo más grande que pueda tener un futbolista: la imposibilidad de pertenecer. Muchos pensarán que es más traumático lo que sus huesos y músculos vivieron; esas heridas sanan, pero las emocionales no lo hacen con tanta facilidad.

Volver a Eindhoven era el movimiento más lógico, pero ni siquiera en casa pudo asentarse. Firmó para la temporada 2019/20 y solo disputó tres partidos a duras penas, lo que las rodillas le permitieron claro. El PSV no le renovó tras el cierre de la campaña y por mientras se metió a comentarista en el medio local neerlandés, pero este domingo, anunció lo que uno se podía esperar de hace mucho: su retiro del fútbol.

Ha sido una noticia como dije arriba esperada, pero de igual manera dolorosa. A sus 34 años y con el historial de lesiones que tiene iba a ser complicado seguir en el fútbol claro está, pero duele mucho el hecho que no haya podido despedirse como debía ser, rodeado de su gente, con el club de sus amores haciéndole un pasillo agradeciéndole por los años de servicio... el final ha sido sentado en un plató de televisión tras media temporada como jugador libre.

No es el final que hace diez años me hubiese imaginado para la carrera de Afellay, aunque también es cierto que no ha tenido la carrera que imaginaba. Pasar años enteros sin pisar las canchas... ha dicho adiós sin poder despedirse con propiedad; deja la sensación de ser esa persona que cuando termina la relación se va sin más, dejando un sentimiento de desazón en el aire, sin cerrar las heridas tanto causadas como propias, esperando que el tiempo y el olvido lo curen todo. 

Que mal te has ido Ibi, pero es lo que ha tocado. Te vas del fútbol y yo me quedé sin comprar tu camiseta.

Holanda sin el lírico


La exhibición ante Francia supuso una enorme vitrina para que, de una vez por todas, el proyecto de Ronald Koeman en la selección holandesa reciba el interés de todo el mundo del fútbol. Sin embargo, siempre he sido fiel creyente de la teoría que todas buenas 'ideas' futbolísticas en cuanto a conjuntos nacionales se consagran o no después de medirse a Alemania, en partidos oficiales claro. No importa el momento, las circunstancias que se palpiten alrededor de la pelota, ni siquiera el momentum del combinado teutón, el cual pocas veces se puede percibir como malo a primera vista. Si hay alguien que entiende esa realidad es Holanda, ya que el desarrollo de la vida enfrentándose cara a cara ha dejado mayormente perjudicado a la memoria tulipán.

Y en efecto, el equipo alemán con el transcurrir de los minutos fue desnudando falencias con tanta facilidad que se fue con dos goles de ventaja mucho antes de la media hora de partido. Sané y Werner dispusieron de mucha velocidad para descolocar por completo a la pareja de centrales holandeses, que en cada desborde dejaban parcelas de espacios dentro del área chica que en su mayoría no fueron aprovechados. Para el complemento el entrenador lo entendería perfectamente al cambiar de posición a De Jong. Frenkie pasó del medio a la defensa para contrarrestar el tridente del local, teniendo resultados positivos y además muchas mejores salidas con pelota dominada desde la zaga. Alemania le bajó el acelerador, cosa que terminó pagando con defender en sectores mucho más cercanos a la portería de Neuer.

Aunque el criterio con el que la pelota circulaba desde la última línea, no se puede negar que también hubo muchas fases del encuentro que se hizo más preciso el empuje colectivo mezclado con un poco de lapsos individuales con iluminación. Fue en ese momento donde por fin lo pude creer. El proyecto tiene mucho potencial para concretar objetivos; si en un momento de casi inicio del mismo existe una dinámica tan armoniosa como la que posee este equipo, los próximos años vaticinan interesantes posibilidades. Hay que contar siempre con argumentos diversos al estilo de juego lírico, sea cual sea la circunstancia del partido. Muchas de las cualidades necesarias para cumplir con estas ideas se adquieren durante el trabajo constante, habrá que esperar a que todos mantengan ritmo de competencia, sea donde sea que jueguen.

Me causa mucha risa que durante el Mundial de Brasil hablamos un poquito de Koeman en referencia al funcionamiento del conjunto dirigido por Van Gaal en aquel junio. Ahora que ha asumido el puesto, ha podido establecer con claridad sus pretensiones en el cargo, las cuales van muy en serio. Claro está, también es necesario contar con una camada de futbolistas muy interesante, la cual carente aún de madurez plena, está encaminada a marcar tendencia. Desde la base del Capitán, pasando por la juventud de De Ligt, o llegando hasta el desequilibrio de Memphis, el cual ha demostrado aprender de las vicisitudes del pasado para establecerse como referente. Los rompimientos del delantero aportan tanta profundidad a una Holanda muy centrada en su juego.


Foto: UEFA

Sin naranjas frescas


Tengo un grave problema respecto a la escritura en este espacio, lo se. Pero en lugar de arreglarlo solo lo repito las veces que sea necesario como excusa para seguir haciéndolo. Es muy raro lo se, pero lamentablemente es lo que hay. Uno de los temas que probablemente mas se ha esperado respecto de este espacio sin lugar a dudas es el de la selección holandesa de fútbol. Si la no calificación a la Euro fue un desastre, ni siquiera meterse al repechaje para el Mundial es una cosa que debe preocupar mucho a todos los allegados al entorno Oranje.

