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Panamá y las claves de un fracaso no admitido

Panamá cayó eliminada demasiado temprano de la Copa Oro 2025. Luego del subcampeonato conseguido dos años atrás y la actuación en la Nations League del pasado marzo, las expectativas de cara a esta edición eran muy altas de forma correctamente fundamentadas. Y es justo por esta razón, que el golpe del adiós fue más duro de asimilar.

La caída fue ante la selección de Honduras en cuartos de final. Aunque sentarse a analizar de manera puntual un compromiso donde el guardameta Menjívar tuvo un desempeño superlativo y fue el punto de inflexión claramente determinante, es más sensato reflexionar sobre la presentación panameña en el certamen de manera más global porque nos brinda un panorama más certero de los problemas de cara a futuro.

Brillante placebo

La suerte ubicó a los pupilos de Christiansen en un sector junto a Guadalupe, Guatemala y Jamaica, donde claramente el favoritismo era para los finalistas y se terminó cumpliendo. Tres victorias en tres partidos disputados dejaban bastante en claro la condición de Panamá como hueso duro de roer en el torneo y con argumentos necesarios para volver a discutirle el favoritismo a los futuros anfitriones del Mundial.

Pero... ¿era realmente así? Sin demeritar de ninguna manera la holgura con la que se ganaron los partidos iniciales del torneo, seguramente el mayor pecado (por lo menos referente a la percepción del público general) fue no dimensionar como se debieron los rivales de arranque. En primer lugar estuvo una Guadalupe que más allá de hacer dos goles dejó bastante en evidencia su bajo nivel individual y colectivo por la facilidad con la que algunas asociaciones panameñas hicieron más daño del que debía.

La solvencia para castigar a un rival que era más lento al momento de hacer transiciones de juego era un escándalo, pero luego al querer replegarse y dar la iniciativa al contrario se terminó por complicarse el plan de juego de forma innecesaria.

El segundo juego fue ante una Guatemala que terminó erigiéndose como una de las grandes sorpresas del torneo pero a la cual se le terminó ganando. Una victoria por la mínima que, justo como pasaría con Honduras, dio dos imágenes muy distintas de Panamá; la solvencia para castigar a un rival que era más lento al momento de hacer transiciones de juego era un escándalo, pero luego al querer replegarse y dar la iniciativa al contrario se terminó por complicarse el plan de juego de forma innecesaria. Pero bueno, victoria al fin.

Hay que decir que el examen de Jamaica estuvo completamente desvirtuado. Si bien es cierto en el papel los Reggae Boys eran los rivales más complicados previo al arranque de la competencia, la imagen que dieron los pupilos de Steve McLaren fue triste. Dio la sensación que no había nadie al volante en una plantilla que cuenta con futbolistas de primer nivel y que bastó una ráfaga de Ismael Díaz para dejarlos totalmente fuera de batalla.

Carrasquilla y la falta de gol

Panamá avanzaba con marca perfecta y las cosas no podían ir mejor. Más allá de que en el partido ante los chapines se le vieron las costuras al equipo en el repliegue, lo importante es que se había ganado y no había forma que el equipo fuese detenido... o esa era la teoría de todos.

Seguramente los resultados iniciales imposibilitaron que se hablase de un tema sensible con respecto a la convocatoria de Panamá: las bajas. De por sí la lesión de larga data de Bárcenas ha sido un gran inconveniente para el plan de juego del estratega nacional, no contar con Carrasquilla que indiscutiblemente es un puesto irremplazable en el once panameño era un golpe muy fuerte para la estructura.

Ante este escenario no cabe la menor duda que Christiansen movió las fichas para plantear soluciones interesantes. El Fulo Martínez asumió el rol de creador de juego, más adelantado a lo que habitualmente juega en la selección panameña con resultados muy satisfactorios por el buen pie que tiene el mediocampista que juega en el fútbol israelí. Una urgencia cubierta con otro futbolista del once titular, pero que dejaba otra posición importante expuesta. La respuesta del entrenador fue poner a un central como (Escobar y principalmente Harvey) contención; siendo dos jugadores a los que el salir jugando con balón dominado no se les atraganta pudieron fungir como líberos en esa posición.

Bajas sensibles, pero que también ponen en perspectiva que no hay una garantía frente al arco rival como en otrora supieron ser los Blas Pérez, Dely Valdés o Tejada.

Por muy bien que suene esto, ninguno de los dos tiene la claridad para ocupar en todo momento la posición que si no se controla bien deja completamente expuesto al equipo en transición... justo lo que terminó castigando a Panamá. Aunque decir que esto fue el principal talón de Aquiles del combinado nacional sería demasiado injusto, sobre todo cuando las sensaciones de fallo vinieron de más arriba.

Y sí, la delantera una vez más. Pese a que Guerrero y Tomás Rodríguez aportaron con goles a la causa junto a los grandes momentos de lucidez de Ismael Díaz (que terminó como máximo goleador del torneo), no se puede olvidar el hecho que los primeros referentes de área para Panamá son Fajardo y Waterman que no pudieron estar por lesión. Bajas sensibles, pero que también ponen en perspectiva que no hay una garantía frente al arco rival como en otrora supieron ser los Blas Pérez, Dely Valdés o Tejada QEPD. Detalle no menor ya que en el último partido de la participación panameña la dinámica del partido se puso cuesta arriba la no ser capaces de cerrar antes el encuentro.

Meter el dedo en la llaga definitivamente no es sano para nadie y menos en una sociedad que se ha vuelto adicta a la dopamina que brindan los triunfos, pero se hace necesario señalar las carencias que hubo pensando en el principal objetivo que es clasificar al Mundial... faltando poco menos de dos meses para empezar a definir cosas.

Un fracaso en todo el sentido de la palabra la participación de Panamá en esta Copa Oro. Más allá de la frustración por no ser capaces de haber competido más, uno de los principales sinsabores llega porque seguramente esta era la última oportunidad de figurar alto en un torneo con este cuerpo técnico que ha dado indiscutiblemente un salto de calidad.

Luchar contra las prisas

Justo esta temporada se cumplen 10 años de la última campaña de Sir Alex Ferguson en el banquillo, indudablemente la más exitosa no solo del Manchester United sino de toda la liga inglesa. La comparativa de aquellas épocas con el presente vienen siendo desalentadoras desde hace mucho tiempo ya, pero el acumulado de decepciones se empieza a convertir en un gran problema para un club de esta envergadura.

Lo cierto es que la temporada pasada con la toma del banquillo por parte de Erik ten Hag las cosas parecían que empezaban a tomar forma de cara a un futuro interesante: equipo competitivo en liga (a tal punto de considerársele candidato en algún momento del torneo) y Europa, ciertamente sufrieron sendas goleadas contra sus rivales más grandes en la temporada, pero era indiscutible que las sensaciones generales fueron muy buenas inclusive con todo el escándalo de salida de Cristiano. De cara a esta temporada 2023/24 presentaban una plantilla objetivamente mejor que la temporada anterior, por lo que se esperaba una consolidación del proyecto. 

Tristemente, las expectativas se han quedado muy lejos de la realidad, algo preocupante entendiendo que el escenario actual sobre pasa cualquier posible pensamiento pesimista previo a la campaña

Tristemente, las expectativas se han quedado muy lejos de la realidad, algo preocupante entendiendo que el escenario actual sobre pasa cualquier posible pensamiento pesimista previo a la campaña. Una irregularidad marcada en los resultados que han visto a unos Red Devils ganar un partido, perder el siguiente y así durante el último semestre del 2023. El vergonzoso último lugar de Champions en un grupo que compartían con Bayern, Galatasaray y Copenhague, sin demeritar el trabajo que hicieron sobre todo los daneses, es indigno del United.

Pero lo más grave de todo es la sensación de desesperanza que transmite el equipo jornada a jornada. Vulgarmente hablando, es un equipo que no juega a nada, que en las intermitentes ocasiones que logra alzarse con el triunfo responde más a un tema de empuje de los jugadores y situaciones circunstanciales más que por haber seguido un concepto de juego. Aristas negativas agravadas con el simple hecho de que no pareciese haber marcha atrás a esto para lo que queda de temporada.

Todo un caos sacado del propio Manchester United en años recientes. Cierto es que el club ha sufrido una plaga de lesiones muy sensibles desde el cierre de la campaña pasada, de los fichajes más recientes prácticamente ninguno está teniendo mayor impacto, que Rashford anda en un mal momento luego de cansarse de hacer goles el año anterior, de los conflictos que se han vivido con Varane o Sancho... han sido un cúmulo de malas circunstancias condimentando un perfecto desastre.

Evidentemente el primer señalado es el entrenador neerlandés, pero siendo objetivos, no se le puede reprochar por completo todo el mal momento del equipo

Evidentemente el primer señalado es el entrenador neerlandés, pero siendo objetivos, no se le puede reprochar por completo todo el mal momento del equipo. Todas las voces que consideran una destitución para hacer un reseteo del equipo en búsqueda de nuevos aires tienen argumentos a favor para tener razón, pero viendo un escenario realista no parece que hacerlo ahora llegase a generar una mayor impronta respecto a lo que hay.

Primeramente, la indemnización que le tocaría al entrenador en caso de despedirlo sobrepasa los 15 millones de euros, algo que no parece viable tomando en cuenta que habría que buscar un entrenador con el perfil necesario para agarrar esta papa caliente. En el mercado actual de entrenadores libres no hay nadie que realmente se presente como una alternativa de peso, por lo que apostar por un entrenador con club representaría otro desembolso adicional al del salario.

