Mostrando entradas con la etiqueta Joe Hart. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Joe Hart. Mostrar todas las entradas

Situaciones anormales


Por más que habían argumentos suficientes para entenderlo, a todos nos sorprendió que Cristiano Ronaldo no arrancase en el juego o siquiera jugase. En casi siete años, no verle en la cancha con la camiseta blanca en uno de los partidos estelares de la temporada era un asunto de llamar la atención, pero la carga de encuentros, por mucho de ser uno de los atletas más cotizados de todo el mundo del deporte, te pasa factura. Decisión sabia de Zidane en no hacer pública su imposibilidad de jugar hasta horas previas al encuentro, tomando en cuenta el peso que tiene tanto para el vestuario como para la afición su presencia en cancha, la idea era no marcar una concepción de favorito que revestía al conjunto blanco previo al compromiso en tierras inglesas.

De todas formas su presencia no debía ser una excusa para los de la capital española. Por motivos extensamente vistos eran favoritos de cara a un compromiso que, de todas formas, era pertinente que se jugase. Arrancaba el partido y los locales también sufrían una baja sensible como la de Yaya Touré, quien ha tenido múltiples problemas físicos desde la temporada pasada, pero sin utilizarlo de excusa tampoco para hacer un partido en calidad de local que estuviese a la altura de las circunstancias, o por lo menos se esperaba que con el arsenal de jugadores que tenía Manuel Pellegrini a su disposición esa fuese la idea.

El mosaico en el Etihad era notable, en un claro esfuerzo de la institución de dar el ambiente propicio a un estadio no acostumbrado a noches de este tipo, siendo puntualmente esta la primera en su historia. Los primeros minutos lógicamente fueron de estudio y relativo temor/respeto de uno para el otro; el problema fue que ese estudio se extendió en todo el transcurso de la primera mitad, siendo las notas destacadas únicamente las salidas por lesión de Karim Benzema y David Silva antes de que el central turco señalara el descanso. Estas lamentables salidas y un ríspido juego por lapsos de ambas escuadras, principalmente de la visitante (sin sanción alguna del árbitro hasta el complemento) hicieron menos tediosos unos 45 minutos que parecían eternos.

Para el segundo tiempo salió el conjunto blanco con mejor disposición para sacar el triunfo, puesto que tenían la pelota con más determinación y criterio a la hora de fluir juego entre líneas a ras de suelo, encontrándose para los minutos finales ocasiones que de no ser por el infortunio y Hart hubiesen terminado con la victoria del equipo que vistió de azul oscuro en la noche de Manchester. Junto a las buenas intenciones que mostró el joven Lucas Vásquez durante el partido, el compromiso de Casemiro y Pepe fue excepcional, destacándose por su claridad en los despejes, así como en su aporte hacia adelante cada vez que las fisuras del centro del campo rival se abrían.

A pesar de las inadmisibles excusas que se pudieran presentar ante la ausencia de Cristiano, era bastante evidente que resintieron la falta de alguien con capacidad para pegarle a puerta, algo que la lesión de Benzema resaltó mucho más. Con un Gareth Bale preparado únicamente para correr y las dos más claras del juego desperdiciadas por Jesé y Pepe, el Madrid sencillamente no encontró la vía. Esa vía se encontró limitada también por el llamativo encuentro que tuvo Marcelo, lejos de su nivel habitual por los malos pases que realizó una vez atravesaba el segundo tercio de la cancha.

Agridulces sensaciones se llevaron los ciudadanos, quienes no arriesgaron y se enfocaron más en mantener un orden defensivo que en ofender al rival y sacar algún tipo de ventaja de cara al compromiso de vuelta lejos de Manchester. En la vida siempre dicen que el que no arriesga no gana, premisa que está a 90 minutos de cumplirse para un equipo que, viendo al Real Madrid sin dos de sus pilares importantes en el campo, no fue capaz de llevar verdadero peligro a la portería de Keylor Navas salvo por el balón parado. A excepción de Jesús Navas, ninguna de las piezas ofensivas locales se hizo sentir en el partido, muy distantes unos de otros en el compromiso, como fue el caso de Kelechi Iheanacho, quien ingresó a la cancha en un cambio que sólo el estratega chileno comprendió.
En la vida siempre dicen que el que no arriesga no gana, premisa que está a 90 minutos de cumplirse para el Manchester City.
Sin embargo, no todo fue malo para el equipo ciudadano, porque más allá de los cuestionamientos de ganas que pudieron/debieron meterle al compromiso, se debe reconocer que el plan de juego conservador resultó para el local. Viendo lo habitual que es la facilidad con las que los rivales le ganan las espaldas tanto a Fernando como Fernandinho, no siendo este juego la excepción, lo llamativo fue el correcto partido de Nicolás Otamendi, que salvo por una sola ocasión, anticipó bien cada balón que intentaba circular por su sector y era quien le daba salida a ras de suelo al equipo local. Teniendo lo de Joe Hart como un caso aparte y dentro de la categoría de habitual salvador, lo que hizo el central argentino en este compromiso me llamó fuertemente la atención.

No hubo goles en este partido, pero sí algunos puntos para enlistarlos luego de revisar una y otra vez el desarrollo del juego, los cuales, a criterio de este servidor, fueron sensitivas en este partido:
  • Cristiano Ronaldo ni siquiera convocado
  • Pepe excepcional
  • El Manchester City defendiéndose
  • Marcelo impreciso
  • Otamendi jugando bien
Observaciones que me sacan una sonrisa del rostro porque, en realidad, son extremadamente anómalas, al igual que este partido, el cual distó mucho de tener el nivel que uno esperaría en un partido de ida de semifinales de Champions League. Muy, pero muy lejos del nivel deseado.