Pero es una cuestión de hechos de que debemos ir refrescando, los cuales no se afrontaron en su debido momento y ahora al encontrarse un cumulo de los mismos, las consecuencias se están pagando a costos muy altos. Siempre es muy sencillo hablar con el resultado debajo del brazo, pero vamos, desde hace harto rato lo venimos discutiendo por estos lares, señalando falencias sensitivas para comprender el naufragio holandés. Primeramente, el tema de la defensa.

Previo a Brasil 2014 habíamos discutido los problemas que la ultima linea estaba teniendo dentro del territorio tulipán en cuanto al correcto desarrollo de futbolistas en ese sector. Para aquel entonces Van Gaal llevo un equipo defensivamente débil, pero con los inesperados planteamientos y muestras de calidad de Ron Vlaar y Stefan de Vrij el equipo pudo solventarse sin mayores complicaciones hasta quedar tercer lugar, insatisfechos de repetir finales, pero con la sensación de haber cumplido con creces la tarea en la cita grande.


Al verlo con luces largas era algo que podía impedirse, pero la tortura puede ser por un largo periodo de tiempo.

El tema es que se fue Van Gaal y llego Hiddink. Dos viejos zorros de este deporte, pero que desafortunadamente no vieron con la misma templanza el asunto de la selección nacional. El tiempo le dio la razón a quien luego del mundial se iría al banquillo de los ''Red Devils'' ante las interminables criticas en cuanto a la cobarde forma en la que básicamente se enconchaban los holandeses durante la fiesta grande en el país sudamericano. Cuando se quiso regresar al dinamismo de circulación del balón y control de los tiempos se descubrió que no había nadie para poder dirigir esto, ni siquiera un muy veterano y claramente agotado Wesley Sneijder.

Luego Danny Blind paso por el banquillo y la cura termino siendo peor que la enfermedad. Recurrir a Advocaat cuando solo un milagro haría posible la aparición de esta selección en el Mundial 2018 fue una prueba mas de que sucede cuando algo no lo tienes presupuestado. Siguiendo con el sueno del tercer puesto en Brasil, nunca se hizo énfasis en el problema generacional que esta selección esta teniendo, donde por fin, luego de casi dos décadas del presente siglo, el fútbol moderno ha empezado a pasarle factura a un país donde la liga se sostiene mas por su historia individual que por un presente solido en cuanto a calidad.

El siempre vender temprano no representa un problema mayúsculo, la disyuntiva en el caso viene cuando queda en evidencia el bajo nivel de esas ventas, las cuales pasan de prospectos que prueban suerte en ligas de mayor exigencia a descartes que se pierden por el fútbol turco, suizo y no dan lo que se tenia presupuestado de ellos. No tener un relevo generacional adecuado es un problema que afecta duramente a las federaciones, ya que al verlo con luces largas era algo que totalmente se podía impedir, pero que una vez llegado ese problema la tortura puede ser por un largo periodo de tiempo.

Casualmente ayer hablaba con un mochilero holandés sobre el fútbol en general. Y cuando hablamos de la selección la sensación era clara respecto al relevo generacional. ''Maybe Strootman and Wijnaldum are the only ones with good level'' me dijo al buscar figuras dentro del equipo dentro del rango 25-27 años. Es claro que el material humano actual extraña contar en su filas con gente como Van Bronckhorst, Van Bommel o Kuyt.

Serán tiempos difíciles para Holanda, especialmente por lo que representa reemplazar a nombres que se van bajando del proyecto como Robben y como inevitablemente hará Sneijder en un futuro no muy lejano. Es hora de empezar a ver el huerto y cosechar sabiamente, porque hoy por hoy en Holanda no hay naranjas frescas para la selección.

En nombre del hijo


Con tan solo 18 años, Patrick Kluivert anotaba el único gol de la final de la Copa de Europa -hoy Champions League- el 24 de mayo de 1995. Aquella anotación a falta de cinco minutos para el final del tiempo reglamentario ante el Milan representaba el que, hasta el momento, ha sido el último gran trofeo del Ajax a nivel de clubes. Kluivert terminó convirtiéndose en un mítico apellido, más allá de la carrera llena de altibajos que vivió. A casi diez años del final de su carrera, este apellido continúa abriéndose espacio dentro de las canchas, esta vez con una carrera que recién inicia y promete muchísimo con tan poco visto hasta ahora.

Iniciar una carrera como futbolista nunca será fácil. El sacrificio tanto físico como mental que acarrea es algo que ha quedado muy en claro pocos pueden sobrellevar con el transcurso del tiempo. Si a todas esas estresantes circunstancias se le agrega el hecho de llevar un nombre que ha significado algo, la cabeza se llena de un cúmulo de ideas difíciles de soportar la mayoría del tiempo. Manejar esta clase de situaciones, que acarrean decisiones importantes a una corta edad, conllevan el desarrollo de una madurez importante en ese ámbito. Muchos han tenido que cargar con cruces demasiado grandes que acaban cayendo sobre la persona y la carrera misma.

Aunque en otras ocasiones, no. Sucede que tan rápido puede ocurrir todo que la joven mente no tiene tiempo para asimilar los momentos y sencillamente se guía por el amor al juego, el cual termina siendo la causa pero igualmente la cura de todos los males. Todo lo que se presenta como estresante se puede convertir en motivación para hacer las cosas de una mejor manera, inclusive mucho más de la esperada. Convertir la fragilidad en una virtud, pocos pueden hacerlo de manera prematura y hoy por hoy, Justin lo está haciendo a la perfección. Su debut el pasado 15 de enero ante el PEC Zwolle dejó un sabor de boca extremadamente bueno no sólo para los hinchas Godenzonen, sino a todos los que de alguna forma u otra valoran esas muestras de potencial.