Adicional a esto, hay que tomar en cuenta lo que opine la nueva directiva. Aunque INEOS solamente haya adquirido el 25% de las acciones del equipo, tomarán la cabeza en las decisiones deportivas y por lo que se comenta ya han tenido acercamientos con el estratega de cara a lo que viene... aunque claro, será interesante ver esa autonomía que tengan al momento de manejar dinero para fichajes. 

En este momento hay mucha incertidumbre alrededor del club, aunque muy visto está que se reniegan a tomar decisiones condicionadas por el momento o los apuros arraigados a la grandeza. Lo único que queda claro es que Ten Hag mantiene crédito por lo hecho la temporada pasada y la nueva administración confía en su proyecto, pero puede ser que de no reencaminar las cosas, un despido no sería tan alucinante, pero una vez finalizada la 2023/24.

Mercado de pulgas en Roma


Este verano fue muy movido para el conjunto de la Roma sin lugar a discusión. No clasificar a Champions para la presente campaña representa un fracaso para un equipo que jugó semifinales hace muy poco y, aunque la confirmación de ese golpe se confirmó prácticamente en el último suspiro de la temporada pasada tras la férrea pelea contra Milan y Atalanta, en lo deportivo era muy evidente que se perfilaba como un proyecto carente de garantías. Tras la salida de Monchi como director deportivo la política de fichajes ha variado, esencialmente también por la llegada de Paulo Fonseca al banquillo.

Concretamente fueron diez transferencias en términos de llegadas a la plantilla, una cifra elevada aunque hay que resaltar el hecho que en cuanto a salidas también tuvieron una ventana bastante ajetreada: Kostas Manolas, Danielle De Rossi, Iván Marcano, Stefan El Shaarawy, Steven Nzonzi, Robin Olsen, Rick Karsdorp, Patrick Schick (estos últimos cuatro en calidad de cesión), entre otros. A pesar de ser muchos más nombres, era inevitable destacar estos dada la participación que tuvieron en la plantilla la temporada anterior. Muy golpeado defensivamente hablando quedó esta plantilla sin discusión alguna, por lo que reestructurar quedó en manos de las necesidades tácticas del portugués. Sin contar los regresos de cesiones y la adquisición definitiva de Bryan Cristante, tenemos seis fichajes a los cuales ponerles la lupa.

Pau López

Que dolor de cabeza ha sido encontrar un reemplazo para Alisson. La apuesta después de la Copa del Mundo fue el sueco Olsen, que a pesar de destacar en algunos lapsos de la campaña, jamás llegó a representar la garantía que tanto esperaban en el equipo capitalino; y aunque Mirante llegó a tener una valiosa participación en los momentos que el equipo precisó de sus servicios, iba a ser muy complicado que el nuevo entrenador -quien sea hubiese sido- tuviese la intención de mantenerle como pieza indispensable del proyecto. Aquí salió entonces de buena forma seleccionado el guardameta español.

Un segundo periplo fuera de su liga doméstica, pero con un rol llamado a ser más protagónico. Aunque no termine de llenarle el ojo a muchos por su falto de trabajo juego a ras de suelo, podemos asegurar que Pau tiene condiciones para consagrarse bajo los tres palos como titular por su sobriedad a la hora de utilizar los reflejos en escenarios complejos en el uno contra uno por ejemplo. Hemos de cruzar los dedos para que los nervios no se lo coman y pueda ser un plus en las ideas de juego, no nos gustaría equivocarnos de forma consecutiva.
Portero | 13/12/1994 | España | Real Betis (ESP)

Mert Cetin

Seguridad plena al afirmar que por querer saber un poco más de este jugador Google y YouTube han sido los mejores aliados posibles para el 99.9% de quienes se han dado la vuelta por estas líneas. El joven defensor turco llega después de impresionar en el Genclerbirligi con una buena presencia física para recuperar la pelota y capacidad de reacción en jugadas dentro de la línea de meta, algo muy notorio para lo inusual que resulta ver a alguien en el fútbol profesional afrontando ese tipo de situaciones de forma tan asidua.

Tiene un perfil muy claro de defensor clásico del calcio por su potencia, pero debe trabajar otros registros para ofrecer plenas garantías

Su perfil presenta indicios que poco tomará su adaptación en caso tal de disponer de regularidad. Sin embargo, le cuesta mucho el juego de salida con balón dominado a ras de suelo e inclusive el juego aéreo, pese a ser importante para su antiguo club en situaciones de pelota parada. Parece más destinado a formar parte de la rotación copera del club que una opción titular, aunque nunca podemos descartar posibilidades. Entre las inquietudes que genera verle en la cancha está la adaptación a un entorno mucho más exigente que la segunda división turca.
Defensa | 1/01/1997 | Turquía | Genclerbirligi (TUR)

Gianluca Mancini

Complicado es dejar de pensar en que este es uno de los movimientos más interesantes del mercado romanista. Como era imposible que la temporada realizada por el conjunto de Bergamo pasase desapercibida, la Loba puso manos en un defensor que hoy está a préstamo, pero con obligación de compra al final de la campaña. Haciendo un pequeño paréntesis aquí, esta clase de figuras se dan cuando los equipos para evitar violaciones a las condiciones mínimas del fair play financiero. Unos 13 millones más ocho en variables no parece una inversión exagerada para un jugador con gran potencial.

El joven llega con todas las condiciones para discutir la titularidad. Formando parte de la línea de tres defensores y por el costado izquierdo fue importante, por su casi imposible de superar -mide 1.90-juego aéreo condiciona a muchos delanteros que intentan pivotear en el área y obvio, a balón parado es una de las mejores opciones para combinarse. Si Fonseca logra exprimir lo mejor de Gianluca, podemos encontrarnos ante un recambio de Kostas Manolas muy apropiado para la tarea que esto representa.
Defensa | 17/04/1996 | Italia | Atalanta* (ITA)

Chris Smalling

Hay fichajes raros y luego Smalling llega a la Roma. Demasiadas fisuras se le puede encontrar a esa idea porque sencillamente es algo que uno nunca podría siquiera imaginar, porque parecía difícil que saliera del United y claro, si dentro del discreto nivel defensivo del conjunto inglés era de lo más destacado, ¿cómo terminó sucediendo esto? La necesidad de darle más volumen a la defensa se logró aunar con el poco deseo por parte del veterano zaguero de ser segundo violín en un equipo donde ha sido indiscutible por muchísimo tiempo.



Sin embargo, salir de Manchester para llegar a la capital italiana tampoco se perfila como una solución definitiva a sus problemas. Aunque parezca llegar a tener también un rol secundario, se incorpora a una defensa reestructurada para aportar experiencia a varios juveniles y responder cuando no puedan contar con Fazio y si se llega a sentir más cómodo que en territorio británico, podremos estar ante uno de los próximos inamovibles del fondo de armario para este club.
Defensa | 22/11/1989 | Inglaterra | Manchester United* (ENG)

Davide Zappacosta

Entendiendo la falta de fondo para el lateral derecho del Chelsea, Sarri lo fichó desde la Fiorentina muy cerca del final de la campaña anterior y cumplió a la perfección su rol en el equipo. Desde principio de su carrera dejó a entrever sus dotes como un buen lateral para el recorrido completo de su costado en fase ofensiva, pero al momento de regresar en transiciones por pérdida de balón le cuesta bastante reintegrarse. Como en el proyecto de Lampard era casi imposible integrarse, decidió buscar nuevos lares de vuelta en tierra natal, aunque solo como cedido por si las dudas.

La salida de Karsdorp ha generado un hueco en la plantilla respecto al lateral derecho, posición con posibilidad de disputar muchos minutos dado el grave historial de lesiones que Florenzi ha venido presentando, por lo que su llegada no se antoja como meramente ilustrativa. Además, llega a un entorno urgido de su posición entendiendo que el holandés previamente mencionado podría decirse era bastante prescindible.
Lateral derecho | 11/06/1992 | Italia | Chelsea* (ENG)

Leonardo Spinazzola

Parecía que en un momento no muy lejano la oportunidad fija le llegaría con la Vecchia Signora, pero no terminó de convencerse con esta posibilidad. Desde su llegada como prometedor futbolista de banda supo encontrarse espacios entre las múltiples lesiones de la plantilla. Aunque defensivamente hablando no ofrece garantías muy amplias se vio bastante bien aportando como volante y extremo por izquierda gracias a su recorrido y capacidad asociativa en el último tercio de la cancha, especialmente cuando tenía cerca a Ronaldo.

Llega a la Loba para darle un poco de competencia a Kolarov por el costado izquierdo; en alguna línea más adelante no se ve muy probable su inclusión, dada la forma en la que está confeccionada la plantilla. El gran problema que afronta Spinazzola es que ha arrancado la temporada lesionado, lo cual no le apoya mucho en su posible lucha por competir con el veterano serbio, por lo que aún parece muy temprano para poder entender al completo el rol que llegará a tener.
Lateral izquierdo | 25/03/1993 | Italia | Juventus (ITA)

Amadou Diawara

Si bien perder a Manolas ha sido un verdadero golpe, las condiciones que han envuelto la transacción dejan un escenario interesante. Fue una apuesta del Napoli en 2017 tras arrojar luces durante su estancia en el Bologna, y cuando formó dupla con Zielinski en el medio sector cumplió siendo un stopper bastante difícil de batir, además de ofrecer una salida de balón bastante comedida. Sin embargo, en su peor momento físico apareció Fabián Ruiz de forma inesperada para adueñarse de esa posición tras conseguir a pulso la buena voluntad de Ancellotti, lo cual fue una señal clara para el joven Diawara de separar caminos con los del sur italiano.