Las gradas, el reloj y Hart


Este domingo se disputada el primer derby de Manchester en el Old Trafford de la temporada 2015/16. Más allá de la rivalidad conocida y ferviente de dos equipos en una misma ciudad, la punta de la clasificación general estaba en disputa, independientemente de lo que ya había hecho el Arsenal el sábado, conjunto que sumaba de a tres y cerraba una gran semana.

Ambos equipos salían a la cancha con el mismo estilo de juego, dos contenciones y tres jugadores de desborde/generación detrás del único jugador en punta. Había una particularidad en la alineación del conjunto local, por el hecho de tener a Martial como extremo por izquierda y de punta a Rooney, en una muestra clara, junto a lo que se ha declarado en las últimas semanas, de que Lucho ya le ha perdido la confianza a Memphis.

El visitante presentaba un equipo estelar como era de esperarse, pero con seis bajas sensibles y un banquillo repleto de jugadores defensivos que le dejaba a Pellegrini un panorama en el que sólo podía decidirse por una de dos posibilidades: salir a definir el partido rápidamente o ahorrar energías para una segunda mitad donde inevitablemente se defendería. Desafortunadamente prefirió la segunda.

Se fue desarrollando el partido y a medida que transcurrían los minutos, las acciones dejaron en claro que sólamente hubo tres protagonistas, protagonistas que no se ligaron en su totalidad a los 28 jugadores que vieron acción durante la tarde de Manchester.

I. Las gradas
Mark Clattenburg pitaba el inicio del compromiso en el campo de los sueños. Los primeros minutos siempre son complicados, esto se entiende, pero a medida que transcurría el partido no se veían posibles escenarios en que se des-complicara. La ausencia de aproximaciones clara a las porterías, la lógica indicaba que se debería a una férrera disputa del balón, pero lo cierto es que el balón circulaba por los costados hasta línea de fondo, pero de ninguno de los dos lados los extremos conseguían encarar con éxito a los defensores.

Llegó un punto en el que en vez de hacer grandes recorridos frontales, los equipos recuperaban la pelota y le daban más protagonismo a sus jugadores de la contención, pero el juego era totalmente horizontal y con paulatinos progresos. Esto evidentemente bajó el nivel de partido a un punto tan crítico que en la primera mitad no hubo un sólo tiro a las porterías de De Gea y Hart. 

¿Cómo esto no causaba ganas de apagar la televisión o hacer zapping entre el resto de ligas y partidos que se disputaban a la misma hora? Habían suficientes elementos para desistir de ver el compromiso en la primera parte, pero el color del estadio hizo tal peso que era imposible dejar de presenciar y escuchar lo que sucedía. Dos aficiones bastante entregadas, que si a eso se le incluye el elemento de la rivalidad, ofrecía un coctel de emociones que a veces no se valoran en el fútbol.

II. El reloj
El complemento iniciaba y la tónica era la misma: circulaciones horizontales con aproximaciones tenues, pero con algo más de iniciativa por parte de los Red Devils, que al menos supieron romper esa circulación de un costado a otro, aunque sin resultados plenamente eficientes.

Cuando el conjunto ciudadano recuperaba el esférico en el centro del campo encontraba mucha dificultad para hacer que De Bruyne, Sterling y Navas pudiesen dirigir ataques por los costados con miras a la portería rival, esto significó un cambio de mentalidad más conservadora, donde Kolarov circulaba hacia un costado con Kompany, este con Otamendi y posteriormente Sagna, llegando a triangular con compañeros metros más adelante, pero de ahí absolutamente más nada.

Un partido transcurre rápido cuando es movido, pero cuando hay un exceso de pasividad como en éste lo lógico es que los minutos se hagan eternos. A pesar de esta premisa, en un parpadeo pasamos del minuto 46 al 71; los largos recorridos del United por los costados probablemente hicieron posible que el reloj se fuese más rápido de lo que uno podría especular.

III. Hart
Dentro de la escasa emoción que generaba el juego, era innegable que el Manchester United era superior en cancha, ya que tenía el balón y a pesar de no tener éxito en cuanto a ocasiones generadas se veía mejor en cancha, esto en parte gracias a la buena labor de Martial por el costado izquierdo, así como de Ander Herrera como mediapunta e inclusive de Rojo que rompía las pocas aproximaciones rivales para dar pie a carreras por los costados.

Van Gaal entendió que necesitaba más empuje adelante para aprovechar las circunstancias, por lo que hizo ingresar a Jesse Lingard por Mata. Pellegrini por su parte tuvo que usar de lo escaso en su banquillo y hacer un cambio tan llamativo como el de Yaya por Demichelis. El reloj seguía corriendo rápido y no había cambio alguno.

En el lapso de los últimos diez minutos el conjunto local tuvo una ocasión clara de gol cuando Lingard recibió un buen balón por alto y remataba de manera complicada, terminando la pelota por encima de Joe Hart. Posteriormente en una jugada de córner, Smalling tuvo un remate que parecía el gol definitivo del compromiso, pero el guardameta inglés hizo una atajada memorable dentro de la jornada inglesa, acabando con la ocasión más clara de un partido donde si acaso hubo tres en total.

Finalizaron las acciones en Manchester con un empate sin goles muy lejos de lo esperado, en donde se podría cuestionar el rendimiento de Rooney, Yaya, De Bruyne y de una cuantía mayor de jugadores que decepcionaron en lo que debía ser uno de los compromisos inolvidables de la temporada 2015/16. Lamentablemente, no fue así.
© all rights reserved
Mano en el Área 2025