Minutos dentro de la cancha y una infortunada lesión de Kasper Dolberg llevaron a este habilidoso jugador a convertirse en el futbolista más joven en disputar una edición de De Klassieker desde que Rafael van ser Vaart lo hiciera en el 2000. Cuando se pensaría que el peso de su apellido es lo que más lo catapulta, la realidad está totalmente alejado de eso; su capacidad de juego lo ha convertido en uno de los mayores prospectos del fútbol tulipán en lo que ha sido un ascenso exponencial y súbito en una carrera que apenas comienza.

Del padre heredó ese deseo de ir para adelante siempre, buscando la portería contraria. Pero Justin creció en una época totalmente distinta, viendo a gente como Ronaldinho brillar con su manera de jugar distinta. Ese juego de regate y desequilibrio que terminó eligiendo como la escuela que quería seguir. Su juventud no le limita para enfrentar desde las banda izquierda las marcaciones; esconde siempre la pelota y la lleva hasta el último resquicio de la cancha en donde genera el mayor de los dilemas a la zaga rival: pasa sin el balón o la falta. Veloz como pocos, es de esos jugadores que aspira sacar un aliento de sorpresa a la afición que lo observa jugar.

En su corto andar ha dejado algo muy claro en la cancha: si es alguien en la vida, será por méritos propios y no por la sombre de su progenitor. Ha elegido marcar su propio camino, su propia identidad dentro del engramado para que se le siga por sus capacidades y talentos. Algo que siempre se le cuestiona a los jóvenes volantes/extremos es su falta de criterio para la distribución del juego; esa energía y ansias de comerse el mundo cuando se inicia generalmente logra cegar en muchas ocasiones las posibilidades de fútbol asociativo. Este muchacho no se escapa de esta realidad, pero a diferencia de otros esa mezquindad le permite terminar con mucho peligro dentro del área rival.

Con solo 17 años tiene la capacidad mental y futbolística de ponerse el equipo al hombro

Cada jugador tiene su firma. El centro-delantero que fue su padre tenía una delicadeza técnica envidiable, así como el buen juego de espaldas a la portería típico de un '9' de área. Teniendo estos rasgos como los más distintivos, aparte de la posición en el terreno de juego, no son un impedimento para que las expectativas sobre el mismo sean enormes. Un jugador que con tan solo 17 años tiene la capacidad mental y futbolística de ponerse un equipo profesional al hombro es algo que levanta pasiones, aunque se hace sensato tener paciencia, la cual es la madre de todo el éxito. Con los pies bien puestos sobre la tierra y nunca olvidándose del legado que su apellido conlleva en el Ajax, Justin apenas comienza una travesía que promete infinidad de emociones, emociones que en lugar de llevarse por el nombre del padre, serán muchas más por el nombre del hijo.

LA FIGURA

Nombre: Justin Kluivert
Nacionalidad: Holandesa
Fecha de Nacimiento: 5 de mayo de 1999
Lugar de Nacimiento: Zaandam
Posición: Extremo izquierdo, Extremo derecho
Estatura: 175cm
Valor del Mercado: 1.000.000 €*

CARRERA

Ajax, de 2016 a la actualidad.


* El valor de mercado de este así como de anteriores publicaciones son tomados de Transfermark.

Dolberg para los corazones rotos


La semana pasada valorábamos todo lo que representó la transferencia de Gonzalo Higuaín a la Juventus. Una demostración importante del poderío económico de La Vecchia Signora sin lugar a dudas, pero también un golpe muy, muy bajo a los aficionados del Napoli que por varios años disfrutaron con los goles del argentino y coeraban su nombre semana tras semana en las gradas del estadio San Paolo. Irse al conjunto turinés ha sido una verdadera traición para estos seguidores.

Pero la vida tiene que seguir. Como parte del plan del conjunto napolitano en reforzar la delantera que ha quedado huérfana, han conseguido la transferencia del delantero Arek Milik, quien utilizó la Euro como trampolín principal para emigrar al Calcio tras dos temporadas en el Ajax. A pesar de no contar con los números que tuvo en su primera campaña, el polaco en el período 2015/16 se consagró como una de las figuras carismáticas del conjunto Godenzonen. Su salida valorada en unos 32 millones de euros, más algunas variantes, deja un hueco grande en la plantilla, porque además de perder al único centrodelantero que el club tenía, los aficionados se sienten traicionados luego de que semanas atrás el club holandés anunciara que el jugador iba a permanecer en la institución. Se puede asegurar que Milik les ha roto el corazón.

Mario Balotelli, Mario Gómez y otras aberraciones más al fútbol han sonado para reforzar al cuatro veces campeón de Europa, pero de momento, el entrenador tiene como la primera opción de su equipo titular a Kasper Dolberg. Evidentemente dista mucho de ser el perfil de jugador que muchos esperarían para reemplazar a un '9' que consiguió la envidiable cifra de 47 goles en 76 encuentros oficiales en el equipo cuatro veces ganador de la Champions League. Pero se hace pertinente recordar las circunstancias del fútbol de hoy en día, que han forzado y prácticamente han vuelto costumbre que este equipo se tenga que reforzar con futbolistas oriundos de sus categorías inferiores.