El guineano puede convertirse en un argumento táctico muy sólido para Fonseca, pero de momento Cristante y Pellegrini se presentan como la pareja de doble pivote romanista.
Con la migración de mediocampistas de ese perfil, el guineano puede convertirse en un argumento táctico sólido para Paulo Fonseca cuando la temporada entre en un lapso de mayor desgaste, ya que ha quedado muy claro que la apuesta en ese mediocampo retrasado es para Bryan Cristante junto a Lorenzo Pellegrini, quienes ciertamente pueden brindar una mayor solvencia para distribuir juego, pero no tienen la capacidad de romper líneas de pase; Diawara con su buena lectura de campo para anticipar jugadas puede abrirle hueco.
Mediocampista | 17/07/1997 | Guinea | Napoli (ITA)

Jordan Veretout

Posiblemente sea una de las incorporaciones que menos oportunidades tendrá, algo que nos parece injusto desde toda perspectiva. Pese a que su paso por el fútbol inglés distó mucho de ser exitoso, los dos años del francés en la Fiorentina dejaron claro que había encontrado su lugar feliz dentro del fútbol grande. Las claves de juego que caracterizan a este mediocampista de recuperación con mucha presencia en las dos áreas; su velocidad para reaccionar lo dejan muy bien parado en cualquiera de las fases de juego para su equipo, haciéndolo -normalmente- la primera batería de respuesta ante cualquiera dificultad.



Es un jugador que entretiene a la vista por su capacidad de darse la vuelta con el balón en posesión estando en espacios reducidos, además ofrece solvencia al momento de salir en largo, ya que puede poner a jugar sin mayor inconveniente a sus compañeros más adelantados e inclusive llegar a presionar y robar a ciertas alturas de la cancha cuando no se le espera. A pesar de los muchos atributos, le cuesta bastante asociarse en corto, por lo que se presume arranque de atrás en la lista de opciones como afirmábamos previamente.
Mediocampista | 1/03/1993 | Francia | Fiorentina* (ITA)

Henrikh Mkhitaryan

El armenio llegó a última hora a la capital italiana causando sorpresa para muchos sectores. Aunque estaba llamado a tener un rol poco protagónico en proyecto de Emery para la presente, cambiar de aires realmente no estaba presupuestado. Aunque tuvo muy buenos momentos en Inglaterra, la velocidad a la que se juega en la Premier League le terminó pasando factura, aunque -opinión bastante personal- parecieron falencias más por la poca visión de los entrenadores para encontrarle una posición puntual en donde desenvolverse para decir presente como protagonista.

Para su estancia en Roma el protagonismo tampoco parece que vaya a variar mucho. Entendiendo que la mejor versión de Mkhitaryan se encuentra posicionado detrás de delantero para dar el pase entre líneas al compañero mejor posicionado dentro del área o para buscar el pase cruzado. Su historial de lesiones y el gran momento deportivo que está viviendo Nicolo Zaniolo no lo perfilan como titular, pero seguro estará en la constante rotación.
Mediocampista | 21/01/1989 | Armenia | Arsenal* (ENG)

Nikola Kalinic

Para Kalinic el Calcio es un gusto adquirido. Si bien es cierto su paso por el Milan no fue tan memorable, con el viola consagró su nombre en el fútbol de este país, el cual se adapta mucho mejor a sus capacidades que el español, mucho más al estar allí con un equipo que exige tanto físicamente como el Atlético de Simeone. Su pefil de delantero clásico para pivotear dentro del área le sirve de atributo suficiente para pensar que es una buena apuesta dada la confección de la plantilla en posiciones más retrasadas.

Sí o sí llega para ser el recambio de Edin Dzeko, porque no hay otro futbolista con las condiciones en el equipo para serlo y el proyecto Patrick Schick no llegó a funcionar. Espera tener claro, mucha más continuidad que con los colchoneros para poder hacer dudar al delantero bosnio sobre su titularidad indiscutible, aunque si no llega a responder con claridad volverá por el mismo camino donde vino.
Delantero | 5/01/1988 | Croacia | Atlético Madrid* (ESP)

Promesas del norte


Hace unos días conmemorábamos aquel remate en el suelo de Felipe Baloy para convertir el único gol en la goleada ante los ingleses, pero con la relevancia de levantar a todo un país porque jamás se había visto algo de esa magnitud. Muchos afirman que hay actitudes que ponderan la mediocridad colectiva, pero creo que recriminar aquella mañana de domingo sería un acto sacrílego sin tener que hablar como panameño, sino como amante del fútbol y de todo aquello que representa. Hoy, a poco más de un año de aquel éxtasis llamado Mundial vivir el presente se asume con expectativa, sea de la forma que sea.

La Copa Oro este año nos ha dado muchísimo en qué pensar sobre la zona Caribe, Norte y Centro América, pero muy cruel resulta valorarlo peyorativamente al usarse en comparación otras latitudes donde ciertamente la pelota se juega a mayor nivel gracias a factores que pasan por lo cultural o económico. Aunque a todos les fascinaría ver partidos con nivel Champions League todos los días, la tarea es bastante complicada, sobre todo en partidos de selecciones nacionales. Esta es la realidad de la zona y tampoco se han hecho méritos suficientes como para creer que el combinado nacional ande sobrado.

Panamá está lejos de ser la mejor selección del área, a varios peldaños de distancia. Entonces hay que saber hacer el enfoque desde los precisos niveles. Sin embargo, la magia de los torneos cortos es que cualquier cosa puede suceder, sino pregúntenle a los participantes de Copa América. Competir hasta el final representaba una de las mínimas obligaciones para un equipo recientemente mundialista, sabiendo lo que eso significa no solamente para el área sino para la perspectiva internacional que ahora no les parecen tan exóticos los enfrentamientos ante los nuestros. La derrota ante Jamaica nos hace tener esa desagradable sensación provocada por la hiel del fracaso que se pudo evitar, o por lo menos, que se pudo haber hecho mucho más por evitarlo.

Fidel Escobar aporta confianza al centro del campo con su capacidad defensiva y su buen toque para cambios de juego
A Julio le tocaba presentarse apuntando a una idea de juego bastante clara pero, por supuesto, con la premisa de que se estaban probando las cosas de cara a las eliminatorias. Con aciertos y fallos terminó por hacerlo. El técnico interino de la selección panameña demostró su postura de juego; un 4-4-2 bien marcado en la cancha, con dos futbolistas en el centro del campo para leer mejor las rupturas del juego rival y salir a toda velocidad con los carrileros acompañados por la verticalidad de sus laterales. Después de entenderlo, aprovechar el contexto, siempre. A esa idea se le ha sumado de forma muy buena la presencia de Fidel Escobar en el centro del campo, ya que si apoyar en las coberturas o meterse como tercer central no hubiese sido suficiente, además de circular bien a ras de suelo tuvo constancia al momento de buscar los cambios largos de juego. 

El problema sigue siendo la falta de gol. Hacemos breve memoria y los goles más importantes de Panamá han sido defensores. Hay material para trabajar los oficios tácticos que propone el entrenador con dos delanteros, un para ser el clásico pivote y el otro que arranca las jugadas fuera del área; el problema sigue siendo la urgente necesidad de convertir las ocasiones que se logran generar. Al no tener un creador o un ‘10’ y muchas veces meterse en el juego como la escuadra a defenderse exige una mayor capacidad de definición, mucho mayor a la que se tiene. Los volantes/extremos tienen mucha profundidad y capacidad -a notables revoluciones más arriba Bárcenas y Browne- de llegar hasta la línea de fondo con remate al arco incluido, pero sin un delantero con mayores virtudes resolutorias se convierte en argumento hueco. Al final del día, aunque duela entenderlo todo, no se puede borrar de la conciencia el malestar.

Parte elemental del fútbol es que uno gana y el otro pierde. Así no más. Toca dar vuelta a la página esperando primero que todo se defina el futuro del banquillo porque de nada sirve dar conclusiones ahora si nada va a ser medianamente similar. Buscar otro técnico a estas alturas pensando en los pocos días de preparación que queden para siguientes partidos oficiales será escaso, reafirmaría ese pensamiento general de que en Panamá somos expertos intentando emparchar cosas. Puede causar molestias el final de nuestro paso por la Copa, pero no podemos olvidar las lecciones que los días en el norte nos han ofrecido.

Holanda sin el lírico


La exhibición ante Francia supuso una enorme vitrina para que, de una vez por todas, el proyecto de Ronald Koeman en la selección holandesa reciba el interés de todo el mundo del fútbol. Sin embargo, siempre he sido fiel creyente de la teoría que todas buenas 'ideas' futbolísticas en cuanto a conjuntos nacionales se consagran o no después de medirse a Alemania, en partidos oficiales claro. No importa el momento, las circunstancias que se palpiten alrededor de la pelota, ni siquiera el momentum del combinado teutón, el cual pocas veces se puede percibir como malo a primera vista. Si hay alguien que entiende esa realidad es Holanda, ya que el desarrollo de la vida enfrentándose cara a cara ha dejado mayormente perjudicado a la memoria tulipán.