Como muy pocas, la cantera del Ajax es una mina de diamantes en bruto. Sin embargo, el caso de Dolberg es distinto, puesto que su rodaje dentro de la institución de Ámsterdam es bastante corta. Cuando apenas tenía 17 años (enero del 2015) llegó a tierras tulipanes por recomendación de John Steen Olsen, ojeador del club en la región de Escandinavia a quien se le atribuyen fichajes como Zlatan Ibrahimovic, Christian Eriksen y Viktor Fischer. El delantero llegó con procedencia del Silkeborg IF, club de su ciudad natal que lo vio crecer deportivamente desde los 12.

Siendo un fichaje de Steen Olsen, el tiempo de adaptación claramente no debía ser muy largo para ver resultados palpables. Con el equipo sub-19 tuvo una destacada participación en la pasada edición de la Youth League (la Champions de esa categoría) en la corta presencia del conjunto holandés en la competencia, así como en la Eredivisie U-19, donde salieron Campeones. Dolberg asimila correctamente las cualidades del fútbol de nuestros días, en el que aparte de condiciones físicas óptimas, una polivalencia posicional dentro de la cancha se convierten en cualidades prácticamente obligatorias para todo jugador si aspira a sobresalir.

Centrodelantero por naturaleza, posee un olfato de gol indiscutible tanto a ras de suelo como por arriba. Su polivalencia y facilidad para jugar con los pies le permite jugar también como extremo en ambas bandas, donde igualmente asiste en labores de marcación a los laterales que, como parte del libreto de la filosofía del club, suben y bajan constantemente. Adicionalmente, es de esos futbolistas que no da ningún balón por perdido, luchando cada esférico hasta en el último centímetro del terreno de juego, algo que se ve más comúnmente por los lares de Sudamérica que en Europa.

Desde la pretemporada Peter Bosz lo tiene como su '9', algo que parecía un experimento natural en las semanas previas al arranque de la competencia hasta que en el partido de ida de la tercera ronda previa de la Champions League lo puso de titular, fue el jugador a seguir e hizo el gol del empate. Hoy el Ajax juega la vuelta de esta ronda ante el PAOK en tierras helénicas, obligado a ganar o a empatar por más de dos goles para avanzar de ronda; lo más seguro es que el equipo de la capital de Holanda no logre el resultado y vuelva a decepcionar por segunda temporada consecutiva, pero ante todo el panorama negativo, allí estará Dolberg, llamado a ser una de las figuras a seguir del club esta campaña, para luchar contra las expectativas y todos los corazones rotos de los aficionados Ajacied.

LA FIGURA

Nombre: Kasper Dolberg Rasmussen
Nacionalidad: Danesa
Fecha de Nacimiento: 6 de octubre de 1997
Lugar de Nacimiento: Silkeborg, Dinamarca
Posición: Centrodelantero, Extremo izquierdo, Extremo derecho
Estatura: 186cm
Valor del Mercado: 300.000 €*

PALMARÉS

Silkeborg IF, 2015.
Ajax, de 2015 a la actualidad.


* El valor de mercado de este así como de anteriores publicaciones son tomados de Transfermark.

Oda al fracaso


El pasado domingo finalizó la temporada 2015/16 del fútbol holandés. Procuré tomarme unos días para poder hablar de la forma más política posible sobre el resultado del campeonato tras lo ocurrido en el cierre del fin de semana, ya que lo ocurrido en la jornada 34 dejó a todos, absolutamente a todos sorprendidos. En el país de los tulipanes aficionados y ajenos al fútbol presenciaron otro de los episodios especiales del fútbol, en donde contra todo pronóstico el PSV se coronó Campeón de la Eredivisie gracias al empate que el líder Ajax sufrió en casa del penúltimo de la clasificación De Graafschap.

No había palabras para describir la amargura de la decepción que circulaba por el paladar de todos los aficionados del club de Ámsterdam, incluído este servidor. La única muestra de emociones posible, es justamente el de este aficionado que se lleva las manos a la cabeza cuando veía en una plaza de la capital holandesa el desenlace del campeonato doméstico. Fue algo sencillamente increíble. En la vida siempre se aspira a ganar porque hay pocas sensaciones comparables con la satisfacción del éxito, pero al perder pocos están preparados para soportar el peso anímico que ello representa, aparte de significar, ya sea mucho o poco, un golpe al orgullo de cada individuo.

Pero así es el fútbol. Algunas veces se hace necesario tener emociones como tales, las cuales sirven de enseñanza, pensando siempre en no repetir los errores de cara a un futuro que, para el Ajax deberá ser cercano. Para quien siguió la temporada del fútbol neerlandés comulgará con el hecho que el el PSV ha sido un justo Campeón por demostrar su superioridad sobre el resto de clubes y por tener cualidades que no se pueden encontrar en otras instituciones. Sin embargo, una perspectiva desde el ángulo de quien pierde nunca es tan escuchado como el de quien gana... además que es mi equipo y quiero hablar de él.

Las compras más importantes desde que Frank de Boer ocupa el banquillo Godenzonen se dieron en el verano de la campaña que recién finaliza. Como de costumbre, el equipo perdió una que otra pieza, pero con las incorporaciones y la tradicional adición de juveniles, con más entusiasmo que nivel, el equipo tenía con qué para hacerle frente a la temporada. Haber perdido la campaña previa había sido un golpe duro por la contundencia con la que se dio, pero con el equipo de Eindhoven preocupado también por la Champions League, había esperanzas grandes.

Obviando el fiasco de la previa de Champions y fase de grupos de Europa League, además de la insólita/traumática eliminación en la KNVB Beker, quedaba todavía una liga en la que habían mostrado esa solidez y contundencia que se había perdido en el torneo anterior, llegando a ser hasta campeones de invierno, algo que no sucedía en muchos años para un equipo que parecía volvería a sus días felices.