Y en efecto, el equipo alemán con el transcurrir de los minutos fue desnudando falencias con tanta facilidad que se fue con dos goles de ventaja mucho antes de la media hora de partido. Sané y Werner dispusieron de mucha velocidad para descolocar por completo a la pareja de centrales holandeses, que en cada desborde dejaban parcelas de espacios dentro del área chica que en su mayoría no fueron aprovechados. Para el complemento el entrenador lo entendería perfectamente al cambiar de posición a De Jong. Frenkie pasó del medio a la defensa para contrarrestar el tridente del local, teniendo resultados positivos y además muchas mejores salidas con pelota dominada desde la zaga. Alemania le bajó el acelerador, cosa que terminó pagando con defender en sectores mucho más cercanos a la portería de Neuer.

Aunque el criterio con el que la pelota circulaba desde la última línea, no se puede negar que también hubo muchas fases del encuentro que se hizo más preciso el empuje colectivo mezclado con un poco de lapsos individuales con iluminación. Fue en ese momento donde por fin lo pude creer. El proyecto tiene mucho potencial para concretar objetivos; si en un momento de casi inicio del mismo existe una dinámica tan armoniosa como la que posee este equipo, los próximos años vaticinan interesantes posibilidades. Hay que contar siempre con argumentos diversos al estilo de juego lírico, sea cual sea la circunstancia del partido. Muchas de las cualidades necesarias para cumplir con estas ideas se adquieren durante el trabajo constante, habrá que esperar a que todos mantengan ritmo de competencia, sea donde sea que jueguen.

Me causa mucha risa que durante el Mundial de Brasil hablamos un poquito de Koeman en referencia al funcionamiento del conjunto dirigido por Van Gaal en aquel junio. Ahora que ha asumido el puesto, ha podido establecer con claridad sus pretensiones en el cargo, las cuales van muy en serio. Claro está, también es necesario contar con una camada de futbolistas muy interesante, la cual carente aún de madurez plena, está encaminada a marcar tendencia. Desde la base del Capitán, pasando por la juventud de De Ligt, o llegando hasta el desequilibrio de Memphis, el cual ha demostrado aprender de las vicisitudes del pasado para establecerse como referente. Los rompimientos del delantero aportan tanta profundidad a una Holanda muy centrada en su juego.


Foto: UEFA

Lecciones de Oriente


Si me decías hace diez años que tendríamos encuentros con selecciones asiáticas de este perfil hubiese sonado como una verdadera ilusión. Esta es una muestra más de la vitrina que representa el debutar en una Copa del Mundo, no sólo para los jugadores, sino para todo un país en los distintos ejes que conforman el sistema del fútbol dentro del mismo. Las dos selecciones más fuertes de todo el continente representarían una tarea de alto calibre para un combinado nacional en plena reconstrucción y sin técnico confirmado aún de cara a al próximo proceso eliminatorio. No hay nada más excitante en esta vida que afrontar retos irremediablemente complejos por representar la incertidumbre de la novedad, si uno nunca lo hace jamás saldrá de su zona de confort.

Si bien es cierto el año no ha sido nada bueno en resultados para Panamá (1 Victoria-2 Empates-8 Derrotas) no se puede pasar por alto el salto de nivel que han tenido los rivales, que con mayor capacidad técnica y táctica para llegar al área con mejores argumentos que el cambio largo desde la defensa hasta el delantero pivote o los jugadores por banda. Después de la euforia que causó la experiencia de haber jugado en Rusia, el primer golpe bajo lo propinó una Venezuela que, por potencial de plantilla y propuesta de proyecto, aspira a competir en el proceso rumbo al 2022 en Sudamérica. Fuera de las distancias técnicas y los tiempos de trabajo que salieron muy a flote en el compromiso, hubo algunos puntos altos a destacar. Ahora, además del jetlag y otras externalidades, había que jugar contra dos rivales muy duros.

Poner a Michael Murillo en contención respondía a la idea de una medular con capacidad de cobertura hacia las bandas, para cuando el equipo tuviese la pelota Godoy manejara con más comodidad para proyectar hacia adelante

Poco más de 38mil personas presenciaron en Niigata la contundencia con la que Japón pudo sacar una victoria con pocos contratiempos al forzar errores contrarios con muchísima facilidad por tener mayor cobertura de terreno por la velocidad. Y aunque es cierto que hay una mayor diferencia de goles entre las realidades futbolísticas de cada selección, quedó esa incómoda sensación que pudo haberse hecho un papel mejor. Aunque ciertamente quedó en evidencia que algunos jugadores no supieron aprovechar la su oportunidad en el terreno, la intención táctica no era mala; poner a Michael Murillo en la zona de contención respondía a la idea de una medular con capacidad de cobertura hacia las bandas, para cuando el equipo tuviese la pelota Godoy manejara con más comodidad para proyectar hacia adelante sin una presión difícil. 

Cuando se lo propuso, que no fue con mucha prisa en todo el juego, el local encontró espacios para escurrirse a las espaldas de los defensas. Para el complemento las cosas mejoraron en cuanto a protagonismo dentro de la cancha para la visita, siendo fundamentales los ingresos de Cooper y Martínez, este último, a opinión personal, se le ve mucho potencial de ser fundamental para este nuevo proceso, solo que precisa de más trabajo con el colectivo base para acoplarse en su totalidad. Con esto y tomando en cuenta los resultados recientes, el próximo rival debía ser una pesadilla en cuanto al resultado, pero para sorpresa honestamente se pudo trabajar muy bien el partido, recomponiendo desde abajo ante un equipo tan duro como Corea del Sur.

Si los japoneses trabajaron por el sector derecho de la defensa panameña, los surcoreanos lo hicieron por la izquierda para sofocar a la defensa con desborde tras desborde. Notable sin lugar a dudas fue la reacción ante dos goles abajo frente a un equipo que parecía tranquilo manejando el partido y pudiendo encajar más anotaciones. Se pudo responder a ese asedio con mejores anticipaciones a la circulación y llegando a presionar arriba cuando se pudo, forzando inclusive un fallo para el gol del empate. Las sensaciones cambiaron drásticamente de preocupantes a positivas porque el equipo se sintió más cómodo dentro de la cancha ante un equipo difícil. Una vez más fue evidente que a Panamá le sienta mejor jugar con un 4-4-2 que con el 4-2-3-1; dos delanteros merodeando el área rival pivoteando dentro y alrededores es mucho más peligroso que solo uno, también porque la posición de mediapunta requiere de un perfil con más inteligencia que fuerza o velocidad, una opción que puede ser trabajada con ciertas individualidades de este proceso.

Quedan dos jornadas de selecciones en el 2018. Habrá que esperar se confirme el nuevo entrenador, a cual varios apuntan será nuevamente Julio Dely Valdés, para sentarse a pulir el estilo de juego con el que se quiere trabajar rumbo a Qatar. De momento, hubo bastante para aprender del tiempo vivido en Oriente, ojalá haya sido notado por las entidades directivas de cara a una mejora preparándose para nuevas ilusiones.

Foto: AS América

Cambiando actitudes


Recuerdo mis años donde pasaba las tardes escuchando a Don Dino despotricar de forma visceral contra absolutamente todos, principalmente con los árbitros. Más que participar, me iluminaba con todas las definiciones que brindaba mi enfadado amigo durante la media hora que duraba el programa, cargándose principalmente en aquellos que impartían justicia durante los encuentros de cualquier fase en la Champions. Jamás podría negar que todo ello me permitió desarrollar un criterio bastante personal sobre los mismos, quienes en pocas palabras me permito definir rápidamente como la personificación más fehaciente del ser humano dentro de la cancha: lleno de errores, aciertos que no son valorados e inseguridad que termina usándose como escudo para toda decisión.

Buscándose en cualquier referencia escrita que exista del fútbol, todos coinciden que siempre se termina responsabilizando al árbitro de las cosas que se susciten durante los partidos, inclusive cuando las fallas son cometidas por los otros protagonistas. Si el equipo juega bien o no, también se le carga de culpa al central. Aunque se hace muy evidente que no es el escenario ideal para quien busca desempeñar esa función, se ha vuelto una costumbre histórica. Tanta e innecesaria -a veces- importancia se le ha dado al fútbol que cualquier desliz termina por acabar con la temporada de cualquier institución, hasta puede hacerlo con los trabajos de quienes ocupan los banquillos. Y no, mi intención no es sentarme acá a defender a los árbitros ya que como ustedes he saboreado aquel amargo sabor de la hiel combinada con la impotencia de ver a tu equipo sucumbir por fallos del mismo.

Sin embargo, no podemos olvidar que el fútbol tiene códigos únicos. Siempre fluido, acelerado, impredecible, que siempre abre posibilidades a la suspicacia por las mil y un ocasiones en que hay jugadas polémicas. Esa polémica alimenta al fútbol; brinda sustento a las discusiones en cafés, bares, la calle y obviamente es el día a día de los programas en las distintas plataformas que la multimedia nos ofrece. ‘’Con la ayuda del árbitro cualquiera puede ganar’’ o esas frases contra los aficionados del Real Madrid y Barcelona cada vez que ganan forman parte de la idiosincrasia de este deporte, de la forma en la cual todos lo vivimos. Ciertamente es una mentalidad que deja muy mal parado al juez del centro, pero no podemos obviar el hecho que no podemos vivir este juego sin que exista la incertidumbre.

A todas estas aristas de la cultura se enfrenta el VAR. Este asistente solo se puede utilizar en jugadas de gol, fueras de juego, tarjetas rojas e identificación de jugadores siendo los miembros del cuerpo arbitral únicos autorizados para solicitar su uso durante los partidos. Pero al final, ¿de qué sirve la tecnología si de todas formas el criterio arbitral va a predominar sobre la toma de decisiones? Es obvio que ofrece un soporte muy valioso para aclarar cualquier clase de duda que los jueces tomen sobre sus propias impresiones, pero es un arma de doble filo ya que queda entonces mucha más documentación de aquellas polémicas decisiones. Para nada sirve tener tecnología de punta si no se sabe cómo utilizarla de manera óptima y eficiente en pos de los objetivos que tiene.

Pero lo que más me incomoda de la idea del vídeo-arbitraje es la imagen de este texto. ¿No les parece anormal ver a un árbitro de fútbol parado frente a una pantalla? Ralentizamos cada vez más el fútbol élite para que pueda ser manejable en muchos aspectos. Y, si nos vamos más a fondo, estaremos perdiendo esa libertad movimiento que tienen los de pantalones cortos cuando llegan las jugadas a balón parado; siempre se cometen los famosos penales que no se pitan por los forcejeos o los amagues de algunos, pero ya se irán reduciendo por la posibilidad de que sean valorados como penales o expulsiones. Les quieren hacer cambiar, modificar su actitud dentro de las áreas. Le estamos quitando mucho a la pelota implementando esto, claro, pero como los protagonistas de todo esto tienen contratos importantes con televisoras o empresas que distribuyen el equipo necesario entonces es bueno. 

Estrellados


Hay dos tipos de personas en este mundo: a los que les caen bien los gringos y a los que no. Tan sencillo como eso. Lo cierto es que por más discursos a favor y en contra de los mismos nadie puede negar el peso que su cultura tiene sobre todos nosotros, principalmente en un país como este. Antes que salga algún desubicado a querer cuestionar esto, se hace necesario que hagas un examen superficial de ti mismo con un par de preguntas básicas como el tipo de ropa que llevas puesta en este preciso instante y los artistas que tienes como favoritos de música.

Ahora que aceptas no estás vestido en taparrabos, no te llamas Nele Kantule y tu artista favorito en definitiva no es Audri Yala, podemos remarcar el hecho que la influencia norteamericana es enorme en nosotros. En pocos aspectos de la vida cotidiana los gringos se han quedado atrás en ser nuestras principales referencias, como el fútbol siendo uno de los ejemplos más tangibles en esto. Desde los años 70 el país de las barras y las estrellas tuvieron movimientos en pos del crecimiento de un deporte que habían entendido era más redituable que cualquier otra cosa que pudiesen tener dentro de sus límites territoriales, pero más allá de los Pelé, Cruyff o Beckenbauer que pasaron por allí nunca dejó de ser un espectáculo momentáneo.

Lograron reencaminar el rumbo con la creación de fuerzas básicas, posicionamiento de jugadores gracias a sponsors que fueron creyendo en la visión norteamericana, instalaciones con poco que envidiarle al viejo continente y, por supuesto, una nueva escala/base salarial. La MLS lleva un buen par de años funcionando, pero puntuales son los momentos en que se puede destacar una escalada dentro del mundo fútbol. Emigrar a esta liga se ha convertido en una opción real para jugadores no necesariamente cerca del retiro, como en su momento lo fue al ser parte de una de las ligas exóticas.


En términos generales esta liga es un verdadero éxito. Con un esquema organizativo envidiable por el resto del continente me atrevería a decir, encontrar constancia dentro de esta competición le asegura al deportista ingresos importantes y un grado de exposición interesante con el mercado latino como principal frente. Desde el fenómeno David Beckham es indudable que cambiaron las cosas de forma sustancial allí, buscando siempre como idea estandarte la cacería del interés del viejo continente, teniendo al aficionado inglés como objetivo que sirva de punta de lanza. Muchos piensan que demoró bastante la liga en apuntar hacia un salto como este.

Pero ha sido difícil venderle la idea al 100% a los creadores del juego, y no es para menos. ¿Alguno de los que me lee ha visto más de cinco juegos de la temporada del fútbol norteamericano? Como lo más probable es que la respuesta sea no, bueno, te invito a hacerlo. Para el público que va al estadio es una gran satisfacción ir y ver una lluvia de tantos, porque al final del día goles son amores. Sin embargo, al ver los mismos queda en evidencia las deficiencias de las zagas finales de estos equipos así como de las del mediocampo... y el ataque. En resumidas cuentas, el nivel del fútbol deja demasiado que desear cuando se pone en contexto con lo que se vende.

La exagerada diferencia de nivel entre Sebastian Giovinco o Nicolás Lodeiro respecto al resto de la liga no significa que sean jugadores 'diferentes' dentro del sentido que tiene ese concepto en este deporte, sino que deja en evidencia la pobre performance del grueso de la competencia, la cual se hace muy sencilla para jugadores que han estado en otra clase de ligas. La apuesta por estos jugadores va dirigida a que más atletas de élite lleguen a la competencia para aumentar el nivel del torneo, aunque la verdad es que el efecto actual de la misma es reducir el nivel de quienes juegan en ella. Caso muy evidente de ello ha sido la selección de Estados Unidos, que verá la próxima Copa del Mundo desde casa.

Dejemos de engañar a la gente. La MLS es una competencia muy pobre deportivamente hablando, mucho más que mediocre. Esta liga es un ejemplo claro de lo que la publicidad y el dinero pueden hacer, puesto que se vende algo de mayor importancia futbolística para lo que en realidad es. ¿En algún momento despegará? Lo más probable es que sí, pero si nos mantenemos en el presente, nada que ver. Para un jugador joven se presenta como una muy buena ventana para recoger buen dinero, pero para el crecimiento de capacidades de cara a una competición de mayor envergadura representa una desventaja.

En Panamá deberíamos fijarnos en esto con más atención. Presumimos de tener jugadores de selección nacional en esta competencia como si fuese la gran cosa. Si se ponen en perspectiva factores como salario y calidad de vida en comparación con Centroamérica, sí es mejor, pero dentro de lo que nos compete sin temor a dudas me atrevo a decir que en el fútbol hondureño y tico hay mejor nivel colectivo. Pero como todo es espectáculo y dinero en estos días, la liga norteamericana sigue sumando adeptos. Más que parecer un torneo lleno de estrellas, está repleta de estrellados.

Sin naranjas frescas


Tengo un grave problema respecto a la escritura en este espacio, lo se. Pero en lugar de arreglarlo solo lo repito las veces que sea necesario como excusa para seguir haciéndolo. Es muy raro lo se, pero lamentablemente es lo que hay. Uno de los temas que probablemente mas se ha esperado respecto de este espacio sin lugar a dudas es el de la selección holandesa de fútbol. Si la no calificación a la Euro fue un desastre, ni siquiera meterse al repechaje para el Mundial es una cosa que debe preocupar mucho a todos los allegados al entorno Oranje.

Pero es una cuestión de hechos de que debemos ir refrescando, los cuales no se afrontaron en su debido momento y ahora al encontrarse un cumulo de los mismos, las consecuencias se están pagando a costos muy altos. Siempre es muy sencillo hablar con el resultado debajo del brazo, pero vamos, desde hace harto rato lo venimos discutiendo por estos lares, señalando falencias sensitivas para comprender el naufragio holandés. Primeramente, el tema de la defensa.

Previo a Brasil 2014 habíamos discutido los problemas que la ultima linea estaba teniendo dentro del territorio tulipán en cuanto al correcto desarrollo de futbolistas en ese sector. Para aquel entonces Van Gaal llevo un equipo defensivamente débil, pero con los inesperados planteamientos y muestras de calidad de Ron Vlaar y Stefan de Vrij el equipo pudo solventarse sin mayores complicaciones hasta quedar tercer lugar, insatisfechos de repetir finales, pero con la sensación de haber cumplido con creces la tarea en la cita grande.


Al verlo con luces largas era algo que podía impedirse, pero la tortura puede ser por un largo periodo de tiempo.

El tema es que se fue Van Gaal y llego Hiddink. Dos viejos zorros de este deporte, pero que desafortunadamente no vieron con la misma templanza el asunto de la selección nacional. El tiempo le dio la razón a quien luego del mundial se iría al banquillo de los ''Red Devils'' ante las interminables criticas en cuanto a la cobarde forma en la que básicamente se enconchaban los holandeses durante la fiesta grande en el país sudamericano. Cuando se quiso regresar al dinamismo de circulación del balón y control de los tiempos se descubrió que no había nadie para poder dirigir esto, ni siquiera un muy veterano y claramente agotado Wesley Sneijder.

Luego Danny Blind paso por el banquillo y la cura termino siendo peor que la enfermedad. Recurrir a Advocaat cuando solo un milagro haría posible la aparición de esta selección en el Mundial 2018 fue una prueba mas de que sucede cuando algo no lo tienes presupuestado. Siguiendo con el sueno del tercer puesto en Brasil, nunca se hizo énfasis en el problema generacional que esta selección esta teniendo, donde por fin, luego de casi dos décadas del presente siglo, el fútbol moderno ha empezado a pasarle factura a un país donde la liga se sostiene mas por su historia individual que por un presente solido en cuanto a calidad.

El siempre vender temprano no representa un problema mayúsculo, la disyuntiva en el caso viene cuando queda en evidencia el bajo nivel de esas ventas, las cuales pasan de prospectos que prueban suerte en ligas de mayor exigencia a descartes que se pierden por el fútbol turco, suizo y no dan lo que se tenia presupuestado de ellos. No tener un relevo generacional adecuado es un problema que afecta duramente a las federaciones, ya que al verlo con luces largas era algo que totalmente se podía impedir, pero que una vez llegado ese problema la tortura puede ser por un largo periodo de tiempo.