Algunos sobresaltos a lo largo de 33 fechas tanto de unos como de otros dejaban todo para la última fecha, aunque parecía ya definido. Parecía. Si el Ajax ganaba al De Graafschap, el PSV tendría que lograr una victoria por más de seis goles en casa del PEC Zwolle para coronarse, algo que era un trabajo prácticamente imposible. Al final los de Eindhoven ganaron sin problemas en calidad de visitante, pero dos minutos después de finalizado ese compromiso se consumaba el empate del que, hasta esa fecha, tenía la liga prácticamente en su bolsillo.

En el partido más importante de la temporada, el equipo del fútbol total se dedicó a jugar al pelotazo para algún remate aéreo de Arek Milik que sentenciase las cosas. Cuando los de Doetinchem empataron el encuentro, la estrategia cambió a su base original del balón a ras de suelo, pero sin éxito y terminando toda la plantilla capitalina en un mar de lágrimas... y jugando al pelotazo. Desde el principio la alineación mostró falencias garrafales, en donde sólo Nemanja Gudelj, Jasper Cillessen y Amin Younes podrían decirse como excluídos de las críticas; no correr los balones y defender jugadas con excesiva displicencia terminan marcando una tarde de pesadilla.

Como principal responsable de todo, Frank de Boer. Luego de cinco años en donde se vivió desde el éxito hasta el fracaso ya ha dejado claro que su proceso con el club no puede seguir, algo que fue confirmado horas atrás. Aportó un nivel de competencia interno tremendamente alto, lo que obliga a todos los futbolistas a ser mejores, pero a su vez tomó decisiones ciertamente complejas que le han traído el fracaso en sus objetivos al club ajacied y sobre todo, perder su identidad, algo inadmisible.

No queda más que felicitar al PSV nuevamente por una Eredivisie más a sus vitrinas, esperando a que vuelvan a repetir su gran participación en Champions. Pero, este era el momento de ahondar en el fracaso y ponerlo en su justa medida.

Carta a Johan Cruyff


En realidad no sé por dónde empezar. Podría quedarme frente al teclado de mi computadora las siguientes cuatro semanas escribiendo palabras que intenten vagamente explicar tu grandeza, pero de todas formas sería insuficiente, el tiempo distaría mucho de ser el adecuado para dedicártelo por todo lo que acarrea sólamente el pensarte.

Y es que en realidad no existen palabras para describirte. 

Con tristeza, desolación y negación recibí la noticia de tu partida; esa negación con la que recibes malas noticias dentro del círculo familiar y que te generan una punzada justo arriba del estómago, porque sabes que poco o nada puedes hacer al respecto. Perdona que te tutee, pero es que te considero muy de mi familia, muy cercano, a pesar de jamás haberte conocido.

He maldecido muchas veces mi suerte. De haber nacido unos 30 años antes, hubiese podido sentarme frente al televisor o a un lado de la radio para escuchar todos los fines de semanas tus ocurrencias, tanto dentro como fuera de la cancha. Lamentablemente no pudo ser así, por lo que me he tenido que conformar con reiteradas filmaciones de finales de las Copas de Europa, así como del Mundial de 1974; grandes joyas para la retina, pero que estoy completamente anuente de que no son suficientes para poder disfrutar plenamente de tu magia.

Para cuando entrenabas yo apenas empezaba a abrir los ojos en este mundo, así que cuando ya tuve un mínimo grado de entendimiento de lo que era este deporte, ya estabas haciéndole dura oposición a pseudorigentes como Núñez y Gaspart.

Es curioso como las personas pueden llegar a generar empatía con quienes no conocen y probablemente nunca lo hagan. Bueno, eso es algo que con mucha tristeza puedo jactarme de tener para contigo. Pero no me puedes culpar, lo que pasa es que fuiste único en todo el sentido de la palabra. No había forma de que pasaras desapercibido, pero es que ninguna.

¿Cómo no generar empatía contigo? Si siempre fuiste un dolor de cabeza. Tu uniforme especial, tu ausencia en Argentina 1978 por diferencias políticas, los irresponsables desbarajustes en el año en Levante, tus peleas, antiguas y recientes, con las dirigencias de los dos clubes de tus amores... no cabe duda que siempre fuiste como una oveja negra, y si algo es cierto en esta vida, es que todos seguimos a las ovejas negras por su indiferencia.

Qué decir de tus frases en conferencias de prensa. Podrían haber tomos completos de frases y análisis tuyos de los partidos y del fútbol en general. Muy por encima de todo lo que dijesen tus detractores, era innegable que tenías una visión de este juego que nadie tenía, tiene o tendrá. Afortunadamente, tus palabras no cayeron en oídos sordos, siendo esto algo que podemos observar día a día con equipos en donde sin discusión alguna está tu huella.

Te lo juro, podría quedarme semanas aquí diciéndote tanto, pero me tocará conformarme con las palabras que en el momento considero oportunas. Al final sólo espero que puedas entender mi pesar, el momento claramente es muy difícil.

Quería darte las gracias. Por todo. Tu forma de ser le enseñó al mundo la manera ideal de cómo practicar este deporte, de cómo disfrutarlo de la manera más prudente posible. Quiero darte gracias por darme lecciones que trascienden al fútbol y que se empapan de forma directa en la vida misma.