Casualmente ayer hablaba con un mochilero holandés sobre el fútbol en general. Y cuando hablamos de la selección la sensación era clara respecto al relevo generacional. ''Maybe Strootman and Wijnaldum are the only ones with good level'' me dijo al buscar figuras dentro del equipo dentro del rango 25-27 años. Es claro que el material humano actual extraña contar en su filas con gente como Van Bronckhorst, Van Bommel o Kuyt.

Serán tiempos difíciles para Holanda, especialmente por lo que representa reemplazar a nombres que se van bajando del proyecto como Robben y como inevitablemente hará Sneijder en un futuro no muy lejano. Es hora de empezar a ver el huerto y cosechar sabiamente, porque hoy por hoy en Holanda no hay naranjas frescas para la selección.

Magos y reyes


Benditos sean los sábados. Por más jornada laboral hasta mediodía que haya, esa sensación de libertad y satisfacción que genera el sexto día de la semana con pocas cosas puede compararse dentro de los placeres habituales del hombre. Un verdadero día santo, muy por encima del séptimo. Históricamente, los fundadores de los clubes de fútbol, muchos de ellos industriales, pescadores o trabajadores comunes, encontraban aquí un resquicio de tiempo para correr y patear la pelota. Con el pasar de los años y la evolución de circunstancias, se ponderó mucho esa vieja práctica, la cual terminó consagrándose como definitiva y hasta sagrada para jugar este deporte. Habiendo entendido la enorme oportunidad de negocio que representaba la globalización del que ahora es un espectáculo, fue que llegaron las jornadas dominicales, favoreciendo a público de latitudes exóticas, rompiendo la esencia de lo que en principio todo fue.

Pero a pesar de todo lo que se pueda repudiar del presente y los efectos directos que ha tenido sobre el fútbol, una realidad sin cabida a contra es el hecho de que los sábados son sagrados. Para fortuna de todos, esta tradición no ha sido profanada por algunos entes de prestigio, como puntualmente la UEFA. Con esa particularidad que de por sí tiene el día, agregarle un partido de Champions lo hace mucho más especial, lo hace mágico. Una final, por supuesto es un condimento mucho más exquisito para llamar la atención de las masas. Arrancando con un innecesario show, propio de la necesidad de UEFA para quedar bien con uno de sus nuevos patrocinadores, el verdadero espectáculo se dio dentro de un engramado que guardaba mucha incertidumbre, puesto que en varios años no se daba un partido decisivo que se perfilaba como difícil de poder vaticinar el desenlace.

La primera mitad, como se contemplaba, tendría rasgos muy característicos de tableros de ajedrez. Tanto Zinedine Zidane como Massimiliano Allegri habían comprendido que era un partido de detalles, los cuales si no se trabajaban con un 1000% de cuidado terminarían por desbalancear las cosas para uno de los lados. En ese cuidado, una pulcra mediacancha dotada de salida y cobertura de la Juve asfixiaba a los merengues que no sabían cómo zafarse de aquello, principalmente un Isco que por más que se le pidió dentro de la cancha, se había convertido en el punto débil del desarrollo de juego español. Sin embargo, en la desatención de mayor cuidado por parte de los italianos, caía el primer gol de los Campeones defensores; para Dani Alves la labor de la noche había consistido en bloquear arriba la salida de Marcelo, quien al encontrar un espacio dio tiempo y forma para que Dani Carvajal hiciera los movimientos que propiciaran el remate de Cristiano.

El gol había caído en un abrir y cerrar de ojos. Para el momento en que se dio, nadie lo tenía en los papeles como probable. Ese primer truco no sería el último de los 45 minutos iniciales, ya que Mario Mandzukic del sombrero sacó un conejo blanco en forma de media chilena, una verdadera obra maestra para enmarcar dentro de las finales de esta competencia. El segundo tiempo, sencillamente fue un baile, el cual fue marcado al ritmo de Zidane. Mover a Isco como interior por izquierda y adelantar a Toni Kroos para que bloqueara el juego de Miralem Pjanic fue suficiente para desconcertar todo el plan de juego de Allegri, quien nunca supo darle vuelta a la situación y vio como la mejor defensa del campeonato sucumbió ante el poderío de un equipo que no entiende de estadísticas o rivales improbables de doblegar. El Real Madrid sencillamente fue mejor y manejó el que se veía como el partido más difícil de la temporada a hasta convertirlo en una goleada.

Fue un partido de detalles como se planteó previamente. Detalles que trascienden más allá de los 90 minutos del partido en Cardiff. Uno ve a este Madrid y cuesta mucho poder encontrarle falencias que los adversarios puedan aprovechar para sacarle resultados importantes, ya que errores y desaciertos los tienen como todo mortal, pero no los suficientes como para decir que puedan peligrar sus victorias. Un Zidane que inició como un mero motivador ha pasado a ser un estratega como pocos, con una visión del campo inigualable entre los técnicos estelares del hoy, dando ese salto de calidad necesario para que uno ponga sus capacidades en el banquillo cerca o iguales a las que tuvo cuando vestía de la pantalones cortos. Con todo esto ocurrido en tan corto tiempo, pareciera que todo fuese logrado como por arte de magia. 

Y es que, damas y caballeros, todo lo que ha logrado este equipo hace sin lugar a dudas pensar en que nos encontramos frente a un equipo de época, de esos que uno mantiene en la retina eternamente si ha tenido la dicha de poder verlos en vivo. Por encima de su contundencia para ganar, lo que más sorprende es lo imprevisible de su juego; desborde con Marcelo, pases exquisitos con Kroos y Modric, el talento de Cristiano Ronaldo... muchos recursos para un solo equipo. Su forma tan sorpresiva de jugar ilusiona porque es prácticamente magia. Así como todos soñaban luego de los cumpleaños tras los actos de cartas o los sombreros, este Real Madrid es capaz de generar sensaciones así. Con muchos trucos bajo la manga, el equipo de Zidane está plagado de magos, que hoy son Reyes del fútbol mundial.

Amor verdadero


Reconozco que ha pasado mucho tiempo desde la última vez que nos encontramos, pero mis injustificables razones deberán ser suficientes para sustentar esta ausencia considerablemente prolongada. Con tanto ocurrido, estar al lado del camino permite tener una perspectiva más serena de todo lo que pasa dentro de la pasión que tanto ustedes como yo amamos. Para volver, había que hacerlo a lo grande, aunque la magnitud de las circunstancias desafortunadamente terminan generando dolor y un nivel muy grande de indudable tristeza.

Una de las pancartas dentro del Stadio Olimpico rezaba: ''Pensé que moriría antes de ver esto''… y creo que difícilmente podría encontrar comentario más atinado que el aquel aficionado. El momento que todos sabíamos llegaría, pero que eternamente se vivía en negación por fin tuvo lugar con el adiós de Francesco Totti del fútbol profesional. Cuán difícil es imaginarse la vida sin Totti. Literalmente ha sido uno de los pocos jugadores que ha estado dentro de los engramados desde que mucho antes de que este su servidor siquiera fuese concebido. 

''Pensé que moriría antes de ver esto''

Crecer viéndolo jugar ha sido un verdadero privilegio. En todos estos años, con lo volátil y camaleónico que este deporte se ha convertido, el incomparable 10 romano ha dado una verdadera lección de vida. Con todos los millones, con toda la mercadotecnia que mueve el negocio en el que hoy por hoy se cimienta el balompié, permanecer por 25 años en una sola institución no se ve como algo fácil de poder realizar… más bien debe considerarse como extremadamente improbable, al filo de lo imposible, ya que pocos jugadores pueden presumir de vivir los colores de una camiseta si no hay dinero de por medio.

Existe la certeza de que Francesco seguirá atado a su amado equipo desde lo administrativo, donde con Monchi no cabe la menor duda se harán cosas importantes. Sin embargo, saber que no estará más nunca dentro de la cancha sólo puede compararse con esa sensación que deja la hiel cuando pasa por el paladar. Un ejemplo en todo el sentido de la palabra, quien siempre denunció el daño que el fútbol moderno le viene haciendo a este deporte en más de un aspecto y que nos impresionó desde aquellos días en los que solamente era un joven con ganas de comerse el mundo. Hay un viejo refrán en el que se señala el hecho que las personas pueden cambiar de profesión, hogar o pareja sentimental pero nunca de equipo… creo que solamente Totti puede darnos cátedra de ello con su enorme muestra de amor verdadero.

Buscando la luz


Enormes molestias causó el horario del último derby Della Madonnina. Acomodar un partido de esta magnitud un sábado a las 12:25 del mediodía tiempo de Italia definitivamente resultaba atípico para todo el mundo, un golpe mucho más duro si te toma en cuenta que la diferencias horarias terminarían obligando a los que vivimos de este lado del mundo despertar en el séptimo día a las 5:25 de la mañana para poder disfrutar un partido que hoy por hoy se sostiene más en su valor sentimental/histórico que en el meramente futbolístico. El horario resultaba difícil de entender para la mayoría de los espectadores con algo que rozaba en lo ridículo, pero no se necesita ser muy hábido de mente para lograr comprender el porqué de esto.

La liga italiana ha apuntado con mucha fuerza hacia el mercado asiático en los últimos años, tanto así que la Supercoppa se ha venido disputando en China y Qatar. El bajo nivel competitivo que han mostrado los representantes de la Serie A a nivel de competiciones europeas ha causado que los mercados tradicionales pierdan interés en este torneo, por lo cual han recurrido a uno que, por más que todavía se presente como relativamente nuevo, es enorme y en el aspecto comercial se le puede seguir exprimiendo muchísimo. Entonces, un sábado a las 18:25 horas (6PM) se presenta como un horario estelar para la televisión... ¿y qué mejor manera de terminar el día viendo un Inter-Milan verdad? Un mercado que se debe atacar a toda costa.

Cuando Erick Thohir se volvió el principal accionista de la escuadra nerazzurri las cosas no se pusieron de cabeza como ahora, ni siquiera con los excesivamente costosos e inútiles contrataciones que se han llevado a lo largo de los últimos años para este equipo. Una gestión que todavía no tiene despegue pleno ha encontrado en su más acérrimo rival deportivo lo que podría convertirse en una horma dentro de los zapatos insoportable, ya que el Milan fue adquirido el pasado jueves por el grupo Rossoneri Sport Investment Lux en una transacción que ronda los 740 millones de euros. Se hace más sensato decir ''que ronda los'' porque para como andan las cosas en el fútbol mundial nunca se sabe en qué momento aparecerán nuevos detalles sobre este movimiento.

Teniendo a Yonghong Li a la cabeza este grupo ahora busca dar un cambio radical en el mercado del fútbol y devolver a la gloria a un equipo histórico de la manera en la que eso se logra hoy en día: a punta de millones. Contemplando los pormenores de este movimiento, genera cierta molestia el ver cómo se sigue llevando a este deporte a un ámbito pensado exclusivamente en el de la moneda. Más allá de lo romántico en este asunto, las esperadas transferencias de dinero que harán los rossoneri con sus nuevos dueños al mando inflarán el mercado italiano mucho más, privando de poder adquirir jugadores de cierto nivel a la gran mayoría de los clubes, un efecto a menor escala en referencia a lo que ha venido sucediendo en el fútbol de Inglaterra. Aparte de ello, nunca ha sentado bien para instituciones de esta magnitud que el mando total lo tomen personas ajenas al fútbol, sino es algo creíble, al Milan solo le basta ver lo que viene ocurriendo con el hermano odiado.

Se perfilan cosas negativas de cara a esta nueva administración, aunque igualmente, hay algunas cosas que deben reconocerse para no condenar en su totalidad este movimiento. Era evidente que el Milan necesitaba una inyección de vitalidad; la gestión de Silvio Berlusconi más allá de todo el éxito obtenido en el pasado, tiene un presente muy alejado de lo que su camiseta significa. Además, si se quieren ver exclusivamente los números, esta entidad ha reportado pérdidas de más de 250 millones de euros en los últimos tres años, algo que si se mira desde el aspecto del Fair Play financiero debía generar algo más que preocupación para los que manejaban los números de este equipo. Sólo el tiempo le dará la razón o no a la transferencia de este equipo, uno que entre tiempos de oscuridad sigue buscando la luz, ahora con una que llega desde el oriente.

Jogo distinto


Luego de tres procesos de eliminatorias mundialistas, no es Japón la primera selección nacional clasificada a la fase final de la Copa del Mundo. Para el Mundial en Rusia ha sido Brasil quien se ha adjudicado el honor de llevarse el primer cupo cuando todavía quedan cinco partidos por disputarse en al región de Sudamérica. Hace más de un año cuando empezó la carrera rumbo a la cita magna del futbol, nadie apostaba ni un solo céntimo por una escuadra que tenía dudas hasta en el menor de los detalles; hoy escasas personas pueden imaginarse a un mejor candidato para alzar la copa en Moscú el 15 de julio del 2018 próximo, incluyendo a este servidor. Apresurar las cosas siempre tiene desenlaces muy negativos, es por ello que se hace más prudente ir analizando poco a poco lo que ante la vista del mundo ha sido un indudable resurgir del conjunto verdeamarelho

Borrar de la memoria colectiva el increíble desenlace que tuvo esta selección en casa durante el Mundial 2014 será imposible. El orgullo de un país como este ante la clase de situaciones que se dieron tanto en las semifinales como en el partido por el tercer lugar ha quedado marcado, siendo estos dos partidos heridas que nunca se podrán sanar. Dunga fue re-llamado para tomar las riendas del combinando brasileño aún cuando su primer proceso fue extremadamente cuestionado, empezando por el hecho de que el futbol vistoso había desaparecido por completo. Ya el daño a la forma de juego estaba latente bajo el mando de Felipão Scolari, así que no parecía una idea del todo descabellada... del todo. Como muchos esperaban, las cosas no se dieron la forma esperada, reduciendo a una imponente selección a tal nivel de verse como una más del montón, inaceptable para los niveles acostumbrados. Con el fiasco ocurrido en la Copa América Centenario de ni siquiera superar la fase de grupos, era evidente que el proceso del Capitán de la selección ganadora en Estados Unidos 1994 debía detenerse con carácter de urgencia.

Increíblemente o no, se habló en algún momento de contratar a Pep Guardiola para el cargo dentro de la selección de Brasil, aunque fortunadamente esta contra -natura decisión nunca se llegó a tomar y se le dio paso a Tite. Adenor Leonardo Bacchi no era muy reconocido internacionalmente, pero era un nombre que de hacía mucho tiempo había rondado en la Confederación Brasileña para tomar el timón de un descarriado equipo, inclusive previo a la Copa del Mundo en propio terreno. Sin mucho esplendor en su corta carrera como futbolista, como estratega del Internacional de Porto Alegre y Corinthians, principalmente este último, había ganado mucho terreno dentro de todos los conocidos del futebol para que se le diera la oportunidad; más allá de su estrategia, por la forma de manejar los vestuarios y claro está, por los grandes éxitos conseguidos. Toda la confianza depositada en un entrenador con basta experiencia en el ámbito local, aunque nunca con una selección nacional, por lo que el reto era sumamente excitante así como difícil con todo lo que acarrea estar en ese banquillo.

Nueve partidos de eliminatoria y algunos amistosos después, La Canarinha no conoce otro resultado que no sea la victoria. Además de sumar siempre de a tres puntos, se puede ver un equipo realmente cómodo y feliz dentro de la cancha, algo que hacía demasiados años se había ausentado dentro de una selección acostumbrada al éxito interminable. Uno de los puntos más elementales del fútbol es que si no se disfruta no se puede jugar bien y realmente esta selección de Brasil ha entendido esta premisa a la perfección, aunado a esto la sencillez que demuestran dentro de la cancha es algo que difícilmente se pensaría de un equipo plagado de tantos futbolistas que en su día a día se encuentran rodeados de atención y de mucha presión, algo que realmente el entrenador ha sabido manejar de la forma más adecuada posible. Por encima del trabajo técnico y táctico, ser un motivador en un vestuario tan complicado como el brasileño, es un mérito que muy pocos pueden llegar a alcanzar con éxito.

Tite preferido el grupo por encima de cualquier otras variantes, tanto es así que jugadores que disputan la liga de fútbol China juegan en este equipo, algo que hace tres años hubiese sido una locura total. Brasil indudablemente está jugando muy bien pero hay algunos aspectos en los que en la histeria colectiva tersgiversa un poco la realidad, por ejemplo, el hecho de que esta selección juega ese clásico estilo de jogo bonito que por tantos años le dio muchas alegrías no solamente la afición de su país, sino a todos. ¿No hay jogo bonito en esta selección? No señoras y señores. Brasil es el único equipo de Sudamérica que realmente entiende a qué juega, pero no es aquello que tantas ilusiones nos generaba. Éste combinado dista mucho de tener las cualidades colectivas que pudo tener algún equipo con Ronaldinho, Roberto Carlos o Ronaldo no existe esa chispa.

El orden táctico es muy importante para el entrenador, el equipo juega muy bien en bloque y cubre a la perfección la mayoría del terreno de juego en aspectos de triangulación y circulación del balón. Posee figuras de primer nivel que tienen una capacidad individual amplia y que probablemente ni siquiera hemos visto al 100%, pero no dejan de ser individualidades que de vez en cuando sacan un chispazo de calidad y nos terminan regalando tantos de gran categoría. Los goles que se ven en este equipo son muy bien trabajados en el colectivo, lo que nos indica realmente que existe un gran orden táctico dentro de los planes de juego del entrenador. El jogo bonito es otra cosa, es osadía, alegría, ver cosas imposibles, cada cualidades que no entran necesariamente en lo que partido a partido está haciendo este combinado brasileño muy apegado a la estrategia y a la generación de espacios por medio de los volantes que halan marca en todos los encuentros.

Mucho deseamos que volviese ese juego bonito. Genera grandes sensaciones el poder ver una selección de Brasil imponente y hasta cierto punto invencible, pero no es fácil volver a lo que alguna vez fue algo tan generoso para el espectáculo del fútbol. De todas las lecciones que están disputando si un boleto rumbo a la copa del mundo, no cabe la menor duda que este equipo dirigido por Tite es el que mejor entiende a lo que busca en cada encuentro, es importante siempre para todo entrenador que sus pupilos capten la idea y la puedan transmitir dentro de la cancha. La Verdeamarelha es un equipo distinto, es un equipo feliz, equipo ganador. Dentro de todo esta euforia que causa ver de nuevo a este equipo disfrutar del juego, es importante recalcar que no es el tipo de juego que buscamos, es un jogo distinto.