Nadie mejor que tú me ha podido enseñar que en la vida ganar no es lo más importante. Me enseñaste que hay que atreverse, que hay que soñar, que hay que innovar y que hay que disfrutar. Has sido un verdadero regalo para este mundo, que afortunados somos de haberte tenido. No hay cosa más importante en la vida de un ser humano que dejar un legado, y créeme que el tuyo perdurará hasta el final de los tiempos.

Gracias por tanto Johan, espero estés disfrutando en una mejor estancia. Te lo mereces.

Miedo a algunas alturas


La aerofobia es algo poco común en la población mundial, podríamos decir inclusive que la gente que lo padece es especial. En esos locos y curiosos casos del fútbol conocimos a uno de los mejores delanteros que el fútbol holandés ha dado en toda la historia: Dennis Bergkamp.

La formación de Bergkamp tuvo su inicio en la más prominente de las canteras en Europa: la del Ajax. Aquel niño de 11 años que firmaba con el Ajax vio el pasar del tiempo y cómo sus sueños y los de sus padres que le pusieron el nombre de un mítico futbolista escocés iban en buen camino.

Johan Cruyff lo hizo debutar en 1987 con el primer equipo Godenzonen, donde se mantendría por siete años, donde ganaría seis títulos (2 Copas UEFA, 1 Eredivisie, entre otros). Una considerable cantidad de títulos y 3 campeonatos de goleo bastan para que cualquier equipo te cotice en ligas más grandes que la holandesa, y Dennis no fue la excepción.

Emigró en 1993 para el Inter de Milán, donde, a pesar de ganar una Copa UEFA (1994), Dennis jamás llenó las expectativas del club, por lo cual, en el 1995 al llegar un conocido empresario a hacerse cargo del Inter le dio salida rápida a Dennis. El Arsenal sería su destino.

La gloria de Highbury

Junio de 1995 marcó un hito en la historia de todo el Arsenal y de la naciente Premier League en aquel entonces, ya que Bergkamp llegaba al Arsenal con las ilusiones de hacer la cosas bien y no defraudaría a nadie, sobretodo cuando llegaba Arséne Wenger, quien le utilizó de mediapunta, lo que significó su estallido en el equipo. 11 títulos domésticos hablan demasiado del gran nivel que desplegó Bergkamp durante todos sus años en el equipo, en el cual fue figura indiscutible durante todos esos lapsos.

La selección, ilusión

Probablemente los números de Bergkamp con la selección no fueron los más destacados en números (37 goles en 79 partidos), pero el fútbol que desplegó en los torneos en que estuvo con la Oranje no se le borrarán de la memoria a nadie. Tres Eurocopas (1992, 1996 y 2000) y dos Copas del Mundo (1994 y 1998) son parte de la experiencia del jugador, donde un Cuarto Lugar en la Copa del Mundo de 1998 fue el mayor logro.

Por encima de los torneos y las posiciones, el aporte que brindó a una selección con compañeros como Marc Overmars, Frank de Boer, Edgar Davids, Patrick Kluivert y otros más fue muy notable.

Bergkamp, en general, era una muestra del arte y la clase en el fútbol, de los últimos jugadores en el mundo con esas características. Sí, arte y clase, la colección de goles que se pueden sacar de éste holandés dejan a entrever lo expuesto. Si no creen en esa posibilidad, el Newcastle y la Selección de Argentina del ’98 pueden dar fe de lo que digo.

Es lamentable despertarse en éstos días y no tener en las canchas a un jugador de las características de Dennis, pero queda la para todos aquellos que tuvieron la dicha de verle en vivo que valió la pena, valió la pena cada segundo. Pudo haber sido un jugador que le tenía miedo a las alturas, pero no a las alturas de la grandeza del fútbol, las cuales alcanzó y nunca se bajó de ellas.

[Este artículo fue originalmente publicado en Fútbol Antiguo]

El olvidado Nicky Hofs


El desaparecido diario Don Balón semanalmente buscaba alrededor de Europa diferentes perfiles de muchachos que tuviesen ese toque que se le percibe a los cracks desde el momento en que tocan un balón para hacer un artículo de esos que marcaban la memoria de aquel que lo llegaba a leer.

Un domingo del año 2005 a través de esas alucinantes líneas llegué a conocer a Nicky Hofs, quien en aquel entonces defendía los colores de la camiseta del Feyenoord. Pasando por la picardía anotadora de Roy Makaay hasta por la desequilibrante determinación de Dennis Bergkamp eran parte de los atributos que se le daban a este muchacho de 21 años que fin de semana tras fin de semana deslumbraba a los seguidores del club de Róterdam con su fina manera de jugar.

Antes de llegar a Róterdam, la carrera de Hofs tuvo sus inicios desde los cinco años en su natal Anrhem, donde se mostró siempre como una prometedora ficha holandesa. A los 12 años probó suerte con el Ajax, donde las cosas no salieron como el jugador esperaba; es entonces aquí cuando el Vitesse se interesa en sus servicios y empieza a formar parte de la cantera de este club. Su debut con el primer equipo del Vitesse se dio en la temporada 2001/02, donde finalizó la temporada jugando 13 partidos en los que anotó 2 goles.

Vitesse/Feyenoord

Más y más se fue afianzando este juvenil en el conjunto de Arnhem, y poco a poco se fue ganando la atención de equipos más grandes. Aquí entra el Feyenoord en la carrera de este juvenil, cuando en la temporada 2004/05 el conjunto de Róterdam lo incorpora a sus filas con la esperanza de encontrarse con la misma versión del jugador que salió del Vitesse con 15 goles en 69 partidos disputados.