Del júbilo a las cenizas


Como un trago amargo nos cayó la noticia de la destitución de Claudio Ranieri como entrenador del Leicester City semanas atrás. Luego del júbilo que este equipo vivió y el éxtasis que hicieron sentir a todos los aficionados del fútbol durante la campaña 2015/2016, una salida de esta magnitud era, sin importar las circunstancias del momento, algo fuera de todo lo que podría considerarse probable. Un modesto equipo, eterno candidato a perder la categoría cada vez que se presenta en la primera división de Inglaterra, encontró en el estratega italiano al responsable de liderar una hazaña inimaginable y que de cierta forma ha marcado un antes y después en la forma de apreciar este deporte. Diez meses después, la increíble historia del siempre llamado entrenador de segundos lugares, terminó. Parecía que había encontrado el equipo de sus amores, pero este lo hizo salir por la puerta de atrás.

No cabe la menor duda que Vichai Srivaddhanaprabha se ha convertido en enemigo público número uno del mundo con algo tan común en este deporte como cesar del cargo a un entrenador. La decisión tomada por la directiva de los Foxes definitivamente se cimienta en una verdad que por más dura que sea, lamentablemente es así en este negocio: los resultados pesan. Estar en una riesgosa posición dentro de la clasificación general evidentemente no tenía contento a los responsables administrativos de la institución, señalando al técnico, aquel permanente chivo expiatorio de todos los procesos que no alcanzan un feliz término. Para el buen Vichai privó mucho más el presente que todo lo conseguido, aún con la irrefutable premisa que el fútbol no olvida, siendo el título de Premier League 15/16 que, indudablemente, nadie pasará por alto en muchos años.

El dolor, la rabia y sobre todo esa sensación de impotencia ante lo que se percibe como injusto y hasta incorrecto es algo que no puede parar se sentirse entre las venas de las masas que se volvieron aficionadas sentimentales de un club que muy probablemente conocieron a partir de febrero 2016. Conseguir aquel título había significado para el aficionado romántico esperanza, esperanza en que el poder del fútbol de hoy en día no se basa exclusivamente en un competencia de quienes salen a invertir más millones para inflar el mercado, sino que permite hasta al más impensado, hacerse grande y redimirse, justo como lo hicieron la gran mayoría de los futbolistas de esta plantilla, cuyas historias sin lugar a dudas tocaron algunos puntos sensibles durante sus meses de gloria. Arrebatarle el puesto al entrenador italiano representa un claro mensaje de que nada de ello vale, si no hay resultados de por medio.

Más allá del dolor causado por este adiós, se hace pertinente valorar algunos hechos irrefutables, que hacen ver una realidad más allá del sentimentalismo colectivo. Cuatro victorias en igual cantidad de partidos desde la salida del entrenador campeón de liga, incluyendo una que ha representado la histórica clasificación de esta institución a los cuartos de final de la Champions League, hablan de un momentum muy positivo de este equipo. Si tanto nos pesó en lo moral la salida de Ranieri, ¿por qué ahora es que mejor juega el Leicester en toda la temporada? La respuesta está bastante clara ante los ojos, lo único es que nadie quería asumirla tal y como estaba: ya no existía esa cohesión entrenador/plantilla. El compromiso que representaba adherir un torneo tan fuerte al campeonato como la Champions fue algo que no lo supo manejar de la manera más adecuada el ex-timonel del equipo. Aquel estilo conservador de juego parecía extremadamente agotador y desgastado para los zorros, a pesar de que todavía lo usan y les ha venido de maravilla emplearlo.

Los resultados y la paciencia nunca se han llevado de la mano en el fútbol. La paciencia que claramente dejaron de tener no sólo los directivos del Leicester, sino también los jugadores del equipo, los cuales han dejado a entrever en las últimas semanas con sus desempeños que algo había roto entre ellos y su técnico, algo que difícilmente iba a poder recuperarse. Justo o no justo, este club se aleja del descenso y sigue haciendo historia a nivel internacional. El mayor héroe de esta gesta ya no está, fue apartado de la institución, pasando del júbilo del éxito, a las cenizas del adiós, hasta del olvido.

Expectativas costosas


Espero que todos hayan tenido un buen final de año, esperando y confiando que este 2017 llegue con cosas muy buenas para ustedes. Es curiosa la forma en cómo un simple salto de un mes a otro se hace tan significativo para el mundo; a pesar de que no haya un cambio físico perceptible, esa esperanza que conlleva la mezcla de sensaciones entre volver a empezar y seguir adelante es lo que hace sin lugar a dudas tan especial el fin de año. Con esa misma ilusión de que las cosas siempre irán para mejor, desde su respectiva tribuna uno espera que, en lo que respecta al deporte que tanto amamos, los espectáculos sean mejores, más dignos de la entrada que el aficionado pagó o de la mensualidad de quien desde casa tiene la oportunidad de mirar compromisos en exclusiva de distintas ligas; pero por sobre todas las cosas, con esperanzas de que el fútbol vuelva a ser simplemente fútbol y no todo el artificio espectáculo que se ha construído.

La primera, o mejor dicho, la única liga que ha mantenido sus actividades desde el pequeño parón invernal que Europa tiene en las festividades de fin de año es la Premier League. El campeonato inglés ha tomado un valor mucho mayor en la presente temporada, valor en todo el sentido de la palabra. La inyección económica que ha representado el nuevo modelo de distribución de ganancias por los derechos de transmisión entre los clubes de la primera división inglesa ha dado pie a que el mercado de transferencias se vuelva bastante activo dentro del país que inventó el fútbol propiamente como lo conocemos. Más allá del alto nivel competitivo que existe a lo interno de este certamen, la inclusión de figuras de mayor renombre mundial entre equipos no llamados a ser candidatos per se al título abre mucho más las posibilidades de un show mucho mayor.

Teniendo sólo a China como mayor competencia en el ámbito económico, un sinónimo de triunfo tanto deportivo como económico para los futbolistas hoy por hoy es irse al fútbol inglés. Inversiones que sobresalen de entre las tranferencias en el mercado europeo, comparables únicamente con instituciones como PSG, Bayern, Real Madrid o Barcelona, son la ostentación de poder por parte de la Premier ante las demás ligas, lo que ha causado una mayor euforia y por ende mayor expectativa con respecto a lo pueda darse en el transcurso de las 38 fechas de duración del campeonato. Si los nombres de los jugadores no fuera poco, el éxodo de entrenadores de primer nivel que ha empezado a copar los banquillos ingleses ha aumentado mucho más la euforia.

Sin embargo, pasada la mitad de la temporada, las realidades no van acorde a las expectativas. Muy a pesar del liderato del Chelsea y de la cerrada pelea que hay del segundo al sexto lugar en la tabla de clasificación la verdad es que no se percibe realmente el nivel que parecía iba a haber en principio. ¿Las razones? Fácilmente se pueden enlistar:
  • Partidos aburridos. Se hace bastante difícil encontrar encuentros realmente a la altura de nombres como Manchester United, Liverpool o Arsenal. Mucho temor y poca capacidad resolutiva a la hora de buscar/encontrar espacios. Las excepciones son contadas con una mano.
  • Paupérrimas defensas. Han llamado mucho la atención marcadores exageradamente abultados, los cuales se han debido más a las falencias de la última línea de los equipos por encima de todo aquello que generan los rivales.
  • Ausencia de identidades. La gran mayoría de las figuras y los estrategas todavía se encuentran en proceso de agarrarle el ritmo a la competencia, así como a sus distintas instituciones.
Pero... ¿estos no son problemas de vieja data? Sí. Muy a pesar de las bondades que siempre se han resaltado del fútbol inglés, estas razones siempre han estado, las cuales son factores sustancialmente importantes de porqué esta liga hace mucho tiempo no encuentra un verdadero nivel de competitividad a nivel de competencias internacionales. Entonces pareciera absurdo sacarlos a la luz ahora, sin embargo, los mismos dan pie a que se encuentre la verdadera génesis del problema: la expectativa. Cuando una liga invierte tanto dinero de cara a la mejora de su espectáculo, lo menos que el aficionado puede esperar es que hayan partidos realmente vibrantes y con mucho fútbol, en todo el sentido de la palabra. Pero la verdad es que el nivel de la liga, por ahora, no ha subido y lo único que ha tenido como resultado son decepciones mayores.

Sin aportar realmente mucho al espectáculo interno, lo sucedido en el inicio de la temporada 2016/17 en Inglaterra repercute en todo el mercado futbolístico, ya que la exagerada suma de dinero que se movió de un lado para otro ha aumentado el valor promedio de muchos futbolistas, que sin tener mayores atributos para ser considerados realmente como jugadores únicos llegan a valer más de 30 millones de euros. Entendiéndose como una verdadera inflación del mercado, a corto y mediano plazo el efecto que tendrá esto en todas las ligas es que muy pocos clubes no ingleses podrán hacer fichajes realmente significativos para enriquecer sus escuadras. Como si eso no fuese suficiente, la certeza de mantener una plantilla será cada vez menor con las ofertas que irán saliendo de las islas británicas, algo que le da poder al mercado asiático para seguir llevándose jugadores de élite.

El dinero no compra la felicidad, aunque ciertamente ayuda mucho a que se pueda conseguir la misma. Todavía los clubes y directivos no han entendido que no se trata simplemente de fichar por fichar, se entender las transferencias que se realizan y poder costear planes de desarrollo para jugadores base, algo que Inglaterra como país y seleccionado nacional está resintiendo muchísimo, lo cual seguirá sucediendo ahora más con todos estos cambios que apenas están comenzando. Habrá que esperar a que el tiempo les de la razón o no a los responsables de la Premier, pero por el momento, las expectativas generadas están saliendo muy costosas para todos.
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