En la primera temporada se notó una rápida adaptación del mediocampista ofensivo, por lo cual fue ganándose la confianza del entrenador Ruud Gullit. En la temporada 2005/06 tuvo un inicio igual de bueno que el de la primera temporada, pero tuvo una lesión  seria en la rodilla que lo alejó de las canchas por mucho tiempo, limitándolo a jugar sólo 14 encuentros en esa temporada. 

Con los constantes cambios de entrenador que sufrió el equipo y las recaídas en la lesión de la rodilla, el todavía joven jugador fue perdiendo protagonismo en el cuadro de Róterdam. En el verano de la temporada 2008/09 el club decide prescindir de los servicios del jugador enviándolo cedido hasta el Vitesse con una opción de compra. Antes de marcharse, pudo lograr la KNVB Beker en la temporada 2007/08.

En su regreso al Vitesse jugó 30 partidos, en los que anotó en siete ocasiones, por lo que decidió firmar un contrato de 2 años con el equipo. En la siguiente temporada también tuvo una cantidad notable de encuentros como titular (31), pero los problemas económicos por los que pasaba el club de Arnhem no les permitió renovarle el contrato a su niño prodigio.

Chipre

En la temporada 2010/11 llega libre al AEL Limassol de Chipre. En lo que debía ser un despertar en su carrera terminó siendo un pase sin pena ni gloria, ya que disputó 14 encuentros con el equipo y no pudo anotar gol en ninguna ocasión. Los chipriotas decidieron no renovarle el contrato al finalizar la temporada.

En la temporada 2011/12 hizo el viaje de vuelta a su casa, el Vitesse. En la primera temporada tuvo cierta regularidad, disputando 27 encuentros, sin embargo, en la temporada 2012/13 se encontró con muchos problemas físicos y con jugadores como Marco van Ginkel o Davy Propper que tomaron el protagonismo del medio sector del conjunto geel en zwaart. Este obligado paso que le tuvo que dar a la juventud lo llevaron a disputar la segunda mitad de la temporada en el Willem II.

Luego de los 6 meses que estuvo en el modesto equipo de Tilburgo, Hofs anunció su retiro del fútbol profesional con 30 años. Su físico no daba para más. En la actualidad, Hofs es entrenador en las categorías inferiores del Vitesse.

Holanda

El mejor recuerdo que nos podemos llevar es el de este jugador en la Eurocopa Sub-21 que se disputó en el 2006, en la cual la selección de Holanda salió campeona. En una selección con jugadores como Huntelaar, Emanuelson, De Zeuuw, Vlaar o Schaars, la actuación de Hofs fue fundamental para ganar ese campeonato ante la selección de Ucrania. En ese torneo este jugador terminó segundo en la clasificación de goleo, sólo por debajo de su compatriota Huntelaar.

Con la selección mayor de Holanda tuvo una aparición en el 2006 previo a la Copa del Mundo que estaba por disputarse en Alemania. A pesar de estar en buenas condiciones por aquel momento, finalmente no entró en la lista de 23 convocados por Marco van Basten.

Podemos hablar de Hofs como una promesa que nunca desapareció, pero que jamás llegó a llenar las expectativas que se generaron alrededor de él. Las lesiones y la mala forma física que tuvo durante muchos años fueron factores importantes para que nunca pudiese lograr lo esperado. Ni los redactores de Don Balón ni nadie podrá borrar ese hecho.

[Este artículo fue originalmente publicado en Fútbol Antiguo]

De impensado a inevitable


No podía arrancar esta semana de eliminatorias sin hablar de este tema. Repechajes de alto calibre no tendrán entre los equipos a Holanda, que luego de una gran cita mundialística ha terminado haciendo el ridículo. La situación, aunque muchos no lo crean, se podía preveer inclusive desde el tercer partido.

Me costó. Me costó mucho creerlo luego de aquel juego en Reikiavik, visualizando un escenario impensado desde toda perspectiva, pero inevitable luego del desarrollo de los compromisos siguientes: Holanda queda fuera de la Eurocopa.

Como vívido aficionado de esta selección ha sido algo bastante complicado de digerir, tanto así que el análisis de todas las aristas de la eliminación la publico hasta ahora. Es más preciso hacerlo con la cabeza fría que en un momento de euforia o decepción total.

Muchísimas preguntas saltan a la palestra, mucho después de la eliminación. Leo Beenhakker y múltiples caras más del voetbal han dado sus impresiones de lo que sucedió, dando fe de que hay circunstancias como la excesiva juventud y hasta la siempre discutida situación de la generación de jugadores; al entender de algunos, no llamada a ser una de las intimidantes de Holanda. Al revisar todos los elementos ofrecidos por las leyendas holandesas, creo que puedo concordar en casi todas.

Impensado
La situación al inicio de la eliminatoria ya se había convertido en usual: una buena Copa del Mundo, que a diferencia del sub-campeonato obtenido en Sudáfrica, había sido una actuación mucho más pintoresca por las circunstancias que se vivieron en cada compromiso de la gesta de Brasil. El siguiente compromiso en la agenda eran las eliminatorias a la Euro, torneo siempre deseado y tras lo visto en la cita mundialista, un objetivo posible para el conjunto Oranje, el cual debía mejorar algunos elementos dentro de su juego para, una vez clasificado, considerarse firme candidato.

Mientras todos pensábamos esto, llegaba la primera derrota en Praga. Ya no estaba Van Gaal en el equipo; la tarea de clasificar al equipo era del siempre querido Guus Hiddink, que dentro de sus primeras medidas como seleccionador fue cambiar el defensivo y explosivo estilo de juego visto en Brasil para regresar al habitual juego de llegada y posesión, con tres delanteros siempre desbordantes. Como el primer rival era 'de los complicados' en el grupo nadie dijo nada.

Para cuando el querido veterano colgó los guantes, la pelea estaba más que perdida.

En la segunda jornada hubo victoria en Ámsterdam sobre Kazajistán. Más allá de la superioridad y las bromas con personajes ficticios, se percibía mucha inseguridad en el equipo holandés, que afirmó esta inseguridad en su visita a Islandia, cuyo histórico resultado debió ser la primera gran alarma para el equipo, pero al parecer no fue así.

Una lógica goleada ante Letonia calmaba a medias las graves deficiencias del equipo que se lograron ver en algunos amistosos posteriores, que luego en el empate en casa ante Turquía ya finalmente detonaron en la boca de quienes tienen relevancia en la selección. La victoria en casa de Letonia era irrelevante, y eso lo entendió Hiddink, que muy tarde ya, decidió dar un paso al lado.

Inevitable
Por parte de la KNVB existía un plan de proyectos de trabajo ya del conocimiento público: luego de la renuncia ya anunciada de Van Gaal, Hiddink tomaría las riendas del equipo durante todo el proceso de la Euro, esto incluye su participación en la fase final hasta donde fuese posible. Una vez finalizado el torneo en Francia, le correspondería a Danny Blind hacerse cargo del equipo nacional de cara a las eliminatorias para el Mundial 2018.

Una de las principales razones por las que considero sucedió todo fue la demora en romper ese 'respeto' al plan de proyectos, pero que de una forma u otra lo tuvieron que hacer. La renuncia de Hiddink llegó una eternidad después de lo que el anuncio de destitución debió llegar; para cuando el querido veterano colgó los guantes, la pelea estaba más que perdida. Esto se ignoraba claro, porque las matemáticas todavía ayudaban.

Le daban a Holanda en el peor momento posible a la persona menos preparada.

El capitán de aquel Ajax que en 1995 había ganado la Champions gracias a aquel gol solitario de Patrick Kluivert en Viena tenía como mayor punto o grado de experiencia en el banquillo ser asistente (casualmente junto a su amigo Kluivert) de Lucho durante la pasada Copa del Mundo. Su historial previo habían sido puestos administrativos en el Sparta Rotterdam y Ajax. Le daban a Holanda en el peor momento posible a la persona menos preparada.

La lesión de Robben a la media hora era el primer indicativo de que las cosas no saldrían bien. En Ámsterdam, Holanda volvía a perder con Islandia. En ese momento fue entonces, que todos se dieron cuenta que algo estaba muy, muy mal. Sumergidos en un mar de dudas, la Oranje tendría que viajar nada más y nada menos que a Istambul, para pelear su puesto de repechaje del cual se aferraba con las uñas para entrar a la cita.

Holanda no soportó el infierno en el cual se convirtió Istambul y salieron goleados 3-0. Un equipo gris y con errores infantiles veía que la respuesta a su inercia era únicamente incapacidad. Desde la línea de fondo, con la desafortunada decisión de poner a Riedewald y Bruma titulares ante un equipo como Turquía... y en su casa. Adelante, Blind, que directamente intervino en el marcador con un error puntual que permitió uno de los goles turcos, reiterando el nulo nivel futbolístico, similar a lo que vivía en el Ajax por el 2010 (exageradamente deficiente para estar en un primer equipo).

Dentro de las fronteras neerlandesas no se están formando jóvenes en cantidades responsables que tengan esas cualidades distintas.

Encargados de hacer goles y generarlos (Klaassen, Sneijder, Depay, Van Persie...) nunca supieron del balón, lo que grita a los cuatro vientos una realidad del fútbol holandés: Holanda no tiene mediapuntas creativos; los veteranos ya están fundidos y los nuevos distan mucho de tener esas cualidades, es más, se entiende que dentro de las fronteras neerlandesas no se están formando jóvenes en cantidades responsables que tengan esas cualidades distintas.

Todo fue un caos para Holanda, absolutamente todo. Sin posibilidades de entrar directo a la Euro ya, la clasificación al repechaje ya no estaba en sus manos y ni siquiera dependía de ellos mismos que esa situación cambiase. La visita a Astaná fue más complicada de lo esperada, cosa que con la victoria turca ante los checos dejaba todo al dramatismo de la última fecha, pero con un resultado que se perfilaba negativo desde antes de vivirlo.

La última fecha iba a tener de todo, hasta mensajes de apoyo que sobrepasaban diferencias. Holanda tenía que salir a brillar, sin importar lo que pudiese suceder en Istambul, ellos sólo podían hacer su trabajo. No fue así. Con relativa facilidad y hasta un autogol de Van Persie, la Oranje caía derrotada en casa 2-3 y le decía adiós a la Euro después de 31 años de no estar en la cita. Más allá de todos los titulares que el hecho tuviese, la crítica a la actitud de ciertos jugadores y hasta a la misma convocatoria son un elemento a examinar.

El fracaso fue culpa de todos en cierta medida, pero esto no quiere decir que la cabeza de Blind sea la única en verse manchada por esto. El camino a Rusia 2018 será más largo para Holanda de lo que hubiesen imaginado, con la marca de la verguenza tras no poder clasificar a un torneo que brinda 24 cupos, que tiene dentro de sus finalistas a Albania, Gales, Islandia, Irlanda del Norte... Sólo les queda aprender de esta experiencia de cara a un futuro pronto, que pasó de algo impensado a algo inevitable.
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